Sinceramente, creo que no son cuestiones comparables. Hace dos generaciones, en mi entorno, mucha gente se vio obligada a emigrar para trabajar doce horas al día, sin seguro médico y sin poder permitirse más que lo estrictamente necesario para sobrevivir. Si nos fijamos en la generación de nuestros padres, muchos empezaron a trabajar a los trece años como aprendices, cobrando en negro y relegando la educación a un plano totalmente secundario. Lo que sucedía hace cincuenta o cien años es hoy, afortunadamente, impensable.
Si miramos con perspectiva, hace milenios vivíamos en cuevas y salíamos a cazar para comer. Aunque sea una exageración, ilustra una realidad innegable: la sociedad y la humanidad evolucionan. Hoy, por suerte, existe una protección mucho mayor sobre los derechos de la infancia, y los trabajadores tienen la capacidad de ser más exigentes con sus condiciones laborales.
Por poner un ejemplo más cotidiano y próximo: recuerdo que, hasta que cumplí nueve años, en mi casa no teníamos calefacción. En aquel entonces lo normalizábamos; simplemente nos echábamos un par de mantas más para dormir y andábamos más abrigados por casa. ¿Era necesaria la calefacción entonces? ¿Lo es ahora? Si le preguntas a alguien que ha vivido sin ella toda su vida, probablemente te dirá que es un lujo y que hoy estamos llenos de vicios. Sin embargo, para cualquier persona de una generación reciente, resulta inconcebible vivir con la casa por debajo de los diez grados.
¿Significa esto que ahora somos unos blandos? Yo creo que no se trata de debilidad, sino de progreso. El objetivo del desarrollo humano, social y tecnológico es precisamente erradicar el "sufrimiento" innecesario y elevar nuestro estándar de vida. Que las generaciones anteriores tuvieran que soportar frío, precariedad o explotación laboral no convierte esas penurias en virtudes que debamos romantizar. Lo que en el pasado se consideraba un lujo, hoy es una condición básica de dignidad y bienestar. Exigir que esos estándares se mantengan y mejoren no nos hace más débiles, simplemente demuestra que, como sociedad, hemos avanzado y nos negamos a dar un paso atrás.
Un saludo!