Muchas gracias como siempre Murdoch por tu información.
Esas nuevas patentes aprobadas en EEUU para paliar algunos efectos secundarios de la lurbi pueden tener su importancia, no por la protección al estilo de la patente primigenia, pero sí en el sentido que pueden retrasar la irrupción de los genéricos. Obviamente lo más importante es conseguir la designación de medicamento huérfano en EEUU para obtener la exclusividad de 7 años, y sobre todo la patente de la combo lurbi+atezo, que nos llevaría a 2041. No es lo mismo tener asegurados aproximadamente 100 millones (suponiendo solo la competencia directa de tarla, sin más terceros) hasta 2029, que hasta 2032 o 2041, aparte de los hitos comerciales (525 millones), los cuales seguramente no se alcanzarán antes de 2029. Aparte de que la hipotética aprobación de la patente de la combo, extendería también la protección en el resto de países, con lo que eso supone.
Desde mi punto de vista, el futuro de nuestra compañía, simplificando mucho, se basa en tres pilares:
1.- Generación de ingresos recurrentes estables en el corto - medio plazo. Aquí entra en juego la lurbi para SCLC y para leiomisarcoma, y en este punto, es donde más importancia cobra la patente de la combo, por la expectativa ampliada de la generación de flujos de caja.
2.- Desarrollo de los ensayos preclínicos y clínicos de las nuevas moléculas. Como tan bien nos ha informado Murdoch durante estos meses, que sepamos, actualmente hay cuatro moléculas para desarrollar: PM54, PM534, y las dos moléculas derivadas del plocabulin. Hay una ingente labor de desarrollo pre y clínico teniendo en cuenta todas las indicaciones posibles para las que se pueden enfocar cada una de ellas, tanto en monoterapia, en combinación con otras moléculas o para crear ADCes. Aquí podríamos incluir un subapartado respecto a Sylentis; tiene futuro en oftalmología? los oligos generarán ingresos algún día, y en qué cantidad?
Este punto es el que nos genera mayor incertidumbre, básicamente por su importancia estratégica para el futuro y por la no información de la empresa. Algunos opinan que estamos cerca de una OPA, otros que se va a acordar una operación corporativa para el desarrollo clínico de todas o parte de las nuevas moléculas, etc. Pero la realidad es que ninguno de nosotros tenemos ni idea. Esperemos que pronto se dilucide la incognita y que sea para bien.
3.- Por último, y suponiendo que no se produzca una OPA, yo destacaría la retribución al accionista. Una vez que el punto primero se vaya consolidando, es necesario una generosa retribución al socio, con el objetivo de que el peso de los especuladores vaya menguando y se vaya incrementando el de los inversores.