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Peligran los dividendos de la banca española

29 respuestas
Peligran los dividendos de la banca española
Peligran los dividendos de la banca española
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#17

Re: Peligran los dividendos de la banca española

Siento discrepar, pero no es un dividendo.

Un dividendo es una retribución que sale de la caja de la empresa y va a parar en efectivo a los accionistas. Normalmente de los beneficios.

Aunque el SAN te dé la opción de cobrar en efectivo, si lo haces te quedas con un porcentaje menor del capital (como si vendieras), y si suscribes acciones te quedas con el mismo porcentaje del capital (te quedas igual).

#18

Re: Peligran los dividendos de la banca española

No acabo de entenderlo bien, la ampliación de capital también sale de caja de la empresa, ¿no? ya que como contrapartida supongo que lo cargará a reservas, las cuales salen del ejercicio operativo de la empresa. Lo único que en vez de contabilizarlo como dividendos lo hacen como reservas. A ver si consigo entenderlo de una vez jeje.

#19

Re: Peligran los dividendos de la banca española

En eso si que tienes razón, el porcentaje que te queda después de la ampliación si cobras en efectivo es menor. Lo que intentaba explicar en mi comentario anterior es que se trata de una forma de retribución al accionista, puesto que va a cargo de los beneficios de la empresa. No se trata de un dividendo pero puede actuar de forma similar, a pesar de que el porcentaje que te quede al final sea menor.

#20

Re: Peligran los dividendos de la banca española

Hola

Una ampliación no es una remuneración debido a que lo que estás cobrando es parte de tu patrimonio y ahí es donde está el engaño. Anuncian un dividendo cuando no lo es.

No estoy en contra de las ampliaciones de capital, de hecho me parecen buenas para sanear los balances en estos tiempos de crisis, lo que me parece mal es que se engañe al accionista diciéndole que es un dividendo.

Un dividendo es una remuneración al accionista. Consiste en pagar parte de los beneficios que ha tenido la acción. Una vez cobrado el dividendo, el accionista sigue teniendo el mismo porcentaje de la empresa.

Una ampliación de capital no es una remuneración al accionista. Consiste en emitir (crear) nuevas acciones. El dinero que pagan los inversores (pueden ser los socios ya existentes u otros nuevos) por esas acciones nuevas queda ingresado en las cuentas de la empresa. Si un accionista decide vender los derechos que le corresponde, lo que está haciendo es recuperar parte de su patrimonio, es decir, ha cobrado x€, pero a base de reducir su participación en la empresa. Un ampliación de capital sólo es una remuneración si después de efectuarla se hace una reducción de autocartera.

Supongamos que Santander tiene 1000 acciones y tú dispones de 500 acciones (tienes el 50% de la empresa). Si pagan un dividendo de 15 céntimos por acción, tu cobrarás 150€ y seguirás teniendo el 50% de las acciones.

En cambio, si en lugar de pagar un dividendo, la empresa hace una ampliación de capital liberada de 1 acción nueva por cada 20 antiguas y se comprometen a comprar el derecho que genera cada acción a 15 céntimos, hagas lo que hagas no cobrarás una renta debido a que tu patrimonio ha disminuido en caso de coger el dinero o se habrá mantenido el mismo porcentaje de la empresa en caso de cambiar los derechos por acciones.

Por tus 500 acciones recibirás 75€ ó 25 acciones nuevas. Si acudes a la ampliación (cambiar derechos por acciones), tendrás más acciones pero seguirás teniendo el mismo porcentaje de la empresa. Si vendes los derechos, cobrarás 75€, pero ya no tendrás el 50% de la empresa.

Por eso no es una remuneración, debido que si cobras dinero, es a base de reducir tu patrimonio.

Un saludo

#21

Re: Peligran los dividendos de la banca española

Copio y pego:

Cobro de dividendos vs. venta de derechos en una ampliación del capital

Son 2 operaciones muy distintas, aunque a primera vista puedan parecer similares.
Cobrar un dividendo es cobrar una renta, similar a cobrar el alquiler de un inmueble, por ejemplo. Cuando se cobra el alquiler de un inmueble no se reduce el patrimonio, ya que se sigue siendo propietario del mismo inmueble. Lo mismo sucede cuando se cobra un dividendo, que se sigue siendo propietario del mismo porcentaje de la empresa y el patrimonio tampoco se ve reducido.
Sin embargo, al vender los derechos que se reciben cuando una empresa amplía capital sí que se está reduciendo el patrimonio. Es como vender una parte de las acciones que se poseen, no como cobrar un dividendo. Si se quiere mantener la misma participación en la empresa, que es lo que en principio quiere hacer un accionista de largo plazo, en lugar de reducirla no se pueden vender los derechos, sino que hay que acudir a la ampliación de capital.
Por ejemplo, supongamos una empresa cuyo capital lo forman 100.000 acciones. Un inversor tiene 1.000 acciones, el 1% del capital de la empresa. Posteriormente la empresa hace una ampliación de capital liberada en la proporción de 1 acción nueva por cada 10 antigüas y el inversor vende los derechos. La empresa pasa a tener un capital formado por 110.000 acciones pero el inversor sigue teniendo 1.000 acciones, con lo que su porcentaje en la empresa ha bajado al 0,909% (1.000 es el 0,909% de 110.000). El resultado es que el inversor ha reducido su patrimonio y en el futuro tendrá un 0,909% de los beneficios y dividendos que reparta la empresa, no el 1% que tenía hasta la ampliación de capital. Cada vez que se venden derechos se va reduciendo cada vez más el porcentaje que se posee en el capital de la empresa.
Vender derechos es como vender acciones.

Cobrar dividendos es cobrar rentas, vender derechos es vender parte del capital y reducir el patrimonio del inversor.

#22

Re: Peligran los dividendos de la banca española

Dividendos pagados en acciones en lugar de en efectivo

En la inmensa mayoría de los casos las empresas pagan los dividendos en efectivo, pero algunas empresas a veces sustituyen la entrega de la habitual cantidad en efectivo por una entrega de acciones de la propia compañía. Dependiendo del origen de las acciones que se entregan como dividendo pueden darse 2 situaciones:
1) Acciones procedentes de autocartera: Las acciones que se entregan como dividendo han sido compradas en el mercado durante los meses/años anteriores a su entrega a los accionistas. Esto supone una verdadera retribución al accionista, ya que al recibirlas el accionista aumenta el porcentaje de su participación en el capital de la compañía. Supongamos una empresa cuyo capital está compuesto por 1.000.000 de acciones. Si un accionista tiene 1.000 acciones su porcentaje en la empresa es el 0,10%. Si la empresa entrega 1 acción por cada 10 acciones que se posean el accionista del ejemplo pasa a tener 1.100 acciones. Como el número total de acciones de la empresa sigue siendo 1.000.000 el porcentaje del accionista pasaría a ser el 0,11%, con lo cual ha aumentado su patrimonio en un 10% (ha pasado de tener un 0,10% a tener un 0,11%). Antena 3 y Campofrío han sustituido el dividendo con cargo a los resultados de 2006 por la entrega de acciones procedentes de autocartera. Campofrío hizo una entrega de 1 acción por cada 24 que se tuvieran y Antena 3 hizo 2 entregas de acciones, cada una de ellas en la proporción de 1 x 48. La desventaja de esta forma de retribuir al accionista es que no se obtiene liquidez, y si se necesitan las rentas de los dividendos para afrontar gastos o realizar nuevas inversiones hay que vender las acciones recibidas en el mercado, lo cuál supone un coste superior al de cobrar el dividendo en efectivo. Como ventaja puede señalarse que la entrega de las acciones no está sujeta a retención de Hacienda como los dividendos en efectivo, aunque a la hora de hacer la declaración hay que incluir las acciones recibidas de forma similar a los dividendos en efectivo, y pagar la tasa correspondiente en cada momento.
2) Acciones procedentes de una ampliación de capital realizada expresamente para esta operación: Esta entrega no supone una verdadera retribución al accionista, sino un coste. Retomando las cifras del ejemplo anterior, el accionista seguiría recibiendo 100 acciones, pero el capital de la empresa pasaría a estar compuesto por 1.100.000 acciones, ya que la empresa habría creado 100.000 acciones nuevas para entregárselas a los accionistas. Por tanto, el porcentaje del accionista del ejemplo se mantendría en el 0,10%. Su trozo de tarta se mantiene exactamente igual, no aumenta después de recibir las acciones como sí pasaba en el caso anterior. Además, habrá tenido que hacer frente a una serie de comisiones (conversión de los derechos en acciones nuevas, venta de derechos sobrantes o compra de derechos para redondear la cifra de acciones a recibir, etc.) que le habrán supuesto un coste, pequeño, sin recibir nada a cambio. Telefónica realizó muchas operaciones de este tipo a finales de los noventa, durante la etapa de Villalonga como presidente de la compañía. Todas esas ampliaciones de 1 x 50 no supusieron más que un pequeño coste para los accionistas minoritarios; ni aumentaron su patrimonio ni su porcentaje en el capital de Telefónica. Si una empresa no puede o no quiere repartir dividendo debe reconocerlo y asumirlo públicamente, pero no debe intentar engañar a sus accionistas minoritario con operaciones de este tipo. En aquél momento se dijo desde la propia Telefónica y desde la mayoría de medios de comunicación y casas de análisis que esas ampliaciones eran una remuneración real porque el accionista que quisiera obtener efectivo podía vender los derechos que le correspondieran en el mercado. Esto es falso porque al vender los derechos se reduce el porcentaje del accionista que vende en el capital de la compañía. Cuando se cobra un dividendo real se recibe una cantidad de dinero en efectivo y además el porcentaje en el capital de la compañía se mantiene inalterado. Si alguien quiere obtener efectivo reduciendo su participación en una compañía puede hacerlo en cualquier momento y en cualquier cantidad vendiendo el número de acciones que desee en el mercado, sin necesidad de que la empresa haga una operación de este tipo. Aunque es cierto que le venta de derechos tiene ventajas fiscales sobre la venta normal de acciones, ya que la cantidad obtenida por la venta de los derechos tiene el efecto de reducir el precio al que se compraron las acciones originales, por lo que hasta que no se vendan dichas acciones originales no se tributará por la cantidad obtenida por los derechos. En caso de que las acciones originales no se vendan nunca no se tributará nunca por los derechos vendidos. Pero a pesar de esta ventaja fiscal debe quedar claro que vendiendo los derechos se está reduciendo el patrimonio.
En la Bolsa española hay 3 casos que merece la pena comentar aparte; Zardoya Otis, Faes y Abertis. Son 3 empresas saneadas que reparten dividendo todos los años y normalmente aumentan ese dividendo con respecto al año anterior. Su particularidad es que todos los años realizan una ampliación de capital liberada para entregar acciones nuevas, es decir, de las que no aportan ningún beneficio al accionista. En lugar de hacer esa ampliación podrían aumentar más el dividendo en efectivo de cada acción y el accionista se ahorraría el pequeño coste que supone acudir a la ampliación. Pero creo que en estos 3 casos hay una buena razón para estas ampliaciones, ya que el objetivo es aumentar la liquidez del valor. Por sus características son 3 empresas con un gran número de accionistas estables que mantienen sus acciones “para siempre”, y esto hace que tengan una liquidez (número de acciones que se compran y venden a diario en la Bolsa) reducida para su tamaño. Al hacer estas ampliaciones siempre hay algunos de estos acciones estables que venden sus derechos de suscripción y conservan las acciones que ya tenían, lo cuál tiene el efecto de aumentar la liquidez del valor. Si no se hicieran estas ampliaciones esos accionistas que venden los derechos es muy probable que no vendiesen ninguna de sus acciones. A cambio de un pequeño coste se aumenta la liquidez del valor y creo que el conjunto es beneficioso para los accionistas, aunque considero que la mejor opción para un inversor de largo plazo es acudir todos los años a dichas ampliaciones para mantener su porcentaje en la compañía.

Otro caso especial es el de algunas empresas europeas , como ABN AMRO o Royal Bank of Scotland entre otras, que cada vez que pagan un dividendo dan la opción de cobrarlo en efectivo o en acciones. Normalmente realizan una ampliación de capital para entregar las acciones nuevas a los accionistas que lo solicitan y también normalmente recompran un número de acciones equivalente al de la ampliación realizada para amortizarlas en los meses siguientes a la ampliación. El efecto es que el que decide cobrar en efectivo no ve reducido su porcentaje en la compañía (siempre y cuando la empresa realice la recompra y amortización de acciones en los meses posteriores) y los que deciden cobrar en acciones ven aumentado su porcentaje en la compañía. Ambas opciones son válidas y positivas, aunque el accionista español, y supongo que todo aquél que no resida en el país dónde dichas compañías tienen la sede (aunque esto depende la fiscalidad de cada país), debe tener en cuenta que si decide cobrar en efectivo tendrá una retención hecha por la Hacienda del país de origen y otra hecha por la Hacienda española. La de la Hacienda española es igual a la realizada en las acciones de la Bolsa española y no supone un problema mayor o distinto, pero la de la Hacienda extranjera no es fácil de recuperar. Dependiendo del país que se trate y de la situación fiscal de cada contribuyente esa rentención puede perderse (y de hecho es algo habitual) parcial o totalmente. Por eso si no se necesita liquidez y las acciones de la empresa no están exagerademente caras es una buena opción solicitar el cobro en acciones, ya que de esta forma se evita la retención de la Hacienda del país de origen, aunque no la de la Hacienda española.

#24

Re: Peligran los dividendos de la banca española

Portela además de una bonita foto de perfil, lleva razón.

Santander hace mucho que no reparte dividendo y es por ello que la mayoría de la gente coge imprimir nuevos papelitos para seguir manteniendo la misma participación y confiando que se revaloricen en un futuro cuando esto "empiece" a tirar para arriba. Ya que sin bancos no hay financiación y sin financiación no hay trabajo.

Guía Básica