A pesar de que en estos últimos tiempos invertir en renta fija ha sido bastante complicado, para los inversores que les gusta el riesgo limitado, la renta fija siempre es una de las opciones más atractivas que hay en el mercado financiero. Hay algunas razones por la que aconsejaríamos invertir en la renta fija:
Estabilidad en los ingresos
En tiempos cuando los tipos de interés son más bajos, posiblemente el inversor podrá obtener más rentabilidad que procedan de la renta fija, que en el caso de que ese dinero lo invierta en una cuenta de ahorro.
También dependerá de la aversión al riesgo del tipo de inversor, normalmente la deuda pública proporciona estabilidad, ya que en la gran mayoría de los casos, cumple en los pagos.Si nos parece esto insuficiente, podemos asumir más riesgo invirtiendo en bonos corporativos, como es lógico, las compañías tienen más riesgos que la deuda pública, pero esto se ve compensado con un incremento en la rentabilidad acorde al riesgo soportado.
Protección del capital
Si los inversores que poseen un activo de renta fija lo mantienen hasta el final de su vencimiento, el inversor recuperara la inversión que realizo al principio. En el caso de que una compañía quebrase, como los bonos representan la deuda de la empresa, tiene mayor probabilidad de ser devuelta que a los accionistas.
Menor volatilidad
Las inversiones en renta fija son menos volátiles que las de renta variable, como hemos indicado antes, estas inversiones son para inversores que quieren asegurar su dinero y no quieren correr altos riesgos.
Diversificación
Es una opción muy interesante para los inversores de renta variable.
Combinar con renta fija permite diversificar el riesgo al inversor, compensando el alto riesgo de la renta variable con el bajo riesgo de la renta fija.
También se puede diversificar entre productos de renta fija para diversificar aún más su riesgo, ya que esta es una clase de activos extensa (
deuda pública,
bonos high yield, bonos mercados emergentes, bonos vinculados a la inflación, etc..)