Jesús Cacho, se mete con la huída hacia delante de Botín, con la compra del Abbey: "la entidad británica tiene una cuota importante de hipotecas en Reino Unido, mercado que, junto con el español, es donde mayor y más patente es el riesgo de desplome de la burbuja inmobiliaria."
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http://www.elconfidencial.com/conlupa/indice.asp?fecha_d=08/09/2004&dia_s=Miercoles&psw=
BOTÍN YA TIENE A ESTAS HORAS BIEN ENGRASADA LA VÍA POR LA QUE CIRCULAN LOS SINDICATOS BRITÁNICOS DEL ABBEY
Ayer era un día importante para el futuro de la OPA lanzada por el SCH sobre Abbey National. Importante porque la comisión ejecutiva del banco británico debía reunirse para tomar una decisión definitiva sobre la presentación de una contraopa. A la hora de escribir estas líneas no había noticia de que la reunión se hubiera llevado definitivamente a cabo, como estaba previsto desde hacía días, y mucho menos, lógicamente, sobre la decisión final adoptada.
La mayoría de los analistas sigue pensando que habrá contraopa, a pesar de que la aparente decisión de la Comisión Europea de aprobar la compra del SCH puede suponer un notable empujón a los deseos de Botín. El HBOS es el mejor posicionado desde un punto de vista de defensa de competencia para reñir esa batalla, por más que puedan ser las exigencias de las autoridades de la competencia británicas -vía venta de activos y demás- las que al final frustren la presentación de la contraopa.
La mayor parte de los analistas sigue también pensando que, al final, será Emilio Botín, necesitado de este activo en su huida hacia delante, quien se lleve el gato al agua. Porque esa es la madre del cordero: si desde el punto de vista del accionista del SCH la operación no tiene ningún sentido, con un efecto dilutivo muy importante, desde el personal de Botín y sus hijos lo tiene todo, en la doble vertiente de la salud del negocio y de las razones personales.
Una huida hacia adelante de un banco sin crecimiento orgánico sostenible en España y con crecimiento sin rentabilidad en Latinoamérica, forzado por ello a meter la cabeza en el mercado bancario más competitivo de Europa simplemente por ser el Abbey el único banco en la UE con el tamaño adecuado y el cartel de “se vende” colgado en la puerta. Además, la entidad británica tiene una cuota importante de hipotecas en Reino Unido, mercado que, junto con el español, es donde mayor y más patente es el riesgo de desplome de la burbuja inmobiliaria.
En cuanto a las razones personales, es obvio que el banquero cántabro espera reforzar, con su renovada imagen de banquero internacional, la delicada situación que afronta ante los tribunales españoles, obstruyendo a cuenta de esa imagen un poco más, todavía un poco más, la acción de la justicia.
Hay aspectos adicionales que el mercado percibe como puntos débiles de la oferta del SCH y que alientan la posibilidad de contraopa inglesa: 1) el papel español no es, en principio, atractivo para el inversor tradicional inglés; 2) la creación de valor que propone el SCH es menos tangible que la reducción de costes y racionalización de carteras de productos y redes de oficinas que propondría un banco británico, lo que abona la percepción de que el HBOS se puede permitir pagar más por unas sinergias más creíbles; 3) por ignorancia o miopía, muchos inversores consideran que la oferta del SCH representa menos de la mitad de la cotización que hace 3 años tenía el Abbey, olvidando el deterioro operativo de Abbey en este tiempo; 4) los problemas de defensa de la competencia que un banco británico deberá salvar para contraopar parecen hoy más fácilmente superables que meses atrás, en parte debido a la presión mediática para favorecer la presentación de una contraoferta.
Ninguno de estos puntos es insalvable con una mejora de la oferta para un Botín que ha quemado los puentes y que necesita al Abbey como el comer. Más que aumentar la valoración total de forma significativa, se trataría de aumentar la parte de pago en efectivo. De