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Oikonomía: Economía de "andar por casa"

Blog de Fernando Esteve y José Manuel Rodríguez, profesores de Teoría Económica de la UAM.

El bitcoin no es dinero

Uno de los mejores artículos que jamás he leído sobre Economía Monetaria se titula "Las dos tríadas" y fue escrito allá por 1966 por el Premio Nobel, John Hicks, uno de los escasos economistas de la escuela neoclásica que para mí es más que respetable. Se trata , pues, de un clásico. En ese artículo, Hicks pone en relación la tríada de funciones que desde siempre definen "funcionalmente" (valga la redundancia) al dinero con la tríada de  motivaciones que John Maynard Keynes señala que estarían detras de la demanda de dinero.

 

Empecemos con la primera de ellas. Definir el dinero no es cosa fácil. Creo recordar -pero recuerdo mal, como una amable comentarista me lo ha indicado- que Marx decía que era un asunto que había hecho perder la cordura a más gente que el amor. Así que, no teniendo una definición esencial  de lo que es el dinero, es decir, una definición de qué es en el dinero que sea aceptada por todo el mundo  (recuerdo aquí la bella definición del filósofo Agustín García Calvo, que definía el dinero como "el nombre de todas las cosas", que a mí me gusta mucho pero que a uno de mis profesores, Ernest LLuch, le parecía insuficiente), los economistas usan de una definición "funcional", según la cual es dinero lo que sirve o funciona como dinero.

 

Y para ello, hay tres funciones básicas que todo dinero de pleno contenido debe satisfacer o realizar. El dinero debe servir como UNIDAD DE CUENTA de uso general, es decir debe servir para medir el valor económico de los diferentes y heterogéneos bienes y servicios en una dimensión común. Algo así como el metro, que como unidad de longitud sirve para medir el tamaño de cosas tan dispares como la anchura de una bacteria, la cintura de un norteamericano obeso o la distancia de la Tierra a la Luna. Como unidad de cuenta, lo que sirva como dinero ha de ser divisible  y, también, relativamente constante. Imaginemos el caos que acontecería si nuestra unidad de medida, el metro, variase su longitud cada dos por tres. De igual manera, la inflación o mejor aún, la hiperinflación, atenta contra esa propiedad de constancia que una unidad de cuenta o de medida tiene que tener.  

 

Una segunda función que todo dinero debe cumplir es la de ser un MEDIO DE PAGO o de intercambio de uso general capaz asímismo de servir como medio para cancelar las deudas que un agente económico tenga con otro. Es decir que el dinero ha de permitir realizar intercambios multilaterales que superan en eficiencia al intercambio bilateral o trueque. La existencia de algo que sirva de dinero al permitir ese tipo de intercambios multilaterales facilita enormemente la divsión del trabajo y, en consecuencia, el crecimiento económico, pues desde Adam Smith sabemos que son dos las causas últimas del crecimiento de la riqueza: el progreso técnico y la división de l trabajo.

 

Y, finalmente, el dinero ha de servir como DEPÓSITO DE VALOR, es decir, que el dinero ha de tener la capacidad de guardar para el futuro o mantener el valor de los derechos que hoy los agentes económicos tengan a la propiedad o uso de  bienes y servicios. El dinero, pues, ha de servir como un medio en que cosificar, expresar o colocar el ahorro, es decir, los derechos económicos que se prefiere no ejercitar hoy sino en el futuro.

 

Existe, señalaba Hicks, un clara relación entre esas tres funciones que un dinero pleno debería cumplir y los tres motivos keynesianos para demandar dinero. Keynes hablaba de la demanda de dinero por MOTIVO TRANSACCIÓN, es decir, para comprar bienes y servicios, una demanda que un dinero que funcionase como unidad de cuenta y como medio de pago podría satisfacer. Hablaba también de una demanda de dinero por MOTIVO PRECAUCIÓN, con objeto de hacer frente a necesidades inesperadas de realizar intercambios, y demanda que un dinero que sirviese o tuviese la  capacidad de depósito de valor podría satisfacer. Y, finalmente, Keynes acentuaba un tercer motivo para demandar dinero, el MOTIVO ESPECULACIÓN, fruto de un gusto o PREFERENCIA POR LA LIQUIDEZ que caracterizaría a todos los agentes económicos.

 

Por preferencia por la liquidez habría que entender la  preferencia por contar con un depósito de valor convertible en cualquier momento en bienes y servicios (liquidez). Como el resto de los gustos o preferencias, también la preferencia por la liquidez sería costosa de satisfacer en la medida que tener los derechos económicos (la riqueza) en forma líquida tiene un coste de oportunidad, medido por el rendimiento que "prestar" a otros agentes  o "colocar" esos derechos o riqueza en una cartera de activos no tan líquidos o ilíquidos ofrecería mayor remuneración, remuneración que el agente se pierde si decide mantener su riqueza en forma líquida. Si la remuneración esperada de esos activos o colocaciones de la riqueza alternativas al dinero subiese, entonces ese coste de oportunidad de la liquidez aumentaría y disminuiría en tal caso la demanda de dinero. 

 

Quizás lo mejor para afrontar esta cuestión del dinero sea poner algunos ejemplos. ¿Es el oro dinero?  Veamos. Está claro que durante largos periodos históricos lo fue, pues sirvió como unidad de cuenta, como medio de pago y como depósito de valor. Hoy, difícilmente, podría considerársele dinero pleno. No sirve, realistamente, como unidad de cuenta de foma diferente a cualesquiera otros muchos bienes (podríamos medir por ejemplo el valor de todos los bienes económicos usando multitud de "metros", por ejemplo, en "unidades de trabajo" como establecía Keynes en su Teoría General , una unidad de cuenta que no sería de demasiada utilidad en períodos de rápido progreso técnico pues en ellas disminuiría la medida en horas de trabajo de los bienes). Adicionalmente puede señalarse que  desde que el presidente Nixon suspendiera la convertibilidad del dolar en oro a una tasa fija allá por agosto de 1971, la capacidad del oro para servir como unidad de cuenta está muy disminuida. En segundo lugar, ¿sirve el oro como medio de pago? Pues tampoco. Nadie duda que el oro tiene valor y que de modo excepcional pueda ser admitido para condonar alguna deuda o realizar algún intercambio, pero está claro que ya no es un medio de pago de uso generalizado. Ahora bien, nadie tampoco duda de que el oro sirve como depósito de valor. Cierto que su precio varía en función de su demanda. Pero, está claro que es un "valor-refugio", un activo en el que los agentes colocan su riqueza cuando tienen dudas acerca de la estabilidad de otros depósitos de valor incluyendo el dinero. Que el dinero sirva como depósito de valor se debería a la confluencia de dos características. La primera es su utilidad como objeto, es decir,  que siempre sirve para satisfacer necesidades no dinerarias ( el oro, por ejemplo, se usa en multitud de procesos de producción así como en orfebrería y adorno) por lo que siempre hasbrá demanda de él. La segunda es que su oferta es muy inelástica a corto y medio plazo, lo que se traduce en que siempre tendrá o mantendrá un valor, por lo que puede ser un depósito de valor.

 

Uno de los objetos más curiosos, de los muchos que en el mundo han sido dinero, es el que analizó un economista que estuvo en un campo de concentración en la II Guerra Mundial, R.A. Radford. Se trataba de los cigarrillos. En el campo de concentración de militares donde estuvo, la oferta venía a renovarse periódicamente gracias a la Cruz Roja que asignaba a todos los allí recluídos, fumadores o no, una cantidad determinada de cigarrillos. Pronto fueron usados como moneda en las pequeñas transacciones que se llevaban a cabo entre los presos pues cumplían las tres funciones de un dinero de pleno contenido. Hay que señalar que su capacidad de ser un depósito de valor estaba intimamente conectada al tabaquismo o "preferencia por la nicotina" que tenía una buena parte de los reclusos, lo que garantizaba que siempre serían deseados, siempre tendrían demanda, siempre tendrían un valor pues,aunque la Cruz Roja mensualmente trajese nuevos paquetes de tabaco, su oferta no variaba por término medio pues inevitablemente las existencias siempre eran escasas en términos relativos pues a lo largo del mes los fuamdores se iban fumando sus provisiones.

 

Los ejemplos del tabaco o el del oro nos ha de recordar que para que un objeto, que tenga las características para poder cumplir las funciones de unidad de cuenta y medio de pago, sea dinero pleno ha de ser también un valor de uso, ha de ser útil en sí...o, si no lo es, si no tiene utilidad intrínseca alguna, entonces su uso ha de ser impuesto por la fuerza, aunque hay algunos -los economistas de la escuela austriaca- que mantienen siguiendo a Menger que ese uso puede resultar, no de su imposición por parte de la "mano dura" del Estado, sino del surgimiento de una convención, es decir, de un acuerdo implícito entre los miembros de una sociedad en usar de un objeto inútil como dinero.  

 

A mi la explicación "autríaca" no me convence en absoluto. Es fruto de la deriva ideológica de los miembros de esta escuela, de su rechazo radical por no decir religioso a cualquier cosa que suponga una  intromisión del Estado en la economía. Cierto que existen multitud de ejemplos de pequeñas sociedades aisladas, sin estado y de un ínfimo nivel de desarrollo en las que pueden encontrarse ejemplos del uso de algunos objetos inútiles como dinero y en las que la tradición (o sea, una convención social desarrollada en el tiempo) ha sido el mecanismo social que sustenta el que esos objetos inútiles sirvan como depósito de valor. Las piedras de la isla de Yap en el archipiélago de las Palao en el Pacífico es, quizás, el mejor ejemplo. Es el caso que algunas de esas piedras, las de mayor valor, son del tamaño de piedras/ruedas de molino, luego inmanejables como dinero para los intercambios, pero son usadas como depósito de valor como signo de la riqueza de algunos clanes o familias, en la medida que ese signo es aceptado por los demás miembros de la comunidad (sucede, incluso, que algunas de esas piedras ni siquiera son visibles ya que están, por haber sido arrastradas por riadas y maremotos, en el  fondo de lagunas, pero pese a ello, siguen siendo aceptadas como signo de la riqueza) 

 

Dicho lo anterior,  debería resultar evidente sin embargo que estos son ejemplos son irrelevantes a la hora de abordar las razones de la aceptación general de un dinero-signo (o sea, de un dinero inútil en su matetrialidad)  en sociedades grandes, complejas e interconectadas donde los individuos no tienen relaciones personales profundas ni continuadas entre sí, es decir, donde la mayoría de interacciones son entre individuos "extraños" entre sí, no entre "familiares" como suede en Yap. En este tipo de sociedades, la aceptación de un dinero-signo, como es el papel moneda, como dinero es sin duda una convención aceptada socialmente, pero es una convención social cuyo surgimiento y viabilidad  depende en último término del poder coercitivo del Estado. Exactamente igual que el Estado tiene el monopolio en el uso legal de la violencia, tiene también el monopolio en la creación de dinero legal. Es el poder coercitivo del Estado lo que garantiza directa o indirectamente (al imponer el pago de impuestos en una determinada moneda: la que él emite) que un papelito de colores, un billete, que muy poco cuesta de hacer, pueda sin embargo ser liberador de deudas de mucho mayor valor  o ser usado para pagar la adquisición de bienes o la prestación de servicios de elevada cuantía, o ser usado como depósito de valor. Por eso, cuando una estado desaparece por revolución o por conquista, sus billetes pierden su capacidad de ser dinero. Ya no hay un poder coercitivo que los sustente, que obligue a su aceptación por un valor mucho más elevado que su coste de producción o su valor como papel. Se dice que, a la inversa, Lenín sostenía que la inflación acababa con el poder del Estado. Parece ser una frase apocrifa, falsa. Pero revela esa conexión entre el poder del Estado y el valor de la moneda. El caso de la República de Weimar en la Alemania de entreguerras ofrece uno de los ejemplos más claros de esa interacción. Como es bien conocido, el proceso de hiperinflación desencadenado en Alemania en esa época que llegó al extremo de que era mayor el valor de los billetes como "papel pintado" para cubrir paredes que como medio de pago o depósito de valor, acabó con la estabilidad política alemana y abundan quienes aseguran que estuvo debajo de la expansión del partido nazi de Hitler en la décad de los años 30, así como está todavía activa y es detectable  y definidora de la actitud del gobierno alemán en la gobernanza de la Unión Europea en nuestra época.

 

¿Es la peseta dinero? Lo fue. Y, en un cierto sentido, todavía lo es en un pequeñísimo grado. Todavía, para mucha gente de mi edad o más, la peseta sirve como unidad de cuenta, sobre todo para transacciones de elevada cuantía. Así, es aún frecuente, aunque cada vez lo es menos, que los viejos a la hora de hablar del precio de una casa o de una parcela, todavía hagamos la traducción a pesetas para así ser más conscientes, o sentir más "físicamente" -diría-, el tamaño o la importancia de la transacción. Esa capacidad de ser unidad de cuenta de la peseta (¡qué nombre más ridículo, por cierto! No peso sino peseta) se ve, además, facilitada por la constancia de la tasa de cambio entre la peseta y el euro.

 

En cuanto a la función de medio de pago, la peseta sirve ya para poco, por no decir para nada, ya que son escasísimos -yo conozco sólo uno- los establecimientos o comercios en los que se admite el pago en pesetas. Más usada es la peseta, según parece, como depósito de valor. En la medida que el Banco de España esté siempre dispuesto a cambiar pesetas por euros, la peseta puede ser un buen depósito de valor incluso frente al riesgo de que el euro desaparezca. Quizás sea por ello que todavía parece que hay españoles que guardan miles de millones de pesetas por ahí.

 

¿Y el bitcoin? ¿Es dinero? Pues, en mi opinión, no lo es. Y no lo será nunca en la medida que nunca tendrá el respaldo jurídico de un Estado, al menos de un Estado consciente de su papel y de sus necesidades financieras, pues al no controlar su emisión/producción no puede "beneficiarse" de ella ("señoriaje"). Cierto que el bitcoin se presenta como un "nuevo" oro, de forma que para ser aceptado como dinero algunos equivocadamente piensan que no necesitaría del respaldo de ningún Estado para ser dinero, igual que el oro que los buscadores extraían de la tierra fue  aceptado como dinero. Pero esto no es cierto: recuérdese que no el oro como tal sino el oro, acuñado en forma de monedas con la efigie del emperador o rey,  fue lo que el Estado aceptó y validó (por supuesto, quedándose parte de su contenido como pago por el servicio de acuñación) como dinero en los tiempos de los dineros-metálicos.

 

El bitcoin sería, pues, algo parecido al oro no acuñado. Por otro lado,  se sabe que la cantidad total de bitcoins que los "mineros" -obsérvese el nombre que reciben quienes se dedican a producir bitcoins- podrán  "extraer" está limitada a 21 millones de bitcoins, por lo que su escasez absoluta estaría garantizada, y ello es condición necesaria -aunque no suficiente- para que algo pueda ser un depósito de valor. Pero, antes de meternos en esto, veamos si el bitcoin cumple con las otras dos funciones de un dinero de pleno contenido.

 

En primer lugar se tiene que su uso como unidad de cuenta es más que cuestionable en la medida que las alteraciones diarias en su precio en dolares  son continuas y de amplia intensidad, por lo que su utilidad para medir de forma estable es pequeña. Es como si tuviéramos un metro cuyo tamaño se alterase diaria, variable y ampliamente. Su uso como medio de pago también es dudoso. Fuera de sitios en la DeepWeb donde su uso está generalizado, es decir, fuera de su uso para contratar sicarios colombianos o comprar crack, heroina y metanfetamina, no parece que en el mundo "convencional" su uso como medio de pago se haya generalizado, aunque hay que reconocer que -de "boquilla" o sea, como señal de modernidad o, más bien, post-post-modernidad- cada vez hay más sitios donde se dice que puede usarse. Distinta es la cuestión de cuánto se usa realmente. No conozco de datos al respecto, así que no puedo justificar esa impresión personal de un uso limitado como medio de pago, y, admito que pueda estar equivocado.

 

Pero mi duda creo que está fundamentada. La justificaré con un ejemplo. Creo recordar que la última vez que me metí en la DeepWeb para ver a cómo iba el precio de un sicario colombiano  -cosa útil y hasta necesaria si uno no ha encontrado otra forma de resolver por vía legal y pacífica el acuciante y continuo problema de unas vecinas marchosas que no le dejan dormir- fue hace más o menos un año. Encontré que el precio de un asesinato en un mes de plazo -con todos los gastos cubiertos incluído  el desplazamiento a Europa- estaba en torno a los 30000$ , o sea, más o menos unos 50 bitcoins de entonces. Hoy, si el precio del sicario no ha variado, bastaría con pagar menos de 3 bitcoins. Dicho de otra manera, la alteración rápida y brutal del precio en dólares del bitcoin estaría dificultando su uso como medio de pago por la existencia de muy elevados "costes de menú" que ello supone. Por "costes de menú"  los economistas entienden los costes de alterar los precios de los bienes que ofrecen los vendedores en cualquier mercado. Y estos costes son altos si el valor de una moneda varía amplia y continuamente. Dentro de estos costes de menú, si se usa el bitcoin como medio de pago, estarían también los costes de tomar decisioones en la medida que con el bitcoin es difícil realizar cálculos financieros fiables que sustenten decisiones razonables en la medida que es difícil incorporar a las mismas tan elevadas fluctuaciones de precios. Dado, por otra parte, que la cotización en dólares del bitcoin, aún con sus fluctuaciones, ha estado en ascenso incesantemente desde su aparición  en 2009/2010, los precios de todo bien o servicio denominados en bitcoins sufren de una deflación acusadísima, con los efectos previsibles que ello conlleva. Si quieres contratar a un sicario en bitcoins, quizás merezca todavía esperar unos meses, pues si el bitcoin sigue subiendo como hasta ahora te puedes ahorrar unos cuantos céntimos de bitcoin.  

 

Volvamos a la función de depósito de valor del bitcoin. Como ya se ha dicho, su escasez, establecida matemáticamente, permitiría su uso como depósito de valor, (al menos provisionalmente, pues me dicen que en un futuro ya próximo, la programación cuántica o algo así -no entiendo nada de eso- debilitará esa limitación, de modo que los bitcoins serán susceptibles de copia, por lo que su oferta podrá crecer cuanto se quiera. Y dado que no están respaldados por ley, eso no sería un fraude como lo es hacer lo mismo con los billetes de euro, o sea, aumentar su oferta falsificando billetes). Pero, aún aceptando que esa oferta de bitcoins será inelástica en el largo plazo, el bitcoin no sirve como depósito de valor pues ni tiene un uso material alternativo a ser dinero (como si ocurre y ocurría con el oro, que sirve para muchísimas cosas además de como dinero) ni tiene respaldo estatal.

 

Que aquí se diga que el bitcoin no es un depósito de valor puede parecer extraño   a tenor del aumento en el valor de quienes depositaron su confianza en él como "depósito de valor" allá en los cercanos tiempos (principios de 2011) en que la cotización del bitcoin estaba a la par con el dolar. Hoy, su riqueza se habría multiplicado por 12000. Si eso no es un "depósito de valor", qué lo es, podría preguntarse. 

 

Pues bien, la respuesta sería negativa. El bitcoin no es un depósito de valor. Y no lo es porque un depósito de valor, para que lo sea realmente, debe tener la característica de mantener el valor, la riqueza, en un plazo medio o largo  y por lo tanto, no puede ser un depósito de valor de esa riqueza algo que la haga crecer en demasía, ni tampoco algo que la haga desvalorizarse también en exceso. Un depósito de valor ha de mantener de forma más o menos estable el valor de la riqueza en él depositada en el curso del tiempo. Y, ciertamente, por ello, el bitcoin no lo es.

 

Si el bitcoin no es una buena unidad de cuenta, si sólo sirve tangencialmente como medio de pago y si no es un buen depósito de valor en sentido estricto, entonces la implicación es obvia: el bitcoin no es un dinero de pleno contenido. Y, en consecuencia, su demanda no resulta o no está motivada por las transacciones o la precaución. Ni tampoco, aunque esto parezca paradójico, por el motivo especulación. Y es que el bitcoin es un instrumento de juego. No de especulación.

 

Sería, a este respecto, más que deseable que se dejase de confundir la benémerita actividad de los especuladores con la -llamémosla- actividad viciosa de los jugadores. Un especulador es un agente económico que intenta, como todos, sacar partido de sus expectativas y habilidades para otear el futuro, corriendo el riesgo de perder dado que el futuro es imprevisible y tiene la tendencia a sorprender a todos en algún que otro momento. La tarea de los especuladores es necesaria y útil para la sociedad, pues gracias a ella, gracias a la actividad de la especulación en los mercados del petróleo, materias primas de todo tipo (incluyendo minerales, cereales, etc.), divisas y otros activos líquidos, acciones y obligaciones,..., las sociedades se aseguran en la medida de lo posible ante los distintos escenarios que el futuro puede plantear. Los especuladores son como los arbitrajistas, sólo que su actividad es más compleja y arriesgada. En tanto que, gracias a los arbitrajistas, los precios en distintos mercados geográficos tienden a armonizarse al llevar los productos de los mercados donde hay abundancia relativa a donde hay escasez relativa, resolviendo así el probema de las escaseces locales; gracias a los especuladores, que son arbitrajistas en el tiempo, las sociedades se anticipan a las escaseces futuras. Alcistas y bajistas son tipos de especuladores cuya presencia permite que los que no quieran correr riesgos, se cubran ante el futuro.

 

¡Qué distintos son los jugadores en mercados como el del bitcoin! Dado que el bitcoin no es, como se ha visto, un objeto útil como dinero (distinto asunto es la tecnología del blockchain en que se basa cuya relevancia es incuestionable así como el futuro de los "contratos inteligentes" -smart contracts- que la usan), los participantes en su mercado son exactamente iguales a quienes juegan en un casino. El precio totalmente desproporcionado que ha alcanzado el bitcoin permite calificarlo sin la menor duda como un juego Ponzi. Un juego de suma igual o menor que cero, em el que lo que ganan lo que ganan como mucho es igual a lo que pierden los que pierden, un juego en que estos últimos que son los últimos en "llegar", los últimos en comprar, antes de que el precio se hunda, cosa que espero y confío ocurrirá en menos de seis meses,  "pagarán el pato", perderán casi todo lo que hayan jugado. No espero que cuando eso ocurra tengan la decencia de no acudir al Estado, a los estados, pidiendo compensaciones por sus pérdidas. Sólo espero y deseo que el Estado no les haga el menor caso.

                                                                                                             FERNANDO ESTEVE MORA. 

                                                                                                                                                                             

  

 

 

  

  1. #1

    Manolo Sánchez

    Muy interesante y muy claros los argumentos para defender que el Bitcoin no es dinero. Ahora bien, por el tono que va tomando el artículo a medida que llega al final me da la impresión de que el convencimiento de que Bitcoin no es una moneda ni un refugio de valor supera las argumentaciones, es decir, tengo la sensación de que aunque se dieran contraargumentos válidos y objetivos no se movería ni un ápice de la conclusión de que Bitcoin es un juego Ponzi.

    Pienso que Bitcoin ha generado una masa crítica de uso e interés que hace que sea difícil que desaparezca de la noche a la mañana. Seguramente corregirá y estabilizará su precio, pero estoy convencido de que seguiremos hablando de Bitcoin por algunos años. No tengo ni idea de si el precio del Bitcoin se hundirá en 6 meses, pero desde luego parece poco probable que ocurra debido a todos los agentes implicados, y mucho menos lo deseo ya que efectivamente mucha gente podría perder mucho dinero y eso no es algo que desee para nadie.
    Por último algunas dudas, si Bitcoin no se hundiera en el plazo de seis meses (o un año) ¿significaría que no es un esquema Ponzi? ¿Si el precio se estabilizara podría llegar a ser un depósito de valor?

  2. #2

    Invesfon

    Esta claro que la digitalización es el futuro pero cuidado con no pillarte los dedos cuando estalle la burbuja del Bitcoin

  3. #3

    Manel.Finestres

    Me quedo con tu segunda definición. El dinero es algo que sirve y funciona como dinero. Siguiendo esta definición las criptomonedas son dinero si las gente las usa como tal. Por tanto su éxito depende del uso que les demos.

    Otro tema es la gran especulación que hay actualmente con ellas, que nada tiene que ver con el sentido de las criptomonedas y que si en un futuro se consolida su uso, esa especulación, va a desaparecer.

    Una vaca produce leche y un árbol da frutos. El peor error del ser humano fue convertir una cosa no productiva en algo productivo. Decidió que el dinero sería un depósito de valor.

  4. #4

    AdeFrutosCasado

    Muchas gracias por el artículo muy completo. Una puntualización en " Marx decía que era un asunto que había hecho perder la cordura a más gente que el amor" quien lo dijo fue Benjamin Disraeli.Exactamente : “la única cosa que ha enloquecido a los hombres más que el amor es la cuestión del dinero”.
    Escribí un post también en rankia sobre las criptomonedas, te dejo el link por si quieres echarle un vistazo https://www.rankia.com/blog/araceli-de-frutos-casado/3687460-boom-criptomonedas-criptonita-mercados.
    Por cierto fui alumna tuya y de Jose Manuel Rodriguez en la autonoma, conservo muy buenos recuerdos de ambos.

  5. #5

    Wabaloo

    Vaya tela, a mi me llaman la atención cuando pongo cosas tan largas, en esta era de tiempo escaso, es bueno sintetizar....

    Las piedras de la isla de Yap objetos inútiles?, que desconozcas su uso no significa que sean inútiles; servían para moler los granos, y los poderosos tenían el monopolio de molineros....no "harina" no pan, no pan muerte....

    Todo el mundo sabe que es el dinero, y el origen remoto de los billetes eran las tablillas de los escribas egipcios donde apuntaban la cantidad de trigo que habñias depositado en el depósito del templo, para salvaguardarlo de la crecida del Nilo, con el tiempo, estos billetes se intercambiaban para comprar otras mercancías o bienes.

    Que valiente poner por escrito que el Bitcoin no es dinero, máxime cuando ya esta lista la cámara de compensación del CME para admitir la cotización de Futuros de Bitcoin....

    Que valiente afirmar que no tendrá futuro cuando ya es presente, y por supuesto con seguridad será la nueva moneda mundial, al servicio de un gobierno mundial sin fronteras....y que garantiza el control absoluto de todos nosotros, al perder la libertad que nos deja el efectivo.

    Tiene un gran defecto no resuelto todavía, que es la hiper-deflacción , pero hay que ser moipe para no ver, que el enemigo actual de los bancos y gobiernos es el dinero en efectivo y que las monedas blokchain son el arma definitiva de dominación mundial que necesitan las élites...

    salud2

  6. #6

    prolongo22

    en respuesta a Wabaloo
    Ver mensaje de Wabaloo

    Que valiente poner por escrito que el Bitcoin sera moneda de un gobieno mundial sin fronteras, da la sensacion que los bitconiers basan su argumentacion en sus deseos mas que en el analisis de las posibilidades reales de la criptomoneda.

  7. #7

    Fernando esteve

    en respuesta a AdeFrutosCasado
    Ver mensaje de AdeFrutosCasado

    Gracias por tu corrección. Estaba en un error: hice a Marx autor de una opinión porque me "sonaba", y estaba equivocado. Por cierto, he leído tu post...y, claramente, estamos de acuerdo. Y, por supuesto, me congratula y mucho haber sido profesor tuyo. Gracias también por tus palabras

  8. #8

    Wabaloo

    en respuesta a prolongo22
    Ver mensaje de prolongo22

    No soy Bitcoiner, no es mi deseo que establezcan un gobierno mundial, no es mi deseo que quiten el dinero en efectivo, mis argumentos ya están escritos en otros posts y en otros hilos sobre Bitcoin, no creo que deba repetirlos aquí.

    Que vas a decir cuando veas el gobierno mundial después de la 3ª guerra mundial (islam y sus aliados contra sionistas y sus aliados cristianos como eeuu y europa o lo que quede de ella)? que no analizo la posibilidad real y me baso en deseos?

    Gobierno mundial (los mismos de siempre) que suprimirá las religiones, el dinero en efectivo, las fronteras, etc...

  9. #9

    dilbert

    Interesante artículo con muchos puntos para debatir. Yo discrepo de la afirmación principal; pienso que el Bitcoin sí es dinero según la definición de las tres funciones (disclaimer: para mi pesar no tengo ni uno sólo), y me parece que el artículo retuerce la argumentación a veces a martillazos para llegar a la conclusión que se pretendía.

    Pero mi principal crítica es que en un artículo donde habla de la creación del dinero y del señoreaje, no se trate el hecho de que en nuestro sistema tan sólo el 5% del dinero es creado por los bancos centrales, mientras que el 95% es creado por los bancos comerciales cuando conceden créditos. Es decir, a diferencia del Bitcoin, casi todo el dinero existente en euros, dólares, yenes etc, ha sido creado como deuda, paga intereses, y ese señoreaje lo recoge la banca. Es decir, que aunque la constitución dice que el monopolio de la creación del dinero lo tiene el Estado, en la práctica ese derecho se regala gratis a los bancos. Y hay que decir que ellos usan y abusan de ese derecho, creando cantidades ingentes cuando les hace falta. Basta con ver la burbuja inmobiliaria alimentada con nuevo crédito ilimitado (¿y que dice eso sobre el euro como almacén de valor?).

    En ese sentido, puede ser extraño el nuevo dinero cibernético, y quién sabe cuales serán las consecuencias, pero muchísimo más extraño me parece que hayamos regalado el derecho de crear el dinero a unas entidades privadas, que lo usan masivamente, crean inflación y burbujas (y cuando la apuesta especulativa sale mal deben ser rescatados con dinero público), y que nadie se rebele ante eso.

  10. #10

    Fernando esteve

    en respuesta a dilbert
    Ver mensaje de dilbert

    Por supuesto que lo que se conoce como OFERTA MONETARIA es distinta a la BASE MONETARIA y a la cantidad de DINERO LEGAL, y que habría que analizar las consecuencias macroeconómicas de que algo como el Bitcoin fuese usado como dinero... Pero yo no hago en el texto teoría y política monetaria cuando el Bitcoin sea usado como dinero, sino que me pregunto por las características de un objeto para que pueda ser susceptible de ser usado como dinero, y concluyo que nada de lo que me apuntas me hace pensar que el Bitcoin sea dinero alguna vez, y ni siquiera un "activo" en el sentido tradicional de la palabra, a pesar de que ya se pueda "jugar" con él en el mercado de Futuros de Chicago. Lo que no impide que esté de acuerdo contigo en lo que apuntas respecto al señoreaje que cobran los bancos cuando crean dinero, pero eso es otro tema. Y, por cierto, miedo me da que los bancos creen dinero prestando a "jugadores" en el mercado de Bitcoins. Si montaron lo que montaron prestando a inmobiliarias y particulares en la burbuja inmobiliaria y usando el valor de esos inmuebles como colateral, confío en que las instituciones reguladoras de los mercados monetarios les impidan hacer lo mismo en el mundo Bitcoin.

  11. #11

    dilbert

    en respuesta a Fernando esteve
    Ver mensaje de Fernando esteve

    Tienes razón en que es otro tema y no quería hacer un off-topic, pero es que deslizas algunas cosas en el artículo que no son del todo correctas, como por ejemplo que el señoreaje sea para el Estado. También hay que subrayar que la cantidad de euros (o sea masa monetaria) está totalmente despendolada, siendo controlada por la banca y sus ciclos (alguien dijo que regular la masa monetaria mediante el control del tipo de interés era como conducir un coche mediante una cuerda atada al volante). Lo digo en relación a la función de 'conservación de valor' y como contraposición a la creación de Bitcoins, totalmente controlada, predecible y limitada.

    En cuanto al centro del artículo, yo diría que tu principal pega al Bitcoin como dinero es su efervescencia e inestabilidad, pero puede que sólo se trate de una enfermedad juvenil y que de aquí a un año estemos hablando de otra cosa, y por tanto pueda ser considerado plenamente dinero. Un saludo.


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