Hay empresas que cotizan en bolsa y tienen todo lo necesario para llamar la atención.
Inteligencia artificial.
Semiconductores.
Defensa.
Criptomonedas.
Robótica.
Semiconductores.
Defensa.
Criptomonedas.
Robótica.
Y luego está Seresco.
Una compañía asturiana fundada en 1969, dedicada a cosas tan poco glamurosas como gestionar nóminas, infraestructuras tecnológicas, ciberseguridad, cartografía, software y servicios de transformación digital.
Cotiza en BME Growth desde 2022.
Tiene poco seguimiento.
Su liquidez bursátil es reducida.
Y, probablemente, no aparecerá demasiadas veces en las conversaciones de los inversores particulares.
Precisamente por eso resulta interesante.
No porque haya que comprarla.
Sino porque es un buen ejemplo de una compañía pequeña en la que merece la pena hacer el ejercicio que debería hacer cualquier inversor: ignorar durante un momento la cotización y mirar el negocio.
Y cuando se hace ese ejercicio aparecen algunas cosas bastante curiosas.
Una empresa aburrida
Seresco no es una historia sencilla de crecimiento explosivo.
Es una compañía de servicios tecnológicos que ha ido construyendo un negocio bastante diversificado alrededor de cinco áreas: nómina y RRHH, infraestructuras IT, consultoría y software, cartografía y catastro, y transformación digital.
En 2025 facturó 56,3 millones de euros, un 5% más que el año anterior.
Pero lo interesante estuvo en otra cifra.
El EBITDA ajustado alcanzó los 10 millones de euros, un 15% más, situando el margen EBITDA en aproximadamente el 17%. El EBIT fue de 7,24 millones.
Es decir:
no estamos ante una empresa que simplemente crece. Está consiguiendo crecer mientras mejora sus márgenes.
Y eso cambia bastante la conversación.
¿De dónde vienen esos ingresos?
En 2025:
- Nómina y RRHH: 18,4 millones
- Infraestructuras: 18,2 millones
- Consultoría y software: 9,0 millones
- Cartografía y catastro: 6,0 millones
- Transformación digital: 4,7 millones
El negocio, por tanto, no depende de una única actividad.
Además, Seresco cuenta con más de 3.000 clientes y una cartera de proyectos comprometida de unos 125 millones de euros para los siguientes tres años, según la compañía.
Eso aporta algo que me parece especialmente valioso en una small cap:
visibilidad.
El negocio más aburrido puede ser uno de los mejores
Una de las actividades más interesantes de Seresco es precisamente una de las menos emocionantes: las nóminas.
Nadie se despierta por la mañana pensando:
"Qué ganas tengo de externalizar la nómina."
Pero las empresas necesitan pagar correctamente a sus trabajadores todos los meses.
Y hacerlo implica normativa laboral, fiscalidad, convenios, contratos, bajas, altas, variables, expatriados, conciliación de datos y un largo etcétera.
Una vez que una empresa externaliza un proceso tan crítico, cambiar de proveedor tampoco resulta trivial.
Ahí existe una barrera de entrada que no tiene tanto que ver con la tecnología como con la confianza, la integración y el coste de cambio.
Seresco lleva desde 1969 desarrollando software y servicios de nómina y afirma procesar más de 4,5 millones de nóminas anuales.
Y la tendencia del mercado juega a su favor.
Una encuesta de SD Worx publicada en 2026 señalaba que el 57% de los empleadores europeos consultados planeaba externalizar tanto software como servicios de nómina a un proveedor externo durante los tres años siguientes.
Esto no convierte automáticamente a Seresco en una gran inversión.
Pero sí proporciona una característica interesante:
hay demanda estructural para un servicio que no está de moda.
Y quizá eso sea precisamente lo atractivo.
¿Tiene ventaja competitiva?
Aquí sería prudente.
No veo en Seresco un moat tecnológico comparable al de una gran plataforma de software.
Tampoco creo que tenga sentido presentar la empresa como una compañía inexpugnable frente a la competencia.
La competencia es fuerte.
En servicios tecnológicos compite con compañías mucho mayores como Indra, Capgemini, Atos, DXC o Sopra Steria, además de empresas españolas como Izertis o Altia. En nóminas y RRHH existen especialistas internacionales como SD Worx y otros proveedores de software y servicios. El propio documento de incorporación de Seresco describe un mercado fragmentado, con grandes compañías generalistas y especialistas de nicho.
Entonces, ¿dónde está la ventaja?
Probablemente no en una única tecnología.
Está en la combinación de varias cosas:
recurrencia + especialización + relaciones con clientes + conocimiento regulatorio + software propio + capacidad de integrar adquisiciones.
Es una ventaja competitiva mucho menos espectacular.
Pero potencialmente más resistente.
Y aquí aparece la parte que más me interesa: el capital
Una de las cosas que más me llaman la atención de Seresco no está en su cuenta de resultados.
Está en cómo la dirección trata el capital.
La compañía lleva varios años realizando programas de recompra de acciones y posteriormente amortizándolas.
En 2025 amortizó 501.000 acciones.
En 2026 ha vuelto a amortizar acciones: 66.278 en abril y otras 19.594 en julio.
Desde la salida a bolsa, el número de acciones ha pasado de 9,604 millones a aproximadamente 9,017 millones a septiembre de 2026.
Eso supone una reducción cercana al 6% del número de acciones.
Y esto sí tiene una consecuencia económica real.
Si una compañía gana lo mismo pero tiene menos acciones, el beneficio por acción aumenta.
Si además consigue hacer crecer el beneficio, el efecto se acumula.
La clave está, por supuesto, en una condición:
las recompras deben hacerse a precios razonables.
Comprar acciones propias siempre no es necesariamente bueno.
Comprar acciones propias cuando están infravaloradas puede ser una excelente asignación de capital.
La dirección también tiene piel en el juego
Aquí Seresco presenta otra característica poco habitual en compañías cotizadas.
El CEO, José Carlos Suárez García, posee el 15,15% del capital.
El presidente, Antonio Suárez García, tiene otro 11,36%.
Y otros miembros de la familia Suárez mantienen participaciones significativas.
A 31 de diciembre de 2025, los seis miembros de la familia Suárez con participaciones superiores al 5% acumulaban aproximadamente el 56% del capital.
Esto tiene dos caras.
La positiva es evidente:
la dirección tiene mucho que perder si destruye valor para el accionista.
El actual proyecto empresarial nació además de un MBO realizado en 2018, cuando el equipo directivo pasó a convertirse en accionista mayoritario.
Pero existe una segunda cara.
Cuando una familia controla una compañía pequeña, el accionista minoritario tiene menos capacidad de influencia.
Por eso hay que vigilar especialmente:
- operaciones vinculadas;
- remuneración;
- adquisiciones;
- ampliaciones de capital;
- utilización de autocartera;
- asignación de acciones a directivos;
- y cualquier operación que pueda beneficiar de forma asimétrica al accionista de control.
Tener una dirección con mucho capital invertido es una fortaleza.
No es una garantía.
Los números empiezan a ponerse interesantes
Tomemos como referencia la cotización de 6,35 euros del 23 de septiembre de 2026.
Con unos 9,02 millones de acciones, la capitalización se sitúa alrededor de 57 millones de euros.
A partir de ahí podemos hacer algunos números sencillos.
Valoración aproximada
Capitalización: ~57,3 M€
Deuda financiera neta 2025: ~11,35 M€
Enterprise Value: ~68,6 M€
EBITDA ajustado 2025: 10 M€
Por tanto:
EV/EBITDA ≈ 6,9x
El beneficio neto de 2025 fue de 3,98 millones de euros.
Con la capitalización actual:
PER ≈ 14,4x
Y el valor contable ronda los 13,1 millones de euros, lo que implica un P/B de aproximadamente 4,4x.
Esta última cifra es importante.
Seresco no es una acción que parezca barata mirando únicamente el valor contable.
La tesis no puede ser:
"Está por debajo de su patrimonio."
No.
El mercado está pagando bastante más que el valor contable porque está valorando la capacidad futura de generar beneficios.
Y ahí es donde la tesis empieza a depender del crecimiento.
La deuda no parece el problema
Seresco terminó 2025 con unos 11,35 millones de deuda financiera neta.
Frente a 10 millones de EBITDA ajustado.
Eso equivale aproximadamente a:
1,1x deuda neta / EBITDA.
No es una posición de caja neta.
Pero tampoco parece un nivel de apalancamiento excesivo para una compañía que genera EBITDA recurrente.
Además, la compañía terminó 2025 con 9,44 millones de euros de efectivo.
Aquí aparece, sin embargo, una cuestión que será importante seguir.
Porque Seresco quiere crecer mediante adquisiciones.
Y las adquisiciones requieren capital.
Y entonces aparecen los pagarés
El 3 de agosto de 2026 Seresco anunció su entrada en el MARF mediante un programa de pagarés de hasta 20 millones de euros.
Los pagarés pueden tener vencimientos desde tres días hasta 24 meses y el programa estará disponible durante doce meses. BME señala expresamente que la nueva financiación busca reforzar la capacidad financiera de Seresco para cumplir sus objetivos del Plan Estratégico 2026-2028.
Aquí es donde aparece una hipótesis interesante.
¿Para qué quiere Seresco hasta 20 millones de financiación adicional?
No lo sabemos.
Y conviene no convertir una hipótesis en un hecho.
Pero sí sabemos que el nuevo plan estratégico contempla expresamente crecimiento inorgánico mediante adquisiciones selectivas, con participaciones superiores al 75%, además de crecimiento orgánico e internacionalización.
Y sabemos también que Seresco ha utilizado históricamente las adquisiciones como una de sus palancas de crecimiento: SPW, CIES, Elo-SI y F5IT forman parte de esa estrategia.
Por tanto, es razonable plantearse que el programa de pagarés pueda proporcionar munición financiera para futuras operaciones corporativas.
Pero hasta que no exista una comunicación concreta, eso es una hipótesis, no una tesis cerrada.
Y esta distinción importa mucho.
Porque una adquisición puede crear muchísimo valor.
O destruirlo.
El nuevo plan es ambicioso
Seresco ha presentado un Plan Estratégico 2026-2028 con un objetivo central de aproximadamente 90 millones de euros de ingresos en 2028 y un EBITDA ajustado de 15,8 millones, dentro de una horquilla de ingresos de 84-92 millones y EBITDA de 13,5-16 millones.
Partiendo de los 56,3 millones de 2025, llegar a 90 millones supone aumentar los ingresos aproximadamente un 60%.
No es imposible.
Pero tampoco es crecimiento que podamos dar por hecho.
La propia compañía divide el crecimiento previsto en:
- crecimiento orgánico;
- adquisiciones;
- internacionalización;
- mejora de eficiencia;
- cross-selling;
- y desarrollo de áreas de mayor valor añadido.
El propio CEO ha señalado que aproximadamente el 55% del crecimiento esperado sería orgánico, alrededor del 30% inorgánico y un 15% internacional, aunque esos porcentajes no son un compromiso rígido.
Y aquí aparece uno de los principales riesgos de la tesis.
El crecimiento inorgánico puede acelerar muchísimo los resultados, pero también puede ocultar problemas.
Comprar empresas es fácil.
Comprar buenas empresas a precios razonables e integrarlas correctamente es mucho más difícil.
Las adquisiciones: la gran oportunidad y el gran riesgo
Seresco ya ha demostrado que sabe comprar.
Pero la próxima operación puede ser mucho más importante que las anteriores si utiliza una parte relevante de su capacidad de financiación.
Hay que mirar cuatro cosas:
1. Precio
No basta con que la empresa adquirida tenga crecimiento.
Hay que saber cuánto se paga.
2. Sinergias
Una adquisición tiene más sentido cuando permite vender nuevos servicios a los clientes existentes, reducir costes o incorporar capacidades que Seresco no tenía.
3. Integración
La propia compañía habla de integración técnica, organizativa y cultural como uno de los criterios fundamentales.
4. Financiación
Aquí es donde los pagarés adquieren importancia.
Un programa de hasta 20 millones es una herramienta potente para una compañía cuya capitalización ronda actualmente los 57 millones.
Pero también aumenta el riesgo financiero si se utiliza agresivamente.
No es lo mismo financiar una adquisición pequeña que asumir una operación transformacional.
El principal riesgo quizá sea que la empresa deje de ser aburrida
Esta puede parecer una contradicción.
Pero parte del atractivo actual de Seresco está precisamente en su sencillez.
Un negocio razonablemente diversificado.
Clientes recurrentes.
Nóminas.
Servicios tecnológicos.
Ciberseguridad.
Una compañía que genera beneficios.
Una deuda moderada.
Una dirección accionista.
Recompras.
Amortizaciones.
Y una valoración que no exige necesariamente multiplicar por diez el beneficio para justificar la cotización.
El peligro sería convertir una compañía relativamente sencilla en una historia de crecimiento basada en adquisiciones cada vez mayores y mayor deuda.
El capital disponible puede ser una ventaja o una tentación.
Dependerá de cómo se utilice.
Fortalezas
Si tuviera que resumir la tesis positiva, me quedaría con estas:
1. Negocio recurrente.
Especialmente en nóminas y determinados servicios gestionados.
Especialmente en nóminas y determinados servicios gestionados.
2. Diversificación.
Cinco áreas de negocio y presencia internacional creciente.
Cinco áreas de negocio y presencia internacional creciente.
3. Mejora de márgenes.
El EBITDA ajustado pasó a 10 millones en 2025, con margen del 17%.
El EBITDA ajustado pasó a 10 millones en 2025, con margen del 17%.
4. Barreras de entrada en determinadas áreas.
Especialmente conocimiento regulatorio, integración y costes de cambio en nóminas.
Especialmente conocimiento regulatorio, integración y costes de cambio en nóminas.
5. Dirección con participación significativa.
La familia fundadora mantiene una participación muy relevante.
La familia fundadora mantiene una participación muy relevante.
6. Recompras y amortización.
El número de acciones se ha reducido de forma significativa desde la salida a bolsa.
El número de acciones se ha reducido de forma significativa desde la salida a bolsa.
7. Balance razonablemente controlado.
DFN/EBITDA de aproximadamente 1,1x al cierre de 2025.
DFN/EBITDA de aproximadamente 1,1x al cierre de 2025.
8. Opcionalidad.
Ciberseguridad, transformación digital, internacionalización y futuras adquisiciones.
Ciberseguridad, transformación digital, internacionalización y futuras adquisiciones.
Riesgos
Y ahora la otra mitad de la historia.
Competencia.
Es un sector fragmentado y tremendamente competitivo, con multinacionales mucho mayores y especialistas de nicho.
Es un sector fragmentado y tremendamente competitivo, con multinacionales mucho mayores y especialistas de nicho.
Concentración geográfica.
España representó aproximadamente el 77% de los ingresos de 2025.
España representó aproximadamente el 77% de los ingresos de 2025.
Riesgo de adquisiciones.
El plan depende parcialmente del crecimiento inorgánico y la integración puede no producir las sinergias esperadas.
El plan depende parcialmente del crecimiento inorgánico y la integración puede no producir las sinergias esperadas.
Riesgo financiero.
Los pagarés aumentan la capacidad de financiación, pero también pueden aumentar el endeudamiento si se utilizan de manera intensa.
Los pagarés aumentan la capacidad de financiación, pero también pueden aumentar el endeudamiento si se utilizan de manera intensa.
Liquidez bursátil.
Es una small cap con un free float reducido y una negociación muy inferior a la de compañías grandes. BME registraba unos 314.000 títulos negociados en 2026 hasta el 22 de septiembre.
Es una small cap con un free float reducido y una negociación muy inferior a la de compañías grandes. BME registraba unos 314.000 títulos negociados en 2026 hasta el 22 de septiembre.
Gobierno corporativo.
La elevada concentración accionarial protege la visión de largo plazo, pero reduce el poder del minoritario.
La elevada concentración accionarial protege la visión de largo plazo, pero reduce el poder del minoritario.
Riesgo tecnológico.
La IA puede mejorar la productividad de Seresco, pero también puede reducir las barreras de entrada en algunos servicios tecnológicos.
La IA puede mejorar la productividad de Seresco, pero también puede reducir las barreras de entrada en algunos servicios tecnológicos.
Riesgo de valoración.
Con un PER en torno a 14x y EV/EBITDA cercano a 7x, la acción no es una ganga basada simplemente en activos. La tesis necesita crecimiento y generación de caja.
Con un PER en torno a 14x y EV/EBITDA cercano a 7x, la acción no es una ganga basada simplemente en activos. La tesis necesita crecimiento y generación de caja.
Riesgo de ejecución.
Llegar desde 56,3 millones de ingresos en 2025 hasta 84-92 millones en 2028 exige un crecimiento significativo.
Llegar desde 56,3 millones de ingresos en 2025 hasta 84-92 millones en 2028 exige un crecimiento significativo.
¿Qué tendría que pasar para que la tesis funcione?
No hace falta que Seresco se convierta en la próxima gran tecnológica española.
De hecho, esa no sería la tesis.
Bastaría con que consiguiera algo bastante más aburrido:
crecer de forma sostenida, mantener márgenes alrededor de los niveles actuales o mejorarlos, generar caja, reducir progresivamente el apalancamiento y reinvertir el capital en adquisiciones razonables.
Si además las recompras continúan cuando la dirección considera que la acción está infravalorada, el crecimiento del beneficio por acción podría ser superior al crecimiento del beneficio total.
Y si alguna de las nuevas áreas —especialmente ciberseguridad, transformación digital o internacionalización— alcanza una escala relevante, podría cambiar progresivamente el perfil de la compañía.
Pero ninguna de estas cosas está garantizada.
La pregunta importante
Para mí, la tesis sobre Seresco no es:
"¿Está barata?"
Es demasiado simple.
La pregunta interesante es:
"¿Puede Seresco convertir 56 millones de euros de ingresos y 10 millones de EBITDA en un negocio de 90 millones y casi 16 millones de EBITDA sin destruir valor por el camino?"
Porque si la respuesta acaba siendo sí, tenemos una compañía pequeña que podría crecer de forma significativa mientras reduce el número de acciones en circulación.
Si la respuesta es no, la valoración actual ofrece mucho menos margen de seguridad del que puede parecer a primera vista.
Y ahora tenemos un elemento adicional que seguir:
los pagarés de hasta 20 millones.
No sabemos todavía qué operación, si alguna, se financiará con ellos.
Pero sí sabemos que Seresco quiere crecer mediante adquisiciones y que acaba de abrir una nueva vía de financiación.
Por eso, para el accionista, probablemente la próxima gran noticia no sea el siguiente trimestre.
Será saber qué hace la dirección con el capital.
Ahí es donde una pequeña compañía aburrida puede convertirse en una historia de creación de valor.
O en una historia de destrucción de capital.
Y esa diferencia, como casi siempre en bolsa, no la decidirá el sector.
La decidirá el precio que se pague y la calidad de la asignación de capital.