El Bloomberg Commodity Index (BCOM) es un índice de referencia diseñado para ser un barómetro del mercado global de materias primas. Puede actuar como una herramienta de diversificación de cartera y como una cobertura natural contra la inflación. Históricamente, las materias primas han demostrado una correlación negativa con clases de activos tradicionales como las acciones y los bonos, lo que convierte al BCOM en un contrapeso en un portafolio equilibrado.
En esencia, el BCOM sigue el rendimiento de una cesta de contratos de futuros sobre materias primas físicas. De manera análoga a cómo los índices bursátiles como el IBEX 35 o el S&P 500 siguen a un conjunto de acciones, el BCOM sigue a productos como el petróleo, el oro, el maíz o el cobre. Sin embargo, su funcionamiento, basado en contratos de futuros que deben ser "rolados" (reemplazados) periódicamente, introduce dinámicas de rendimiento únicas que lo diferencian fundamentalmente de la inversión en renta variable.
Bloomberg Commodity Index
Para comprender a fondo el valor que el BCOM puede aportar a una cartera de inversión, es fundamental conocer la historia de su creación y los principios que rigen su diseño y metodología.
Historia y objetivos del Bloomberg Commodity Index
El BCOM es el resultado de una evolución en el diseño de los índices de materias primas, buscando resolver problemas de ponderación y concentración que afectaban a sus predecesores. Índices anteriores, a menudo ponderados exclusivamente por producción, tendían a estar dominados por el sector energético, ofreciendo una visión sesgada y más volátil del universo de las materias primas.
La trayectoria del índice es un reflejo de esta evolución. Fue creado originalmente en 1998 por AIG International Inc. bajo el nombre de Dow Jones-AIG Commodity Index (DJ-AIGCI). Tras las dificultades financieras de AIG, los derechos del índice fueron adquiridos por UBS en mayo de 2009. Finalmente, en 2014, Bloomberg asumió la administración del índice, que adquirió en su totalidad en septiembre de 2020, consolidándolo como el Bloomberg Commodity Index (BCOM) que conocemos hoy.
El diseño del BCOM se sustenta en cuatro principios que garantizan su robustez como benchmark de inversión. Son mecanismos prácticos que definen su comportamiento y su valor para el inversor.
• Significado económico: Un índice debe representar fielmente la importancia de las materias primas en la economía mundial. Para lograrlo, el BCOM utiliza una ponderación híbrida que combina datos de liquidez (el volumen de negociación en los mercados de futuros, ponderado en 2/3) y datos de producción (ponderado en 1/3). La producción por sí sola puede ser engañosa. Por ejemplo, el oro, una materia prima con una producción anual relativamente baja, tiene una inmensa importancia económica y financiera debido a las grandes reservas existentes. La liquidez de sus futuros captura este valor que los datos de producción omiten, ofreciendo una visión más equilibrada.
• Diversificación: Este es uno de sus mayores atractivos. El objetivo del BCOM es proporcionar una exposición diversificada al conjunto de las materias primas, evitando la concentración excesiva en un solo producto o sector. Mediante reglas de ponderación, se limita el peso máximo de cualquier materia prima o grupo de materias primas, lo que ayuda a reducir la volatilidad general del índice y a evitar que el rendimiento dependa desproporcionadamente de las fluctuaciones de un solo mercado, como el del petróleo.
• Continuidad: El BCOM está diseñado para ser un benchmark estable y predecible. Sus cambios anuales, producto del rebalanceo, son graduales. Esto se logra promediando los datos de liquidez y producción de los últimos cinco años. Para el inversor, esto significa que la composición del índice no sufre cambios drásticos de un año a otro, permitiendo un análisis histórico fiable y la confianza de que su rendimiento pasado es representativo de una estructura similar a la actual y futura.
• Liquidez: Para ser una herramienta útil para la inversión institucional, un índice debe ser capaz de absorber grandes flujos de capital sin distorsionar los precios de los mercados subyacentes. El BCOM prioriza la liquidez, asegurando que los contratos de futuros que lo componen sean de los más negociados del mundo. Este principio no es meramente un objetivo teórico; es el principal motor de la composición del índice, como se refleja directamente en la metodología de cálculo, donde se otorga una ponderación de 2/3 a la liquidez para determinar el peso de cada materia prima.
Estos principios teóricos se traducen en una metodología matemática específica, que es el verdadero motor del cálculo y el rendimiento del índice.
Metodología de cálculo: el motor del BCOM
Entender la metodología de cálculo del BCOM es crucial, pues es aquí donde residen tanto sus ventajas competitivas como sus riesgos inherentes. Conceptos como el "roll yield", derivados directamente de su estructura basada en futuros, tienen un impacto directo en la rentabilidad final del inversor. El proceso de cálculo y rebalanceo anual se realiza de forma sistemática y transparente.
El proceso de cálculo anual de las ponderaciones del índice se puede resumir en los siguientes pasos:
1. Cálculo de porcentajes: Se determinan dos métricas clave para cada materia prima. El Porcentaje de Liquidez de la Materia Prima (CLP) se calcula a partir del promedio de los últimos cinco años del volumen de negociación de su contrato de futuros, ajustado por su valor en dólares. De forma paralela, se calcula el Porcentaje de Producción de la Materia Prima (CPP), basado también en el promedio de los últimos cinco años de las cifras de producción global, ajustadas por el valor en dólares.
2. Ponderación combinada: Ambos porcentajes se combinan para obtener una ponderación provisional (ICIP). La fórmula da un peso de 2/3 al Porcentaje de Liquidez (CLP) y 1/3 al Porcentaje de Producción (CPP), reflejando el principio de "Significado Económico".
3. Ajuste por diversificación: Este porcentaje provisional (ICIP) se somete a un conjunto de reglas de diversificación. Se aplican topes para limitar el peso de materias primas individuales, de sectores y de grupos, obteniendo así el Porcentaje final del Índice de Materias Primas (CIP) para cada componente.
4. Fijación anual: El cuarto día hábil de enero, estos porcentajes finales (CIPs) se utilizan para fijar los Multiplicadores del Índice (CIMs). Estos multiplicadores permanecen constantes durante todo el año. Este diseño implica que, aunque el índice se reequilibra a sus pesos objetivo solo una vez al año, la exposición real de un inversor a cada materia prima fluctuará a lo largo del año en función de la evolución relativa de los precios. Esta es una distinción frente a índices que pueden reequilibrarse con mayor frecuencia.
El BCOM es un "rolling index", lo que significa que para mantener la exposición, los contratos de futuros que están a punto de vencer deben venderse para comprar contratos con un vencimiento posterior. Este proceso de "rolado" genera dos fenómenos clave:
• Contango: Ocurre cuando el precio del contrato de futuros con vencimiento más lejano es más alto que el precio del contrato cercano que se está vendiendo. Al rolar la posición, se vende barato y se compra caro, lo que genera un "roll yield" negativo que erosiona la rentabilidad del índice, incluso si el precio al contado de la materia prima sube.
• Backwardation: Es el escenario opuesto, donde el precio del contrato futuro más lejano es más bajo que el del contrato cercano. En este caso, se vende caro y se compra barato, generando un "roll yield" positivo que se suma a la rentabilidad del índice.
Es fundamental entender que el rendimiento del BCOM proviene de los cambios en los precios de los futuros y del "roll yield". Adicionalmente, existe el índice de retorno total (BCOMTR), que refleja el rendimiento de una inversión en el BCOM totalmente colateralizada. Este índice añade al rendimiento del BCOM el interés obtenido por invertir el colateral en Letras del Tesoro de EE. UU. a 3 meses, ofreciendo una visión más completa del retorno de la inversión.
Esta metodología da como resultado una composición de cartera muy específica, que es el principal rasgo distintivo del índice.
BROKER PARA OPERAR CON MATERIAS PRIMAS
Mejor Bróker para operar con futuros y opciones 2025
La verdadera identidad de un índice de materias primas no reside en la lista de componentes que incluye, sino en su composición y en las reglas que gobiernan las ponderaciones. Es en este punto donde el BCOM se diferencia de sus competidores, gracias a su enfoque deliberado en la diversificación.
A continuación se muestra la composición sectorial del índice con sus pesos objetivo para el año 2026, que ilustra su equilibrio entre los diferentes grupos de materias primas.
Grupo de Materias Primas
Peso Objetivo (2023)
Peso Objetivo (2026)
Energía
29.95 %
29.44 %
Granos
22.64 %
21.15 %
Metales Preciosos
19.44 %
18.84 %
Metales Industriales
15.94 %
15.76 %
Softs
6.97 %
9.17 %
Ganadería / Livestock
5.06 %
5.64 %
Fuente: Metodología del Bloomberg Commodity Index. Pesos objetivo establecidos en el rebalanceo anual de enero de 2026. El peso real de cada sector fluctúa diariamente con los precios del mercado hasta el siguiente rebalanceo.
Reglas de diversificación
Este equilibrio no es casual, sino el resultado directo de la aplicación de reglas de diversificación durante el rebalanceo anual. Estas reglas son el principal mecanismo de control de riesgos del índice: • Ninguna materia prima individual (ej. oro, maíz) puede superar el 15% del peso total del índice. • Ninguna materia prima junto con sus derivados (ej. el petróleo crudo WTI y Brent junto con la gasolina y el diésel) puede superar el 25% del índice. • Ningún grupo de materias primas relacionadas (ej. el grupo de Energía en su conjunto) puede superar el 33% del índice. • Ninguna materia prima individual debería pesar menos del 2% del índice, siendo este un objetivo aplicado dentro del algoritmo de rebalanceo y sujeto a las restricciones de liquidez.
La importancia de estas reglas es fundamental. Son un diferenciador clave frente a otros índices de referencia, como el S&P GSCI (originado como el Goldman Sachs Commodity Index), que, al estar ponderado principalmente por producción mundial, históricamente ha mantenido una concentración extremadamente alta en el sector energético, superando a menudo el 60-70%. El BCOM, con su tope del 33% por grupo, garantiza que un inversor nunca estará excesivamente expuesto a la volatilidad de un único sector.
Esta estructura de diversificación controlada se traduce en los beneficios y riesgos prácticos que el índice ofrece a un inversor.
Análisis para el inversor: ventajas y limitaciones del BCOM
A continuación, se presenta una evaluación del BCOM para ayudar al inversor a tomar una decisión sobre este índice
Ventajas
• Alta diversificación: Gracias a sus reglas de ponderación y topes sectoriales, el BCOM evita la concentración excesiva que caracteriza a otros índices. Esto ofrece una exposición más equilibrada al universo de las materias primas y mitiga el impacto de shocks microeconómicos en un único producto o sector.
• Protección contra la inflación: Las materias primas son activos reales. Su valor tiende a aumentar cuando el poder adquisitivo de las divisas fiduciarias disminuye. Por ello, una exposición al BCOM puede actuar como una cobertura natural contra la inflación a largo plazo.
• Descorrelación de activos tradicionales: Una de las ventajas más potentes es su correlación históricamente negativa con las acciones y los bonos. En periodos de estrés en los mercados financieros tradicionales, las materias primas a menudo se comportan de manera diferente, lo que convierte al BCOM en una herramienta muy eficaz para reducir la volatilidad global de una cartera.
• Compatibilidad con la normativa europea (UCITS): Las reglas de diversificación preexistentes del BCOM lo hacen naturalmente compatible con los requisitos UCITS 35/20 de la Unión Europea. A diferencia de otros índices que podrían requerir modificaciones, el diseño intrínseco del BCOM con sus topes del 15%, 25% y 33% le otorga una ventaja estructural para la creación de productos de inversión (ETFs, fondos) en el mercado europeo, facilitando su distribución en España.
Limitaciones y riesgos
• Riesgo de "Roll Yield" negativo: Como se explicó, cuando los mercados de futuros se encuentran en contango, el "rolado" de contratos genera una pérdida sistemática. Es crucial entender que la rentabilidad total para un inversor es una combinación de los cambios en los precios al contado y el "roll yield". En mercados en contango persistente, este último puede suponer un lastre para el rendimiento, un punto clave de due diligence para los inversores a largo plazo.
• Volatilidad del mercado: A pesar de su diseño diversificado, las materias primas son una clase de activo intrínsecamente volátil. Sus precios están sujetos a una multitud de factores impredecibles, como eventos geopolíticos, condiciones climáticas extremas, cambios en la demanda global y políticas gubernamentales.
• Riesgos de mercado y de cálculo: La inversión está expuesta a eventos de disrupción del mercado, que pueden afectar el cálculo del índice. Sin embargo, el BCOM cuenta con mecanismos de robustez operativa: en caso de una disrupción (ej. una suspensión de la negociación), el índice tiene procedimientos definidos para posponer el "rolado" del contrato afectado hasta el siguiente día hábil disponible, asegurando la integridad del benchmark. Adicionalmente, el administrador del índice (Bloomberg) posee cierto grado de discreción en su gestión, lo que introduce un riesgo de cálculo.
Una vez sopesadas estas ventajas y limitaciones, el siguiente paso es entender las formas prácticas de obtener exposición a este índice.
Opciones de Inversión: ¿cómo exponerse al BCOM desde España?
Invertir en el Bloomberg Commodity Index no es posible de forma directa, ya que se trata de un índice teórico que sirve como referencia del comportamiento agregado de las principales materias primas del mundo. Sin embargo, el inversor sí puede replicar su evolución a través de distintos productos financieros que utilizan derivados, principalmente futuros, para seguir el índice.
ETFs y ETCs que replican el Bloomberg Commodity Index
La forma más habitual y accesible para el inversor minorista es hacerlo mediante ETFs o ETCs que replican el Bloomberg Commodity Index Total Return. Estos productos están diseñados para reproducir el comportamiento del índice teniendo en cuenta no solo la evolución del precio de las materias primas, sino también el efecto del roll-over de los futuros.
En el ámbito europeo, bajo normativa UCITS, uno de los productos más utilizados es el Invesco Bloomberg Commodity UCITS ETF, que cotiza con distintos tickers como CMOD o BCOMTR según el mercado. Este ETF replica de forma sintética el Bloomberg Commodity Index Total Return mediante swaps con contrapartes financieras, manteniendo una estructura diversificada y un ratio de gastos competitivo. Su tamaño, liquidez y fidelidad al índice lo convierten en una de las opciones de referencia para inversores europeos que desean incorporar materias primas a su cartera como activo diversificador o cobertura frente a la inflación.
Otra alternativa dentro del universo UCITS para acceder al índice desde Europa es el Xtrackers Bloomberg Commodity Swap UCITS ETF. Este ETF, gestionado por DWS, sigue el Bloomberg Commodity Index mediante swaps y está disponible en varias bolsas europeas. Además de la versión estándar, Xtrackers ofrece subíndices específicos, como versiones que excluyen agricultura y ganadería, lo que permite afinar la exposición sin alejarse del marco general del índice. Al igual que otros UCITS sintéticos, el inversor debe entender que existe riesgo de contraparte, aunque limitado por la normativa europea.
Por último, para inversores que operan en mercados estadounidenses, una referencia habitual es el abrdn Bloomberg All Commodity Strategy K-1 Free ETF (BCI). Se trata de un ETF listado en EE. UU. que ofrece exposición diversificada al conjunto de materias primas del Bloomberg Commodity Index, con la particularidad de estar diseñado para ser K-1 free, lo que simplifica notablemente su tratamiento fiscal frente a otros productos de commodities en ese mercado. Aunque su enfoque es ligeramente más flexible que el de un ETF puramente pasivo, su objetivo es aproximarse al comportamiento del índice, convirtiéndose en una opción conocida entre inversores que buscan exposición amplia a materias primas sin complicaciones administrativas.
En conjunto, estos ETFs permiten al inversor replicar de forma eficiente el comportamiento del Bloomberg Commodity Index sin necesidad de operar directamente en mercados de futuros. Para la mayoría de carteras, los ETFs UCITS sobre el BCOM constituyen la forma más sencilla y transparente de exponerse a materias primas, siempre teniendo presente que su comportamiento puede diferir del precio spot de las commodities debido a la estructura de futuros y al efecto del roll-over.
Fondos de inversión indexados o gestionados sobre BCOM
Además de los ETFs, algunos inversores optan por fondos de inversión tradicionales que utilizan el Bloomberg Commodity Index como benchmark. En este caso, el acceso suele hacerse a través de bancos o plataformas de fondos y la ventaja principal, especialmente para el inversor español, es la fiscalidad: los traspasos entre fondos no tributan. Estos fondos no siempre replican de forma exacta el índice, ya que el gestor puede introducir ajustes tácticos, pero su comportamiento suele estar muy correlacionado con el BCOM.
ETNs (Exchange Traded Notes) ligados al BCOM
También pueden encontrarse ETNs ligados al Bloomberg Commodity Index, que funcionan como notas de deuda emitidas por una entidad financiera y prometen replicar la evolución del índice.
El iPath Bloomberg Commodity Index Total Return ETN (DJP) es una Exchange Traded Note (ETN), producto de deuda emitido (en este caso por Barclays). Aunque su ticker cotiza y se comporta de forma muy similar a un ETF y ofrece exposición al Bloomberg Commodity Index Total Return, es importante señalar que como ETN no tiene un patrimonio separado en una cesta de activos, sino que son una deuda del emisor que promete pagar el rendimiento del índice. Esto introduce el riesgo de crédito del emisor además del riesgo de mercado inherente a las materias primas. DJP es uno de los productos más utilizados desde hace tiempo para seguir este índice, especialmente en mercados estadounidenses.
Inversión mediante futuros sobre materias primas (enfoque profesional)
Para perfiles más avanzados, existe la posibilidad de exponerse al índice de forma indirecta mediante futuros sobre las materias primas que lo componen, construyendo una cartera que intente replicar sus pesos. Esta vía, aunque teóricamente más precisa, es compleja, exige capital elevado, gestión activa de vencimientos y un control riguroso del riesgo, por lo que queda fuera del alcance de la mayoría de inversores minoristas.
BROKER PARA OPERAR EN FUTUROS DESDE ESPAÑA
Mejor Servicio de Atención al Cliente Premios Rankia 2025
Un factor de suma importancia para los inversores europeos, y por tanto españoles, es la compatibilidad del BCOM con la normativa UCITS. Esta directiva europea establece reglas de diversificación y protección para los fondos de inversión destinados al público minorista. Dado que el diseño del BCOM ya incorpora límites de concentración (33% por grupo, 25% por sector), es mucho más sencillo para las gestoras de fondos crear productos de inversión que repliquen el índice y que, a su vez, cumplan con la normativa UCITS. Esto se traduce en una mayor disponibilidad de ETFs y ETCs (Exchange Traded Commodities) sobre el BCOM para el inversor minorista en España.
Una vez que el inversor conoce las opciones disponibles, la pregunta lógica es cómo se compara el enfoque del BCOM con el de otras alternativas en el mercado.
Comparativa BCOM frente a otros índices
La principal diferencia entre los grandes índices de materias primas no radica en los activos que incluyen, sino en cómo los ponderan. Esta diferencia filosófica en la construcción del índice tiene implicaciones profundas en el perfil de riesgo y rendimiento que un inversor asume. La comparativa más clara se establece entre el enfoque equilibrado del BCOM y los índices ponderados por producción, como el S&P GSCI.
Característica
Enfoque del BCOM
Enfoque de otros índices (Ej. S&P GSCI)
Filosofía de ponderación
Diversificación equilibrada
Ponderación por producción mundial
Factores de ponderación
Híbrido: 2/3 Liquidez y 1/3 Producción.
Principalmente basado en el volumen de producción global.
Mecanismo de diversificación
Topes estrictos: Ningún grupo (ej. Energía) puede superar el 33%.
Generalmente sin topes de diversificación estrictos, lo que permite una alta concentración.
Perfil de exposición resultante
Exposición diversificada a través de energía, metales y agricultura. Menor dependencia del petróleo.
Alta concentración en energía: Históricamente, el sector energético ha representado más del 60% del índice.
Implicaciones para el Inversor
Una cartera que sigue al BCOM obtiene una exposición más genuinamente diversificada al mundo de las materias primas. Su rendimiento será menos dependiente de la volatilidad de los precios del petróleo y reflejará de forma más amplia las tendencias en metales, granos y otros sectores.
Por el contrario, una cartera que siga un índice ponderado estrictamente por producción como el S&P GSCI será, en la práctica, una apuesta mucho más concentrada en el sector energético. Si bien esto puede ser beneficioso durante los mercados alcistas del petróleo, también expone al inversor a una volatilidad significativamente mayor y a los riesgos idiosincráticos del mercado de la energía. La elección entre uno u otro depende del tipo de exposición que el inversor desee obtener.
Esta distinción nos ayuda a definir qué tipo de inversor se beneficiaría más del enfoque único del BCOM.
¿Es el BCOM adecuado para mi cartera?
El BCOM no es un producto para todos los públicos, sino un instrumento sofisticado para un inversor con objetivos y conocimientos específicos.
El BCOM es especialmente adecuado para un inversor que:
• Busca diversificación real y tiene como objetivo principal reducir la correlación de su cartera global con los mercados tradicionales de acciones y bonos. • Posee un horizonte de inversión a medio o largo plazo, entendiendo que los beneficios de la diversificación y la cobertura contra la inflación se materializan a lo largo de los ciclos económicos. • Está preocupado por el impacto de la inflación en el poder adquisitivo de su capital y busca activamente activos reales para protegerse de ella. • Es un inversor avanzado que comprende la complejidad inherente a los mercados de futuros. Esto incluye tener un conocimiento de los riesgos asociados al "rolado" de contratos, como el impacto negativo del contango en la rentabilidad. • Posee una tolerancia al riesgo suficiente para aceptar la volatilidad intrínseca de las materias primas, incluso dentro de un índice diversificado.
En definitiva, el BCOM es una herramienta para inversores que no buscan simplemente especular con el precio de una materia prima, sino que desean incorporar estratégicamente la clase de activo "materias primas" en una cartera global de manera equilibrada y controlada.
El Bloomberg Commodity Index se ha consolidado como un benchmark de referencia en el mercado de materias primas gracias a su diseño. Sus características definitorias —un enfoque primordial en la diversificación, un anclaje en la liquidez del mercado y una ponderación que refleja el significado económico real— lo distinguen de sus competidores y lo convierten en una buena herramienta para la gestión de carteras.
Mirando hacia el futuro, en un entorno económico global que puede seguir caracterizado por la incertidumbre, la volatilidad y presiones inflacionistas, la necesidad de herramientas de diversificación y de cobertura no hará más que aumentar. La filosofía de construcción del BCOM, al evitar la sobreexposición a un único sector como la energía, lo posiciona como un benchmark estratégico.