Si es que al final montaremos una peña los del calibre 62... Ya decía yo que erais majetes...
Dejando a un lado los je,je:
- si uno quiere un seguro de vida EN SERIO y que aguante lo que le echen, lo que tiene que hacer es olvidarse de los seguros ANUALES RENOVABLES y hacerse un TEMPORAL. ¿Diferencia? En el primero, con dos meses de antelación al vencimiento la aseguradora nos puede dejar sin cobertura sin más. Imaginemos que han tenido un mal año con los de 53 y deciden echarlos a todos a la p... calle; pues, ¡hecho! En el segundo lo que se hace es pactar una duración concreta 5, 7, 19,...23 años y el seguro dura ese plazo, pase lo que pase. Se paga de una sola vez, anualmente, semestralmente, trimestralmente o mensualmente y sin problemas. La prima suele ser nivelada (se paga más al principio y menos de lo que corresponde a la edad a medida que envejecemos) lo cual ayuda mucho si bajan los ingresos por jubilación o por tomarse la vida un poco más tranquilamente. En cambio en el seguro de vida anual renovable cada año la prima sube con la edad y puede llegar a ser insoportable.
En ambos casos se puede pactar que el capital sea fijo o que crezca de acuerdo con un determinado índice.
También está la otra opción que indica ASESORmutua que consiste en el llamado seguro de VIDA ENTERA que, como su nombre indica es para toda la vida hasta que el asegurado fallezca ¡aunque lo haga a los 124 años! Por su naturaleza en este tipo de seguro se puede pactar el pago de primas durante una cierta duración (por ejemplo hasta los 65 años) y se sigue asegurado después sin pagar más. Incluso hay modalidades en las que es posible rescatar parte de la prima pagada en vida.
Un asunto clave a tener en cuenta es la incapacidad o invalidez. Normalmente esta garantía se extingue automáticamente a los 65 años por lo que en caso de prolongar la vida laboral es importante tener el asunto pactado de antemano. Además la incapacidad puede ser ABSOLUTA Y PERMANENTE (incapacitado para CUALQUIER trabajo) o TOTAL Y PERMANENTE O PROFESIONAL (incapacitado para TU profesión concreta). La diferencia es crucial en el caso de actividades profesionales o especializadas.
Para continuar una reflexión: ¿por qué aseguramos dobles y triples y cuadruples capitales según que el fallecimiento sea por causas naturales, accidente, tráfico o lo que le venga en gana al asegurador? La realidad es que un fallecimiento conlleva la pérdida automática de calidad de vida y el seguro de vida tiene la misión de compensar esa merma. Tanto doble y triple y... no hacen sino asemejar el asunto a una tómbola porque las necesidades familiares no se alteran. Un buen consejo consiste en analizar la prima que pagamos por esos "multiplicadores" y ver en qué resulta asignarla a elevar el capital base para cualquier contingencia. Si realmente estimamos que el capital adecuado es el que se consigue con ese "doble" lo que pasa es que tenemos nuestra protección básica al 50% y eso no es precisamente muy inteligente. Es barato.
Tal vez tendríamos que pensar en qué podemos sacrificar de nuestros gastos tontos para que podamos pagar esa diferencia sin esfuerzo adicional o sin retraerlo de algo importante.
El seguro de vida es majo porque significa aportar el poder de seguir cuidando de los nuestros incluso cuando ya no podemos hacerlo físicamente por el mero hecho de habernos preocupado por anticipado.
¿Quién da mas?. Como muy inteligentemente plantea ASESORmutua...