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Participaciones del usuario Valentin - Fondos

Valentin 04/10/26 21:44
Ha respondido al tema Del refugio al riesgo: El coste de oportunidad de la Renta Fija en la era de la desconfianza Fiat
 ¡Totalmente, Miguel! Has sintetizado la bitácora operativa a la perfección. Me alegra mucho que este intercambio nos haya servido para encontrar ese punto común de control de riesgos: el ratio abre la ventana, pero también es el freno automático para que la narrativa de pánico no nos haga perseguir precios al alza cuando la ventaja en gramos de oro se ha esfumado. Dejar que la pólvora sobrante vuelva pacientemente a dormir al Swisscanto es, al fin y al cabo, nuestra garantía de disciplina para el siguiente ciclo.Ha sido un auténtico placer debatir contigo, Miguel. Hilos con este nivel de profundidad, respeto técnico y generosidad al compartir metodologías (como tu magnífico modelo en Celsmar) son los que hacen grande a la comunidad de Rankia. Creo que hemos dejado un marco de reflexión y una bitácora operativa muy sólida para cualquier inversor que esté intentando calibrar de forma sensata y real el paso de la renta fija o el oro hacia el Value.Te mando un fuerte abrazo, nos seguimos leyendo en los blogs y foros, ¡y que tengamos un buen ciclo!Valentin 
Valentin 04/10/26 17:28
Ha respondido al tema Del refugio al riesgo: El coste de oportunidad de la Renta Fija en la era de la desconfianza Fiat
 ¡Me temo que nos va a costar cerrar el hilo, Miguel, porque tus preguntas operativas siguen siendo excelentes!Tienes toda la razón en el matiz: el cierre lo dicta el propio ratio y el cambio de ciclo en el Huevo de Kostolany, concretamente cuando el mercado transiciona de la capitulación bajista (fase B3) hacia la fase de recuperación inicial (Fase A1). En ese preciso momento, la ventana táctica se cierra por completo, independientemente de que haya agotado o no el tamaño objetivo.Te argumento por qué no sigo escalando posiciones si me ha quedado pólvora seca en el tintero:No persigo los precios al alza: Si el ratio deja de desplomarse y se da la vuelta a favor de las acciones, significa que las "manos firmes" ya han terminado de absorber el papel asustado y la renta variable global está dejando de estar a precio de saldo en gramos de oro. Seguir añadiendo tramos ahí de forma forzada solo por completar un tamaño objetivo inicial sería traicionar el margen de seguridad y perseguir el precio en plena fase A1.La pólvora sobrante vuelve a su cuartel: Si la capitulación cesa y el mercado rebota con fuerza antes de haber vaciado el ETF de oro líquido, la pólvora sobrante se queda exactamente donde está. Se mantiene en el Swisscanto esperando pacientemente a que el huevo complete su ciclo y la complacencia vuelva a sembrar, tarde o temprano, las condiciones de una nueva exageración bajista.Al final, como bien intuyes en tu reflexión sobre Celsmar, el ratio funciona en ambos sentidos: me da el "permiso" para abrir la veda cuando el oro compra más gramos de bolsa factorial, pero también actúa como el freno automático cuando el mercado empieza a sanar y la renta variable recupera su ventaja estructural.Comparto contigo que el peligro en estas crisis es dejarse llevar por el relato del pánico cuando el precio real ya ha dejado de darte ventajas. Por eso, el ratio es mi cable a tierra tanto para entrar como para dejar de disparar.¡Un abrazo, Miguel! Creo que ahora sí hemos dejado la bitácora operativa de la cartera completamente perfilada para la comunidad.Valentin 
Valentin 04/10/26 17:04
Ha respondido al tema ¿Mide el IPC toda la verdad? De la inflación de precios a la degradación monetaria real
 Tienes toda la razón, Lmaozedong, y tu matiz es extraordinario. Me he expresado mal con el ejemplo del tamaño del estómago y has dado exactamente en el clavo: el cambio no es de volumen, sino de calidad ("el qué" y no "el cuánto").De hecho, lo bonito de tu argumento es que describe a la perfección el funcionamiento de la propia Ley de Engel. Esta ley económica no dice que una familia con más ingresos gaste lo mismo en comida; lo que dice es que su gasto en alimentación crece, pero proporcionalmente menos de lo que aumentan sus ingresos.Mirémoslo con tu propio ejemplo matemático, que es impecable:Caso A (Sueldo de 1.000 €): Gastas 200 € en comida básica (arroz, legumbres, pollo). Tu gasto relativo en alimentación es del 20% de tus ingresos.Caso B (Sueldo de 3.000 €): Tal y como dices, decides comer mucho mejor (compras pescado fresco, buenas carnes rojas, productos selectos). Tu gasto absoluto en comida sube y pasa de 200 € a, por ejemplo, 400 €. Has duplicado el gasto en alimentación, pero... ¿qué porcentaje representa ahora sobre tus 3.000 € de sueldo? Representa el 13,3%.Como ves, has pasado de gastar el 20% de tu presupuesto en comida a gastar el 13,3%. El gasto absoluto ha subido (de 200 € a 400 €), pero el gasto relativo ha bajado (del 20% al 13,3%). Eso es exactamente lo que postula la Ley de Engel.Al multiplicarse los ingresos de la sociedad en las últimas décadas, el dinero sobrante (esos 2.600 € que le quedan a la familia del Caso B frente a los 800 € del Caso A) no se va a comprar toneladas de arroz; se va a pagar coches, tecnología, suscripciones de streaming, viajes, colegios y... restaurantes y hoteles (ocio).Por eso el INE, al hacer la media de toda la población mediante la Encuesta de Presupuestos Familiares, refleja que el peso relativo de la cesta de la compra básica en los hogares ha bajado del 30% en los años 80 al 17,41% actual.Tu análisis sobre la sustitución de productos según el estamento social es de manual de microeconomía. Pero es precisamente esa evolución del gasto la que explica por qué las ponderaciones del IPC cambian con los años, confirmando que el índice busca medir una media social y no la realidad estricta de las rentas más vulnerables.¡Un saludo y gracias por obligarme a precisar el concepto matemático!Valentin
Valentin 04/10/26 16:42
Ha respondido al tema ¿Mide el IPC toda la verdad? De la inflación de precios a la degradación monetaria real
 Hola, Elsuperamic. Da gusto leer críticas tan sensatas, con los pies en la tierra y aportando la nota de prensa oficial del INE. Tocas los dos cables más sensibles del debate y tu visión de "ama de casa" es, de hecho, la que pone los puntos sobre las íes a los economistas de despacho.Vamos a desgranar tus dos dudas, porque ambas tienen una explicación económica fascinante:1. ¿Cómo va a pesar más ir de restaurantes (17%) que tener un techo donde vivir (12%)?Tienes toda la razón del mundo en que, a primera vista, esto parece un chiste de mal gusto. ¿La explicación? Una trampa metodológica internacional. El IPC no incluye el precio de compra de la vivienda ni las cuotas de la hipoteca.Para la Eurozona y el INE, comprar una casa o pagar la hipoteca no es un "gasto de consumo", sino una inversión de capital. Por lo tanto, en ese 12,26% de la categoría de vivienda solo entran: los alquileres reales, el agua, la electricidad, el gas y las reformas de mantenimiento. Como la mitad de España tiene la casa pagada o está pagando hipoteca (que no computa), el promedio ponderado de la vivienda cae drásticamente. En cambio, cada caña, café, menú del día o noche de hotel que pagamos en España sí es consumo puro y directo, y se registra al céntimo (17,03%).Así que llevas toda la razón: para cualquiera que esté pagando un alquiler actual o una hipoteca variable, el IPC es una métrica completamente desconectada de su realidad.2. ¿Por qué debería importarte tu "peso relativo" en la economía si tú solo quieres vivir mejor?Tu reflexión sobre el jubilado y el empresario es de una honestidad brutal. Si el mundo produce más y tú puedes seguir comprando lo mismo, ¿qué más da lo que tengan los demás? El problema es que, en un sistema de dinero fiduciario, si no mantienes tu peso relativo, terminas viviendo peor a largo plazo por culpa de la escasez de los bienes deseables.Imagina que la economía crece gracias a la productividad: los empresarios y empleados ganan más dinero y la masa monetaria aumenta. Tú, con tu pensión o tus ahorros estables, consigues comprar los mismos filetes y pagar la luz (mantienes tu poder adquisitivo básico). Hasta ahí, perfecto.Pero ahora imagina que quieres comprar un piso en la playa para el verano, o necesitas contratar asistencia médica privada de calidad, o quieres cenar en un buen restaurante. Como los empresarios y empleados ahora tienen muchísimo más dinero que antes (la economía ha crecido), ellos pujarán al alza por esos bienes limitados. El piso de la playa que antes valía 100.000 € ahora costará 250.000 € porque hay mucha más liquidez en el sistema compitiendo por él.Si tu patrimonio no crece al ritmo de la economía general (peso relativo), te vas quedando paulatinamente fuera de los mejores bienes del mundo. Te conviertes en un espectador pasivo en un planeta que se encarece para ti, aunque el IPC te diga que todo está estable. Como bien decía el economista Andrew Ang en su célebre análisis sobre la gestión de activos, el IPC es un indicador defensivo de mínimos; para prosperar de verdad a largo plazo, necesitas que tu cartera crezca al ritmo de los activos reales y productivos.Gracias por tu brillante comentario, ayuda a que este hilo mantenga el contacto con la realidad de la calle.¡Buenas tardes! Valentin
Valentin 04/10/26 16:36
Ha respondido al tema Del refugio al riesgo: El coste de oportunidad de la Renta Fija en la era de la desconfianza Fiat
 Cerramos el círculo de forma magnífica, Miguel. Has sintetizado a la perfección el núcleo de la discrepancia: coincidimos en la ejecución por tramos y divergimos en el catalizador que aprieta el gatillo. Tu propuesta de usar un "veto suave" basado en indicadores de crédito o revisiones dentro de tu modelo Celsmar me parece una solución muy inteligente para casar ambos mundos.Para responder concretamente a tu última pregunta sobre cómo miro operativamente ese ratio Renta Variable Global / Oro: no utilizo percentiles históricos matemáticos ni me guío por el momentum técnico o dirección de las últimas semanas.Si utilizara percentiles históricos rígidos, correría el riesgo de sufrir parálisis por análisis si nos adentramos en un régimen macroeconómico completamente nuevo (como considero que es la actual era de represión financiera y desconfianza fiat), donde las medias estadísticas del pasado dejan de ser válidas. Y si mirara el momentum de corto plazo de las últimas semanas, estaría haciendo trading técnico, algo totalmente alejado de mi filosofía factorial de largo plazo.Mi forma de mirar el ratio combina la dirección macro del indicador con el termómetro psicológico de la fase B3 de Kostolany:La Dirección abre la ventana: Observo la tendencia del ratio. Si el mercado de renta variable se deteriora y el oro líquido mantiene su fortaleza o sube, el ratio se desploma. Esa dirección me indica de forma objetiva que el poder de compra de mi ETF de oro frente a los activos reales de renta variable factorial es históricamente alto. La ventana táctica está abierta.La psicología de masas dispara el tramo: Una vez que el ratio me da el "permiso" por valoración relativa, el gatillo para ejecutar cada tramo lo determina la confirmación visual de la capitulación que hablábamos (jornadas de volumen masivo donde los precios dejan de caer ante las peores noticias posibles).En definitiva, uso el ratio de forma puramente estratégica para constatar que el oro ha cumplido su función de reserva de valor y pólvora seca, pero la ejecución de los tramos la fío a la disciplina de comprar cuando el pánico de las "manos débiles" es total.Ha sido un auténtico placer debatir contigo en este hilo, Miguel. Pocas veces se ve en los foros un intercambio de tanta finura técnica, donde se confrontan la precisión cuantitativa sistemática y la disciplina factorial basada en la psicología de ciclos. Ambos enfoques demuestran que, con reglas claras y el estómago templado, hay vida más allá de la renta fija nominal tradicional.¡Un fuerte abrazo y nos leemos en los próximos hilos de Rankia!Valentin 
Valentin 04/10/26 14:05
Ha respondido al tema Del refugio al riesgo: El coste de oportunidad de la Renta Fija en la era de la desconfianza Fiat
 Hola, Miguel. Creo que has dado en el clavo con el término exacto: es un trade-off clásico entre el coste de oportunidad de llegar tarde y el riesgo de sufrir un falso suelo. Tu aproximación en Celsmar para calibrar el sizing según la amplitud y el crédito me parece una forma sumamente rigurosa de gestionar el riesgo de cola.Respondiendo a tu pregunta: no, en absoluto entro con el tamaño objetivo de golpe en la capitulación. Para mí, la capitulación es una ventana de oportunidad temporal, no un punto exacto en el calendario. Por tanto, mi compra es escalada en tramos.La diferencia es que mi barandilla para decidir el tamaño de esos tramos no mide la amplitud del mercado o las revisiones de beneficios en papel fiat, sino el ratio de valor relativo entre la renta variable global y el oro.Cuando entramos en la fase de capitulación de Kostolany, empiezo a liberar pólvora seca (ETF ZGLDHZ) hacia los fondos de Dimensional en un tramo inicial pequeño. Si el mercado sigue deteriorándose y el Value se abarata aún más (porque el BPA cae y el pánico fiat aumenta), el ratio Renta Variable/Oro se vuelve todavía más extremo a mi favor. Eso no me frena; al contrario, es el disparador para ejecutar el siguiente tramo de compra a un precio real en gramos de oro aún más ridículo.En definitiva, delegar en los filtros de rentabilidad de DFA y el músculo de BRK me da la tranquilidad sobre el qué, mientras que el fraccionamiento de la pólvora en oro en base a ratios históricos de valor relativo dicta el cuánto y el cuándo. Al final, ambos buscamos evitar el tamaño completo en el peor momento, tú leyendo las tripas del sistema financiero y yo vigilando el termómetro del valor real.¡Un auténtico lujo de debate, Miguel! Un abrazo. Valentin
Valentin 04/10/26 13:23
Ha respondido al tema Del refugio al riesgo: El coste de oportunidad de la Renta Fija en la era de la desconfianza Fiat
 Has puesto el dedo en la llaga, Miguel. Ahí radica la diferencia medular entre nuestras dos filosofías: tu modelo busca la confirmación matemática mediante datos concurrentes (indicadores macro y de mercado que certifican que el suelo ha pasado) para evitar un falso positivo, mientras que mi enfoque con Kostolany es puramente anticipativo.Para responder concretamente a tu pregunta: sí, me basta con la estabilización del precio ante las malas noticias y la capitulación del volumen. No exijo una mejora de beneficios ni una relajación del crédito para confirmar el giro. Te argumento el porqué desde mi punto de vista:La macro siempre llega tarde: Si espero a que las revisiones de BPA dejen de caer o a que los spreads de crédito se estrechen, ya no estaré comprando en el suelo del "Huevo". Estaré entrando bien avanzada la fase de recuperación. La bolsa es un mecanismo de descuento psicológico de primer orden. Cuando los datos oficiales de beneficios y crédito por fin mejoran, los precios de las acciones reflejan esa realidad y las valoraciones deprimidas ya se han evaporado.El coste de esperar a la "barandilla cuantitativa": En las fases iniciales de un cambio de ciclo, el movimiento del Small Cap Value y del mercado general suele ser extremadamente violento y concentrado en unas pocas semanas. Ponerle esas tres barandillas cuantitativas a tu sistema te protege de la volatilidad, pero a cambio de asumir un coste de oportunidad enorme: perderse el tramo inicial de la subida, que es precisamente donde los factores de valor generan su mayor alfa histórica.Como bien decía André Kostolany: "Quien no tiene las acciones cuando caen, tampoco las tendrá cuando suban". En la fase B3 (Capitulación), las "manos firmes" compran cuando el panorama macro y de crédito es terrorífico porque es el único momento en el que las "manos débiles" te van a regalar los activos reales a precios de saldo. El filtro de fundamentales ya lo ha hecho Dimensional en su cocina interna expulsando las trampas de valor; mi única misión es proveer la liquidez táctica del ETF de oro en el momento de máximo pesimismo.Entiendo perfectamente que desde la óptica de Celsmar mi timing parezca expuesto a capturar un rebote técnico falso. Pero es que mi brújula no es el indicador técnico, sino el margen de seguridad de la valoración en libros. Si un negocio excelente cotiza regalado, lo compro; me da igual si el telediario dice que el crédito sigue congelado tres semanas más.Creo que ha quedado un debate de un nivel espectacular. Tu modelo aporta una gestión del riesgo cuantitativa impecable y el mío una disciplina psicológica de ciclos muy pura. Los dos caminos son válidos si se aplican con la constancia y el estómago que ambos demostramos.¡Un fuerte abrazo, Miguel, y mil gracias por este intercambio de alto voltaje técnico!Valentin 
Valentin 04/10/26 13:11
Ha respondido al tema ¿Mide el IPC toda la verdad? De la inflación de precios a la degradación monetaria real
 Hola, Lmaozedong. Agradezco mucho que traigas datos concretos y los enlaces oficiales del INE al debate, porque las ponderaciones que mencionas abren un análisis metodológico muy necesario.Pones sobre la mesa críticas muy legítimas que comparte gran parte de la calle, pero conviene separar los mitos históricos de la realidad técnica de las estadísticas para no desvirtuar el foco educativo del hilo:1. El mito histórico: El IPC sí existía antes de los 2000Afirmar que el IPC no existía antes de principios de los 2000 es un error histórico demostrable. El sistema de medición de precios de consumo en España nació formalmente en 1936 (con el Índice de Coste de la Vida) y ha tenido sucesivas reformas estructurales en 1958, 1976, 1983 y 1992. Lo que ocurrió a partir de 2001 fue un cambio metodológico radical: se pasó de un sistema de "base fija" (donde la cesta se congelaba casi una década) a un sistema dinámico encadenado que actualiza las ponderaciones anualmente para evitar que el índice quede obsoleto y desactualizado.2. ¿Por qué la alimentación pesaba un 30% en los 80 y ahora un 17%?Tu observación sobre la caída del peso de la alimentación es matemáticamente exacta, pero la conclusión económica es la opuesta a una manipulación. En macroeconomía existe un principio asentado llamado la Ley de Engel, que explica algo muy intuitivo: a medida que una familia o un país prospera y eleva sus ingresos, el porcentaje de dinero que destina a la comida disminuye.¿Por qué? Porque el estómago tiene un límite físico. Si una familia pasa de ganar 1.000 € a 3.000 €, no multiplica por tres la cantidad de filetes o botes de legumbres que compra; simplemente cubre su alimentación básica y el dinero restante lo destina a mejorar su calidad de vida: tecnología, viajes, sanidad o restauración.El INE no decide estos pesos a dedo; los extrae de la Contabilidad Nacional y de la Encuesta de Presupuestos Familiares (EPF). Si la metodología de 2026 otorga un 17,41% a la alimentación frente a un 17,03% a restaurantes y hoteles, no es por un complot político, sino porque refleja de forma fidedigna que la sociedad española actual gasta, de media, casi tanto dinero comiendo fuera y viajando como llenando la nevera de casa.3. El problema real: La cesta "media" no representa tu realidadDonde sí tocas un punto crítico y totalmente de acuerdo contigo es en que el IPC es un promedio macroeconómico que no representa a nadie de forma individual.Si eres un estudiante, un pensionista o una familia con ingresos bajos, tus bienes de primera necesidad (alimentación, energía y vivienda) pueden absorber el 70% o 80% de tus ingresos reales. Para este perfil, un IPC general del 3% es una ilusión; su inflación percibida roza los dos dígitos porque los productos básicos son los que más se han encarecido.En cambio, para rentas altas, el peso del ocio, la cultura o la tecnología es mucho mayor, viéndose menos penalizados en su día a día por las subidas del supermercado.Como conclusión, el IPC no es una estafa política en su cálculo matemático; cumple de forma estricta con las normativas armonizadas del marco europeo (SEC y ECOICOP v2). Sin embargo, su gran defecto es que pretende medir con un solo termómetro la temperatura de toda la población. Por eso, como inversores, utilizar el IPC como el listón definitivo para proteger el capital es un error: debemos aspirar a batir la expansión de la masa monetaria para asegurar que nuestro dinero no pierda terreno en la economía real.¡Un saludo! Valentin
Valentin 04/10/26 12:58
Ha respondido al tema ¿Mide el IPC toda la verdad? De la inflación de precios a la degradación monetaria real
 ¡Qué magnífica aportación, Miguel! Da gusto debatir en Rankia con este nivel de profundidad analítica.Tienes toda la razón en tus precisiones y creo que blindan por completo el enfoque del artículo. Te compro ambos matices al 100% porque le aportan un rigor técnico extraordinario. De hecho, he reescrito las dos secciones afectadas del artículo para incorporar tus apuntes macroeconómicos y fiscales.Te muestro cómo quedan los nuevos bloques, donde además he querido plasmar numéricamente tu apunte sobre el diferimiento. Calculando un horizonte estándar a 20 años, la ventaja de no liquidar anualmente reduce el listón bruto exigido del 5,39% a un 5,03% anualizado gracias a la magia del interés compuesto bruto:Sección Modificada 1: El Ajuste Macroeconómico del PIB RealEl Análisis de los Datos: ¿Qué ha pasado realmente desde 2020?Si acudimos a la Teoría Cuantitativa del Dinero y analizamos los balances oficiales macroeconómicos, descubrimos una brecha analítica fascinante. Puedes comprobar el incremento directo de los precios introduciendo estas fechas en la Calculadora de Variación del IPC del INE.Al inicio de la década, en enero de 2020, el agregado monetario M2 de la Eurozona (efectivo en circulación, depósitos a la vista y a corto plazo) se situaba en torno a los 12,4 billones de euros. Tras las masivas inyecciones de liquidez, el agregado M2 ha escalado hasta superar los 16,44 billones de euros, como se puede verificar en la serie histórica de la plataforma de datos económicos de Trading Economics de Oferta Monetaria M2 y en el cuadro de mandos oficial de M2 and Components del BCE. Esto supone una expansión de la masa monetaria del 32,5%.Ahora bien, para ser rigurosos, no podemos equiparar la expansión del M2 directamente con una pérdida idéntica de poder adquisitivo. Como bien apunta el analista Miguel Arias, la Teoría Cuantitativa clásica estipula que el nuevo dinero impreso se divide entre la subida de precios y el crecimiento real de la producción. Entre 2020 y 2026, la Eurozona acumuló un crecimiento real del PIB en torno al 6%.Si aplicamos la ecuación combinada (1,254 del IPC × 1,06 del PIB real), la cuenta macroeconómica es casi exacta: un 32,9%, prácticamente idéntico al crecimiento de la masa monetaria.¿Qué significa esto para el ahorrador? Significa que una parte de los euros emitidos no ha degradado el valor de tu dinero, sino que ha servido para financiar una economía real que produce más. El IPC oficial mide de forma correcta si tu dinero compra los mismos cartones de leche que antes. Sin embargo, la expansión monetaria del M2 mide algo mucho más exigente: si estás conservando tu posición relativa y tu trozo de pastel en la riqueza global. El dinero nuevo fluye primero hacia lo que conocemos como inflación de activos —vivienda y bolsa— encareciendo el coste de entrada a la riqueza para quienes se quedan estancados únicamente en efectivo.Sección Modificada 2: El Ajuste Financiero-Fiscal y el DiferimientoEl Ajuste Financiero-Fiscal: Desmitificando el listón del 4,5%Aquí es donde debemos aplicar el mismo rigor analítico de Juan Such pero adaptando la métrica al vehículo de inversión elegido. Si calculamos la tasa compuesta anualizada (CAGR) de la expansión monetaria del M2, descubriremos que avanza a un ritmo del 4,37% anual. Para que tu patrimonio mantenga su peso relativo en el mapa económico mundial, tu cartera debe rentar, en términos netos, ese 4,37% anual.Si realizamos un cálculo matemático lineal bruto para un producto financiero que liquida impuestos año a año —como un depósito tradicional o una cuenta remunerada—, la rentabilidad bruta exigida para salvar el tramo mínimo del IRPF del ahorro (19%) ascenderá sustancialmente al tener que pagar el peaje fiscal en cada ejercicio:Rentabilidad Bruta Necesaria (Liquidación Anual) = 4,37% / (1-0,19) = 5,39%Sin embargo, como matiza certeramente Miguel Arias, el ecosistema español de los fondos de inversión cuenta con una ventaja competitiva fundamental: la exención por traspaso. Al utilizar una estrategia de Buy & Hold (comprar y mantener) a largo plazo mediante fondos traspasables, el inversor evita tributar año a año.Si hacemos la simulación matemática a un plazo de 20 años (el horizonte de largo plazo que Such propone en su ponencia), la magia de permitir que el interés compuesto trabaje sobre el capital bruto aplaza el impacto fiscal final. Gracias a este diferimiento, el listón real bruto anualizado que necesitamos generar en un fondo baja del 5,39% hasta el 5,03%.Listones de Rentabilidad Bruta Anualizada (2020 - 2026) ┌────────────────────────────────────────────────────────────┐ │ Objetivo batiendo el IPC (Tesis Such): 4,50% │ ├────────────────────────────────────────────────────────────┤ │ Con Fondos de Inversión (Diferimiento Fiscal a 20 años) │ │ Objetivo batiendo el M2 Real: 5,03% │ ├────────────────────────────────────────────────────────────┤ │ Con Depósitos/Remuneradas (Liquidación Fiscal Anualizada) │ │ Objetivo batiendo el M2 Real: 5,39% │ └────────────────────────────────────────────────────────────┘ Pero ojo, es imperativo introducir un matiz de prudencia: diferir no es condonar. A menos que se asuman excepciones patrimoniales específicas como la transmisión directa a herederos (donde opera la llamada "plusvalía del muerto"), el diferimiento fiscal sigue siendo una obligación latente. En algún momento del futuro, cuando decidamos reembolsar definitivamente las participaciones para disfrutar del capital, Hacienda estará esperando en la casilla de salida.Por ello, la lección matemática no cambia, sino que se refina: para compensar esa factura fiscal futura sin perder peso relativo en la economía, el núcleo de nuestra cartera debe estar compuesto obligatoriamente por activos productivos eficientes.Como ves, Miguel, con tus aportaciones el debate queda mucho más cuadrado y útil para toda la comunidad. ¡Un fuerte abrazo y gracias por enriquecer el artículo!Valentin 
Valentin 03/10/26 14:10
Ha respondido al tema Del refugio al riesgo: El coste de oportunidad de la Renta Fija en la era de la desconfianza Fiat
 Te sigo perfectamente el argumento, Miguel. Si te refieres a cómo gestiono los pesos y el reequilibrio interno entre los propios ETFs factoriales (como los de Dimensional o el MSCI Quality), la respuesta es que yo no realizo un rebalanceo automático ni estático por múltiplos.Lo que hago es aplicar la psicología del Huevo de Kostolany para cambiar dinámicamente los pesos de los factores en cartera según la fase del ciclo. No promedio a la baja de forma ciega lo que se abarata; adapto los sesgos factoriales a la realidad del mercado:En la Fase de Capitulación (Pánico Extremo): Cuando el mercado se desploma y las peores noticias saturan las portadas, mi prioridad absoluta es la robustez defensiva. En este suelo del ciclo, la pólvora seca entra prioritariamente para seguir acumulando factor Quality (MSCI Quality o similares). Busco negocios con balances indestructibles y flujos de caja tan sólidos que no dependan del ciclo de crédito de la banca tradicional.En la Fase de Recuperación (Inicio del Mercado Alcista): Una vez que el mercado estabiliza las caídas y confirma el giro al alza, la estrategia muta. Es el momento de vender parte de ese bloque de Quality para comprar mercado general e incrementar agresivamente el sesgo hacia el Small Cap Value y el Large Value de Dimensional. Al inicio de la recuperación, estas empresas de pequeña capitalización y valor deprimido son los activos que experimentan las mayores expansiones de múltiplos y capturan con más fuerza la subida cíclica.Por lo tanto, fuera de EE. UU., la gestión de los pesos no es un algoritmo estático de múltiplos. Yo decido tácticamente los giros de estilo basándome en el comportamiento y la psicología de masas que describía Kostolany.La ventaja de combinarlo con las carteras factoriales de Dimensional es que, de forma interna, sus fondos filtran las trampas de valor mediante su criterio de Rentabilidad Operativa (Profitability) y la gestión del momentum diario. Yo decido el cambio de pesos factoriales según el ciclo (el "cuándo" y el "cuánto"), pero delego la selección matemática de los subyacentes limpios de valor roto en el software de la gestora.Es un enfoque de asignación dinámica de factores que, en lugar de intentar predecir el BPA de forma cuantitativa como haces en Celsmar, se adapta a la psicología del mercado para estar siempre en el lado correcto del factor que toca explotar.¡Un abrazo, Miguel! Este debate está siendo de los que hacen afición.Valentin