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Comparador de seguros de salud

Compara seguros de salud y seguros médicos por modalidad, coberturas y precio desde, sin registrarte y sin dar tus datos. Filtra por hospitalización o reembolso y comprueba qué incluye cada póliza.

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Cuadro médico

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50 €/mes

  • Cuadro médico con más de 51.000 profesionales y más de 1.400 centros sanitarios en toda España 
  • Copagos bajos y conocidos: 2,70 € por consulta de medicina general y 4,00 € por consulta de especialista 
  • Incluye hospitalización en habitación individual y asistencia en viaje de hasta 12.000 € por siniestro y persona

Cómo comparar seguros de salud según lo que necesitas

En salud, el precio es la parte fácil. Lo que decide si una póliza te sirve son tres cosas que no aparecen en la cifra: si incluye hospitalización, cuánto pagas cada vez que vas al médico y qué profesionales puedes usar.

  1. Decide si necesitas hospitalización. Es la frontera que más separa precios. Un seguro ambulatorio y uno con ingreso y cirugía no son dos versiones del mismo producto.
  2. Mira el cuadro médico antes que la prima. De nada sirve una póliza barata si no tiene a los especialistas o el hospital que te interesan.
  3. Calcula el coste con copagos, no la cuota. Dos pólizas con la misma mensualidad pueden costarte muy distinto al cabo del año.
  4. Revisa carencias, límites y exclusiones. Determinan desde cuándo puedes usar cada cobertura.

Qué modalidades de seguro médico puedes comparar

Modalidad Cómo funciona Qué comprobar
Ambulatorio Consultas y determinadas pruebas o tratamientos. Qué queda fuera y hasta dónde llegan las urgencias.
Con hospitalización Añade ingresos y cirugía dentro de lo contratado. Carencias, autorizaciones y condiciones del ingreso.
Con copago Prima más un importe por cada acto médico. Tabla de copagos, tramos y si hay tope anual.
Sin copago Los servicios cubiertos se usan sin pago adicional. Prestaciones excluidas o con tarifa propia.
Con reembolso Devuelve parte del gasto fuera del cuadro médico. Porcentaje, capital anual y límites por servicio.

Estas características se combinan: una póliza puede tener hospitalización y existir en versión con y sin copago.

Conviene desmontar un malentendido frecuente: no tener copagos no significa que todo esté cubierto.

Con copago o sin copago: compara el coste anual

La cuota mensual solo cuenta la mitad de la historia. La cifra que hay que comparar es:

Coste anual estimado = prima anual + copagos previstos.

Una póliza de 45 euros al mes son 540 al año; con 120 euros de copagos, 660. Otra de 60 euros sin copago son 720. Son cifras de ejemplo, no ofertas, y la comparación solo vale si ambas tienen coberturas equivalentes.

La decisión depende de cuánto vas a ir al médico, que es justo lo que no sabes de antemano. Por eso conviene mirar si existe un máximo anual de copagos y a qué servicios se aplica. Lo tienes desarrollado en nuestra comparativa entre pólizas con copago y sin copago, y si ya tienes claro que no quieres pagar por acto médico, en el análisis de las mejores pólizas sin copago del mercado.

El cuadro médico es lo que de verdad vas a usar

El cuadro médico es la relación de profesionales y centros a los que puedes acudir. Compruébalo para el producto concreto: conocer la aseguradora no basta, porque una misma compañía tiene cuadros distintos según la póliza.

  • Profesionales y centrosLos especialistas, hospitales y urgencias que te interesan, en tu ciudad.
  • Pruebas diagnósticasCuáles entran y si necesitan prescripción o autorización.
  • Tratamientos y sesionesLímites en psicología, fisioterapia o rehabilitación.
  • Cobertura dentalQué actos se incluyen y cuáles tienen precio aparte.
  • Asistencia fuera de tu zonaCondiciones en otras provincias o de viaje.

Si quieres mantener a un médico concreto, confirma que atiende con la modalidad que vas a contratar. Que pase consulta en un hospital concertado no implica que todas sus visitas estén cubiertas.

La red asistencial es también donde más se diferencian las compañías grandes: la comparación entre los cuadros médicos de Adeslas y DKV sirve de ejemplo de hasta dónde llegan esas diferencias. Y si la odontología te importa, ten presente que la cobertura dental suele ir aparte o con tarifa propia aunque figure en el folleto.

Carencias y preexistencias: dos cosas distintas

Las carencias son periodos que deben pasar desde el alta para usar ciertas prestaciones: hospitalización, cirugía, parto o determinadas pruebas. Algunas compañías las eliminan en ciertos productos, y existen pólizas sin carencia tanto con copago como sin él.

Las preexistencias son enfermedades anteriores a la contratación. Su cobertura depende de que la aseguradora las acepte, normalmente tras el cuestionario de salud que se rellena antes de contratar.

Son dos cosas independientes y conviene no mezclarlas: una póliza sin carencias no cubre por ello una enfermedad preexistente.

Si ya tienes seguro y quieres cambiar, pide confirmación por escrito de las condiciones de aceptación antes de dar de baja la póliza actual, que tiene sus propios plazos de preaviso.

Cómo funciona el comparador de seguros de salud de Rankia

El comparador reúne las pólizas publicadas y las muestra una al lado de otra: precio desde, modalidad, coberturas y servicios. No pide edad, residencia ni datos de salud, así que no hay registro, cuestionario ni llamada comercial.

El precio desde es la prima de arranque: en salud varía mucho con la edad y el número de asegurados, así que tu prima real la fija la aseguradora.

Dos factores mueven esa cifra más que ningún otro. Uno es la edad, y conviene saber que hay un límite a partir del cual las compañías dejan de admitir altas nuevas. El otro es el número de asegurados: una póliza familiar no cuesta lo mismo que varias individuales y los límites no siempre se aplican igual a cada miembro.

Para el análisis compañía por compañía, con coberturas y opiniones, está nuestro ranking de los mejores seguros de salud.

Preguntas frecuentes sobre el comparador de seguros de salud


En la práctica sí: ambas expresiones se usan para la asistencia sanitaria privada y puedes compararlos en la misma herramienta. Lo que cambia entre productos son las consultas incluidas, la hospitalización, los copagos y el cuadro médico. Aparte existen los seguros de indemnización, que pagan una cantidad en ciertos supuestos y funcionan de otra manera.


Ninguno. No se pide edad, código postal ni información de salud: el comparador muestra las pólizas publicadas y tú filtras por modalidad y coberturas. Esos datos te los pedirá la aseguradora cuando solicites un presupuesto.


No necesariamente. Algunas prestaciones funcionan desde la fecha de efecto y otras tienen carencia, y determinados servicios requieren autorización o prescripción. Si prevés necesitar una cobertura concreta a corto plazo, compruébalo antes de contratar: la fecha de alta no da acceso automático a todo.


Algunas compañías las eliminan cuando vienes de otra póliza, pero no es automático y suele tener requisitos y documentación. Pide por escrito qué carencias se eliminan y cuáles siguen. Y ten presente que eliminar una carencia no implica que la nueva aseguradora acepte cubrir una enfermedad preexistente.


Depende de la póliza. En un seguro de cuadro médico, la atención se presta a través de los profesionales concertados. Con cobertura de reembolso puedes ir fuera de esa red y pedir la devolución del gasto cubierto, dentro de un porcentaje y unos límites. Rara vez se recupera el importe completo.


No tiene por qué. La prima puede actualizarse según el contrato y los descuentos de captación suelen tener fecha de caducidad. Antes de contratar, revisa las condiciones de renovación y no confundas pagar cada mes con que el contrato sea mensual: la póliza suele ser anual aunque se cobre fraccionada.

En salud, la póliza correcta es la que incluye a tus médicos y la modalidad que vas a usar. Decide hospitalización y copago, y vuelve al comparador con esas dos cosas claras.