Compara seguros de salud y seguros médicos por modalidad, coberturas y precio desde, sin registrarte y sin dar tus datos. Filtra por hospitalización o reembolso y comprueba qué incluye cada póliza.
En salud, el precio es la parte fácil. Lo que decide si una póliza te sirve son tres cosas que no aparecen en la cifra: si incluye hospitalización, cuánto pagas cada vez que vas al médico y qué profesionales puedes usar.
| Modalidad | Cómo funciona | Qué comprobar |
|---|---|---|
| Ambulatorio | Consultas y determinadas pruebas o tratamientos. | Qué queda fuera y hasta dónde llegan las urgencias. |
| Con hospitalización | Añade ingresos y cirugía dentro de lo contratado. | Carencias, autorizaciones y condiciones del ingreso. |
| Con copago | Prima más un importe por cada acto médico. | Tabla de copagos, tramos y si hay tope anual. |
| Sin copago | Los servicios cubiertos se usan sin pago adicional. | Prestaciones excluidas o con tarifa propia. |
| Con reembolso | Devuelve parte del gasto fuera del cuadro médico. | Porcentaje, capital anual y límites por servicio. |
Estas características se combinan: una póliza puede tener hospitalización y existir en versión con y sin copago.
Conviene desmontar un malentendido frecuente: no tener copagos no significa que todo esté cubierto.
La cuota mensual solo cuenta la mitad de la historia. La cifra que hay que comparar es:
Coste anual estimado = prima anual + copagos previstos.
Una póliza de 45 euros al mes son 540 al año; con 120 euros de copagos, 660. Otra de 60 euros sin copago son 720. Son cifras de ejemplo, no ofertas, y la comparación solo vale si ambas tienen coberturas equivalentes.
La decisión depende de cuánto vas a ir al médico, que es justo lo que no sabes de antemano. Por eso conviene mirar si existe un máximo anual de copagos y a qué servicios se aplica. Lo tienes desarrollado en nuestra comparativa entre pólizas con copago y sin copago, y si ya tienes claro que no quieres pagar por acto médico, en el análisis de las mejores pólizas sin copago del mercado.
El cuadro médico es la relación de profesionales y centros a los que puedes acudir. Compruébalo para el producto concreto: conocer la aseguradora no basta, porque una misma compañía tiene cuadros distintos según la póliza.
Si quieres mantener a un médico concreto, confirma que atiende con la modalidad que vas a contratar. Que pase consulta en un hospital concertado no implica que todas sus visitas estén cubiertas.
La red asistencial es también donde más se diferencian las compañías grandes: la comparación entre los cuadros médicos de Adeslas y DKV sirve de ejemplo de hasta dónde llegan esas diferencias. Y si la odontología te importa, ten presente que la cobertura dental suele ir aparte o con tarifa propia aunque figure en el folleto.
Las carencias son periodos que deben pasar desde el alta para usar ciertas prestaciones: hospitalización, cirugía, parto o determinadas pruebas. Algunas compañías las eliminan en ciertos productos, y existen pólizas sin carencia tanto con copago como sin él.
Las preexistencias son enfermedades anteriores a la contratación. Su cobertura depende de que la aseguradora las acepte, normalmente tras el cuestionario de salud que se rellena antes de contratar.
Son dos cosas independientes y conviene no mezclarlas: una póliza sin carencias no cubre por ello una enfermedad preexistente.
Si ya tienes seguro y quieres cambiar, pide confirmación por escrito de las condiciones de aceptación antes de dar de baja la póliza actual, que tiene sus propios plazos de preaviso.
El comparador reúne las pólizas publicadas y las muestra una al lado de otra: precio desde, modalidad, coberturas y servicios. No pide edad, residencia ni datos de salud, así que no hay registro, cuestionario ni llamada comercial.
El precio desde es la prima de arranque: en salud varía mucho con la edad y el número de asegurados, así que tu prima real la fija la aseguradora.
Dos factores mueven esa cifra más que ningún otro. Uno es la edad, y conviene saber que hay un límite a partir del cual las compañías dejan de admitir altas nuevas. El otro es el número de asegurados: una póliza familiar no cuesta lo mismo que varias individuales y los límites no siempre se aplican igual a cada miembro.
Para el análisis compañía por compañía, con coberturas y opiniones, está nuestro ranking de los mejores seguros de salud.
En salud, la póliza correcta es la que incluye a tus médicos y la modalidad que vas a usar. Decide hospitalización y copago, y vuelve al comparador con esas dos cosas claras.