Invertir en época de Donald Trump puede llegar a ser tan complicado que mucha gente tira la toalla. Pero sería un error, porque la historia demuestra que, aunque aporta mucha volatilidad, también genera grandes oportunidades de compra. Es precisamente en las grandes variaciones en el nivel de volatilidad donde se dan las grandes oportunidades de comprar barato. Que es de lo que va este negocio.
Es fácil comprobarlo en el gráfico del índice de volatilidad del mercado de futuros de Chicago que aparece a continuación.
Gráfico 3: El índice VIX de volatilidad desde que llegó Trump de nuevo al poder.
Cuando la volatilidad es muy alta es porque hay mucho miedo —o mucha incertidumbre— y por eso se conoce al VIX como el “índice del miedo”. Cuando sube la volatilidad, normalmente los precios de los activos bajan. Entendemos por muy alta que esté por encima de 30 puntos, o al menos por encima de 25 puntos.
Desde que llegó Trump al poder, no todas las veces que la volatilidad ha estado en niveles altos ha sido por “culpa” suya. Pero sí cuando declaró la guerra de los aranceles (llegó a tocar los 60 puntos) o cuando manifestó su intención de invadir Groenlandia, que, aunque fuera una bravuconada, afectó al mercado. Y ha llegado a los 30 en la guerra de Irán.
Pero es que, además, si observáramos este mismo índice cuando gobernó en la ocasión anterior, el esquema se repite, ya fuera durante su guerra comercial con China o en su enfrentamiento con Corea del Norte.
Pero también observamos que Donald Trump solo mantiene esos niveles de alta tensión durante cierto tiempo. Y, lo más importante: sigue un esquema que se repite.
Hay gente que lo describe como que Trump aprieta, pero luego se asusta. Ya existe hasta un acrónimo para definirlo: TACO, de “Trump Always Chickens Out”, cuya traducción literal al español es complicada, pero lo más parecido sería decir que “Trump es un gallina” y que en la práctica lo que viene a decir es que al final siempre se retira con el rabo entre las piernas.
También se puede ver como una forma particular que tiene el presidente norteamericano de trabajar, porque no es menos cierto que normalmente cuando se retira con el rabo entre las piernas es llevándose algo. Por ejemplo, con el tema de los aranceles. Donde había cero consiguió 10 % o 15 %, pero como había pedido 30 % o 100 % la sensación es que se ha ido con el rabo entre las piernas.
Sea porque sea un “gallina” o porque sea un negociador con un método caótico, la realidad es que cuando las cosas están muy mal, Trump suele dar marcha atrás u ofrece algo que el contrario pueda aceptar. En términos técnicos, a niveles de 25 o 30 puntos del VIX aumentan las probabilidades de que haga una contraoferta aceptable o meta el rabo entre las piernas.
Luego llega la calma, porque para Trump la economía es un factor muy importante y sabe que tensionar los mercados constantemente solo lleva a la recesión. Es cuando la volatilidad decae y cuando, si hay que realizar beneficios o se quiere acumular liquidez de cara al siguiente repunte, se puede hacer a buen precio.
De esto que nosotros llevamos hablando mucho tiempo y que ya en su primera presidencia llamamos “el interruptor Trump On/Off”, también se han percatado los analistas del Deutsche Bank y han desarrollado un índice que hace algo parecido a utilizar la volatilidad como indicador de compra/venta, índice que en el mercado ya se conoce como “Índice TACO”, cuyo gráfico aparece a continuación y cuyo nombre oficial es “pressure index” o “índice de presión”.
Gráfico 4: El índice de presión de Deutsche Bank, más conocido como “índice TACO”
Utiliza el S&P 500, pero también los tipos de interés del bono norteamericano con vencimiento a 10 años, el índice de popularidad o impopularidad de Trump y las expectativas de inflación a un año.
Me parece que este índice combina estupendamente con el VIX para establecer un esquema del comportamiento de Trump y utilizarlo a nuestro favor.