Antes de hablar de fondos, ETFs, carteras, comisiones o si el mercado está “caro o barato”, hay un trabajo previo que muchos inversores pasan por alto… y que, paradójicamente, es el que más impacto tiene en los resultados a largo plazo. Porque invertir no empieza cuando compras tu primer activo.
Invertir empieza mucho antes. Y, si esos cimientos no están bien puestos, puedes tener la mejor cartera del mundo… que aun así acabarás tomando malas decisiones, entrando y saliendo a destiempo o asumiendo riesgos que no te corresponden. En este artículo te cuento los tres pasos clave que deberías tener hechos antes de invertir un solo euro.
Tres pasos simples… pero que muy pocos hacen.
Invertir empieza mucho antes. Y, si esos cimientos no están bien puestos, puedes tener la mejor cartera del mundo… que aun así acabarás tomando malas decisiones, entrando y saliendo a destiempo o asumiendo riesgos que no te corresponden. En este artículo te cuento los tres pasos clave que deberías tener hechos antes de invertir un solo euro.
Tres pasos simples… pero que muy pocos hacen.
1. Poner en orden tus finanzas personales
Invertir con unas finanzas desorganizadas es como construir una casa sobre arena: puedes empezar, sí, pero tarde o temprano se hunde. Aquí no se trata de complicarse, sino de tener una visión clara de tu situación:
✔️ Saber cuánto gastas y cuánto puedes ahorrar
No se trata de volverte minimalista ni obsesionarte con Excel. Simplemente necesitas saber si tienes capacidad de ahorro estable y cuánto puedes destinar a inversión sin comprometer tu día a día.
✔️ Crear un colchón financiero
Antes de invertir, necesitas un mínimo de seguridad.
Un fondo de emergencia te permite aguantar imprevistos sin tocar tu cartera en el peor momento (que suele ser cuando el mercado cae).
Un fondo de emergencia te permite aguantar imprevistos sin tocar tu cartera en el peor momento (que suele ser cuando el mercado cae).
✔️ Eliminar las deudas malas
Invertir mientras pagas deudas al 10% o más… no tiene sentido.
Las deudas caras son rentabilidades negativas garantizadas. Tener tus finanzas ordenadas no solo te da estabilidad: te permite invertir con calma, sin estar pendiente del día 1 de cada mes y sin necesidad de retirar en un mal momento.
Las deudas caras son rentabilidades negativas garantizadas. Tener tus finanzas ordenadas no solo te da estabilidad: te permite invertir con calma, sin estar pendiente del día 1 de cada mes y sin necesidad de retirar en un mal momento.
2. Saber exactamente por qué y para qué quieres invertir
Esto parece obvio… pero no lo es. Muchísima gente invierte sin un objetivo claro. Simplemente “porque hay que invertir”.
Y claro, cuando no sabes para qué inviertes, cualquier caída duele más, cualquier noticia te afecta más y cualquier cambio te parece una amenaza. Definir tu por qué y tu para qué cambia completamente tu forma de invertir:
Y claro, cuando no sabes para qué inviertes, cualquier caída duele más, cualquier noticia te afecta más y cualquier cambio te parece una amenaza. Definir tu por qué y tu para qué cambia completamente tu forma de invertir:
✔️ El “por qué”: proteger tu dinero de la inflación
Cada año, tu dinero pierde poder adquisitivo.
El supermercado te lo recuerda. La luz te lo recuerda. El alquiler te lo recuerda. Invertir es, en parte, una forma de defenderte de esa pérdida.
El supermercado te lo recuerda. La luz te lo recuerda. El alquiler te lo recuerda. Invertir es, en parte, una forma de defenderte de esa pérdida.
✔️ El “para qué”: tus objetivos concretos
• ¿Quieres complementar tu jubilación?
• ¿Comprar una vivienda a futuro?
• ¿Ahorrar para tus hijos?
Tu objetivo define el plazo, el plazo define el riesgo, y el riesgo define la estrategia.
Sin objetivo, no hay estrategia posible.
• ¿Comprar una vivienda a futuro?
• ¿Ahorrar para tus hijos?
Tu objetivo define el plazo, el plazo define el riesgo, y el riesgo define la estrategia.
Sin objetivo, no hay estrategia posible.
3. Conocer bien los productos y vehículos en los que vas a invertir
Aquí está uno de los fallos más comunes: invertir sin entender del todo en qué metes tu dinero. No hace falta ser analista, pero sí necesitas una idea clara de:
✔️ Los activos: qué son y qué puedes esperar de ellos
Renta variable, renta fija, inmuebles, activos reales, liquidez…
Cada activo tiene un riesgo, una volatilidad, un plazo ideal y una forma de comportarse. Es como cocinar:
Si no sabes para qué sirve la sal, o cuánto pica la pimienta… tu receta no saldrá bien por muy buena que sea sobre el papel.
Cada activo tiene un riesgo, una volatilidad, un plazo ideal y una forma de comportarse. Es como cocinar:
Si no sabes para qué sirve la sal, o cuánto pica la pimienta… tu receta no saldrá bien por muy buena que sea sobre el papel.
✔️ Los vehículos: cómo se canaliza tu inversión
Fondos, ETFs, planes de pensiones, cuentas remuneradas…
Cada uno tiene su:
Cada uno tiene su:
- Fiscalidad
- Funcionamiento
- Liquidez
- Ventajas y desventajas
- Comisiones
- Regulación
Y, por supuesto, también su papel dentro de una estrategia. Sin entender bien lo que usas, invertir se convierte en improvisar.