El ladrillo no tiene por sí mismo que ser mala opción. Es como acciones en bolsa, o renta fija.
Hay cosas buenas, regulares y apestosas.
Conozco unas cuantas personas muy metidas en asuntos de negocios y ganancias, que están poniendo dinero en el ladrillo. Pero eso sí, la apuesta no es al pelotazo inmobiliario, a la revaluación de precios y obtenión de plusvalías. La cosa va hacia la busqueda de una rentabilidad clásica, rentas de la tierra, actualmente arrendamiento de vivienda.
Una buena vivienda, bien situada, con una renta razonable (para AMBAS partes), unido a que los beneficios gozan de una fiscalidad privilegiada, en la ecuación rentabilidad/riesgo es casi inmejorable.
Y como conviene diversificar, apostar al menos al derecho mínimo de pensión pública, y aprovechar al máximo las opciones de reducciones y bonificaciones, es un complemento muy acertado.
Como consejo (que los doy gratis), encuentro que faltaría algún tipo de activo (o sea, productor de ingresos o utilidades), que gozase de mucha liquidez. Nunca se sabe si nos surje una necesidad urgente imprevista.
la plus belle des ruses du Diable est de vous persuader qu'il n'existe pas!