En el último año Amazon ha generado unos 40.000 millones de dólares más de caja que un año antes y, aun así, su caja libre es negativa en 7.604 millones. Te explico por qué paga las obras antes de cobrarlas y qué mirar en sus resultados del 29 de octubre.
En el último año Amazon ha generado con su negocio unos 40.000 millones de dólares más de caja que un año antes y, aun así, su caja libre ha pasado a ser negativa.
Hablamos del flujo de caja libre, que es el dinero que queda después de pagar las inversiones, y en los doce meses hasta junio de 2026 fue de -7.604 millones de dólares frente a los 18.184 millones positivos del año anterior. La causa es que sus pagos netos en equipos e instalaciones subieron un 64% mientras que el dinero que genera su negocio creció un 33%.
El 29 de octubre presenta resultados del tercer trimestre (la llamada es a las 22:00 en España), y tres cifras dirán si la inversión empieza a dar fruto.
¿Por qué Amazon paga antes de cobrar?
Porque primero paga la obra y mucho después le pagan los clientes. Andy Jassy, su consejero delegado, lo explica en su carta a los accionistas. AWS, su negocio de servicios en la nube, paga terrenos, energía, edificios, chips, servidores y equipos de red normalmente entre 6 y 24 meses antes de empezar a facturar, según el componente.
Es como reformar un piso para alquilarlo. La obra se paga hoy y tu cuenta corriente lo nota mucho antes de que llegue el primer recibo del inquilino, y Amazon está reformando a una escala enorme.
Y no es que AWS no esté facturando. En el segundo trimestre vendió 42.232 millones, casi un 37% más que un año antes, con un margen operativo del 39%. Pero lo que todavía no cobra es la capacidad que está construyendo ahora.
Los contratos que ya tiene firmados. A 30 de junio, Amazon sumaba unos 496.000 millones de dólares en contratos de más de un año pendientes de cumplir, sobre todo de AWS, con una duración media restante de 6,4 años.
Mi lectura es que eso prueba que hay clientes dispuestos a comprometerse, pero no que el gasto vaya a salir rentable, porque Amazon solo lo reconoce como ingreso a medida que esos clientes consumen y ese calendario no es uniforme.
A esto se suma lo que publicó Business Insider el 20 de octubre, que cita correos internos y fuentes anónimas para decir que Amazon compra equipos de Nvidia que todavía no puede poner en marcha y que algunos esperan en almacenes. Un portavoz de Amazon defiende almacenarlos cerca de donde se instalarán y lo considera una buena práctica empresarial. También niega que la empresa en su conjunto no tenga un plan para llevarlos a sus centros de datos. Eso sí, no hay cifras públicas que midan cuántos equipos esperan ni durante cuánto tiempo, de modo que es una señal que vigilar y no un dato.
¿Qué mirar en los resultados del 29 de octubre?
Hay tres cifras que te dirán más que el titular del trimestre.
Cuánto invierte y qué previsión da. Entre abril y junio sus compras netas de equipos e instalaciones fueron de 53.076 millones, y la llamada debe aclarar cuánto prevé gastar este año, ya que los 200.000 millones que apuntaba su carta a los accionistas son una previsión anterior a los resultados de julio.
Si AWS sigue acelerando. Pasó de crecer un 28% en el primer trimestre a casi un 37% en el segundo, y que mantenga ese ritmo con el gasto al alza apoyaría la idea de que la capacidad ya se convierte en ventas, mientras que un frenazo sería la señal contraria.
Si la caja libre sigue en negativo. Los doce meses hasta septiembre dirán si la brecha de 7.604 millones se agranda o se cierra. A junio tenía 122.988 millones entre caja y valores negociables, antes de las emisiones de bonos de julio y septiembre.
Alphabet y Microsoft presentan un día antes, el 28 de octubre, y darán la última pista antes de Amazon de cómo va el gasto en el resto del sector.
Mi lectura es que el problema de Amazon no es que no cobre sino cuándo cobra, y esa diferencia decidirá si hoy toca pagar por adelantado para cobrar más mañana o si el gasto va por delante de la demanda. Ahora bien, los números de junio no permiten saberlo y los del 29 de octubre tampoco lo resolverán del todo, aunque sí indicarán de qué lado se inclina.
Este contenido es informativo y no constituye asesoramiento de inversión. Las cifras de Amazon proceden de su informe trimestral a 30 de junio de 2026 y de sus comunicados, consultados el 20 de octubre de 2026. Invertir en bolsa conlleva riesgo de pérdida del capital.