Creo que interpretas de forma errónea la situación de Telefónica.
El mercado lleva tiempo descontando un posible recorte del dividendo debido a su impacto sobre la generación de caja. A mi juicio, los principales problemas son otros: la creciente intervención del Estado y la presentación de un plan estratégico que menciona posibles adquisiciones sin concretar ninguna, cuando además una operación de ese tipo probablemente requeriría una ampliación de capital y la consiguiente dilución.
Si, como señalas, se tratara únicamente de una pérdida de atractivo para el inversor, resulta significativo que, nueve meses después, la cotización siga sin recuperar los niveles previos al anuncio del nuevo plan estratégico. Sigue siendo entorno 4% la rentabilidad del dividendo
Respecto a la venta del edificio de Gran Vía, todo es posible, pero conviene recordar que aquella permuta estuvo sujeta a determinadas condiciones impuestas en su día por Alierta. Además, dada la relevancia actual del sector hotelero y turístico en la zona, no parece una operación tan sencilla de ejecutar ni de justificar públicamente.