Busca alcanzar una rentabilidad total en forma tanto de rendimientos como de incrementos del capital, invirtiendo en valores de deuda que se considere que respaldan o financian actividades socialmente beneficiosas y el desarrollo principalmente en Europa. Para cumplir su objetivo, el subfondo invierte al menos el 90% de sus activos netos en todas las formas de títulos de deuda emitidos por un gobierno o una organización supranacional, pública, privada o voluntaria y/o caritativa, ya sean de tipo fijo, flotante, a tipo variable, indexado o cupón cero.