Cuando el mercado lleva tiempo subiendo, es fácil pensar que endeudarse puede acelerar la creación de patrimonio. Pero esa decisión también multiplica el riesgo.
Hay una idea que resume muy bien el problema:
La deuda tiene fecha de pago. La rentabilidad, no.
Hay una idea que resume muy bien el problema:
La deuda tiene fecha de pago. La rentabilidad, no.
- Si el mercado sube un 20% pensarás que ha sido una gran idea. ¿Cómo no se te había ocurrido antes?
- Si el mercado cae poco después de invertir, el préstamo sigue ahí. Y en muchos casos, esa presión puede obligarte a vender en el peor momento, convirtiendo una caída temporal en una pérdida definitiva.
- Por eso, para la mayoría de inversores, suele tener mucho más sentido construir patrimonio con aportaciones periódicas, una cartera diversificada y una visión de largo plazo.
El interés compuesto puede convertirse en uno de tus mejores aliados.
La deuda, si no se utiliza con un objetivo y una estrategia muy concretos, puede convertirse en uno de tus mayores enemigos.