Buenos días,Hace falta que nos "bajemos un poco de la parra" y dejemos de enamorarnos de empresas.Creo que Rivaldinho da en el clavo: el sector bebidas, alimentación y consumo defensivo está apestadísimo y con razón: mucha deuda + ventas estancadísimas o bajando + subidas de costes + subidas de tipos = bomba de relojería. Por eso cotiza todo lo del sector a aparente precio de saldo: están por venir ajustes de tipo financiero (recorte de recompras, dividendos, venta de divisiones, etc.), y por supuesto ajustes operativos (cierre de marcas y retirada de productos menos rentables). Echa un vistazo a GIS, KHC, Heineken, Diageo, etc.Vidrala no está muy apalancada, no le afecta directamente, pero vende a esos sectores, por lo que en ese entorno debería vender menos volúmenes, es un hecho. Aunque venda a sectores defensivos, siguen teniendo la ciclicidad en capex, inventarios, tema energético y costes de transporte.... ¡sea propia o de sus clientes! Finalmente, el mercado está EMPANADO denostando estos sectores, porque saca rentabilidad de doble y triple dígito, en basura como Space X, o en maravillas como Nvidia. Y se maximiza con el efecto de la indexación, que infrapondera empresas que están muy baratas, ya no representan nada respecto de los principales índices. Y no parece que vaya a cambiar esto en la próxima década, el motor de la economía no va a ser precisamente la alimentación o las bebidas envasadas en vidrio.Pues en ese entorno VID cotiza a PER 13, un free cash flow yield del 6-7%, y con ventas estancadas en volúmenes que previsiblemente irán a la baja los próximos meses .... ¿cómo no va a bajar viniendo de casi 110€? .... no estaba barata, sino carísima, y ahora está en precio. Hay que ser prudente, porque a estos precios una sorpresa positiva es menos probable que una negativa, y no romantizar empresas. Parece tener sentido esperar que el músculo financiero de la empresa le permita aguantar sin pena ni gloria, y esperar una remontada cuando vuelva el saneamiento de balances de sus clientes y la demanda. Mientras tanto, o compras a estos precios justos escalonadamente, asumes caídas a corto a cambio de no perder el tren y el efecto "hongo atómico" de las posteriores subidas, o te quedas fuera esperando el disparo certero, con el peligro de que el tren arranque sin ti. Y nunca olvidar que a largo plazo nadie es adivino, incluso podría convertirse en una trampa de valor (no creo que sea el caso, no voy a repetir las bondades del negocio, que ya cansa .... pero nunca se sabe).Saludos.