Cuando el diluvio vendedor acecha en la Bolsa...
http://www.elconfidencial.com/opinion/indice.asp?sec=24&edicion=20/04/2005&pass=
Cuando el diluvio vendedor acecha en la Bolsa, se acelera la manivela de los programas de recompra de acciones
@Jesús García
Miércoles, 20 de abril de 2005
¿Por qué la Bolsa española baja menos que el resto de Europa en días como el lunes cuando el chaparrón vendedor arrecia? Una de las respuestas está en la agilidad de las grandes compañías en darle a la manivela para la recompra de títulos en un mercado en el que esos gigantes cotizados tienen una enorme ponderación.
Cuando en los años sesenta y setenta venían las devaluaciones y la crisis del petróleo, el Banco de España tocaba la corneta y las cajas y los bancos se ponían a comprar, sorteando los límites de autocartera si era necesario. Había que salvar España. En los años ochenta, la autoridad monetaria también tocaba a rebato y los agentes de cambio y bolsa se reunían en la salita contigua al salón de contratación y por el tramposo sistema de caja lograban milagros en las cotizaciones. También los lograban cuando no había crisis, pero todo cambió con la reforma.
Ahora, los programas de recompra de acciones son la solución a los problemas de demasiadas cotizaciones. Hay liquidez por un tubo y dinero de la empresa dispuesto a impedir el descalabro que viene. Por eso, en determinadas ocasiones no se sabe si la compañía sube por sus buenas expectativas o por el efecto tornasol de la manivela de recompra de títulos. Por supuesto que es totalmente legal y que se establecen todo tipo de murallas chinas para que no haya interferencias, pero quién se atreve a no comprar cuando la acción baja demasiado.
En España, las empresas más capitalizadas tienen programas de recompra. Hace poco, se conocía que Telefónica había engullido una buena parte de su penúltimo programa y la autocartera estaba a rebosar. Santander terminó el 31 de marzo la recompra de títulos, mediante su famosa sociedad Pereda, dentro del proceso de compra del Abbey. BBVA ha hecho lo propio ante la futura OPA sobre BNL, y anteayer mismo se hizo con un 0,5% de su propio capital. Popular es de los pocos bancos que no tiene programas de recompra y en el extremo opuesto está Arcelor que se come títulos de 10% en 10%, puesto que en Luxemburgo así se permite.
Hay programas de estas características en todos los mercados. En el último mes los han anunciado, por ejemplo, el gigante Basf, Citigroup, (por un montante de impresión), Yahoo! o la Deutsche Bourse, lo que les ha valido un toque de atención de las empresas de calificación.
Lo relevante en el mercado español es que la ponderación de los seis mayores valores del mercado alcanza ni más ni menos que el 67% del total del Ibex, lo que ofrece mucho margen de maniobra y puede permitir que con esfuerzos limitados el indicador no rompa determinados soportes. Por supuesto que la estabilización de precios y este tipo de operaciones permiten sortear algunas tormentas momentáneas porque cuando los vendedores se ponen como gorila en celo, no hay autocartera que lo resista, ni mucho menos cuidadores que lo soporten.
Simplemente, estamos ante un mecanismo que puede esconder el verdadero efecto del mercado en algunos momentos de ventas masivas. Los pequeños accionistas, por supuesto, lo agradecen y los grandes mucho más. De lo que pasa en los chicharros habrá que hablar otro día, que hay tajo.
Por supuesto que no faltan, en jornadas como las del viernes y el lunes, los cazadores de gangas de turno, dispuestos a entrar o a consolidar posiciones. Ahí están las voraces cajas de ahorro, ahora más dispuestas a participar en la gestión de las grandes empresas, para demostrarlo. La banca siempre cuidó su corral industrial y lo lógico es que también lo hagan las cajas, aunque la patita política asoma cada vez que se destapa un nombramiento.
Lo dicho, cuando el vendaval arrecia, la Turmix de la autocartera entra en acción.