Supongo que tambien habrá Mages, Magus y Magis.
Pero hoy te traigo una MAga del Mercado.
Ya sabes, ese libro que estoy leyendo (y disfrutando) en estas tardes de invierno...
Así que hoy van las lecciones de una Maga del mercado:
Pero hoy te traigo una MAga del Mercado.
Ya sabes, ese libro que estoy leyendo (y disfrutando) en estas tardes de invierno...
Así que hoy van las lecciones de una Maga del mercado:
Linda Bradford Raschke: la trader que sobrevivió cuando los mercados aún olían a gritos y humo
Antes de que Twitter se llenara de traders con Lamborghinis alquilados y rentabilidades “auditadas por mi primo”, ya estaba operando Linda Bradford Raschke.
Y no desde el sofá.
Desde el parqué.
(Que ganas tengo de ir a un parqué, coño)
Con ruido.
Con presión real.
Con gente gritándose órdenes a la cara.
(Que ganas tengo de ir a un parqué, coño)
Con ruido.
Con presión real.
Con gente gritándose órdenes a la cara.
Ella no aprendió trading en YouTube. Lo aprendió en el barro.
Y eso se nota.
No es magia. Es oficio.
En Market Wizards, Linda no vende fórmulas místicas. No habla de intuiciones cósmicas. No te promete independencia financiera en 3 meses.
Habla de patrones repetitivos, de comportamiento humano y de ejecución disciplinada.
Su enfoque es casi insultantemente simple:
El mercado repite estructuras.
El trader profesional espera.
El trader amateur se aburre y hace clic.
El mercado repite estructuras.
El trader profesional espera.
El trader amateur se aburre y hace clic.
Linda pertenece al primer grupo.
Y eso, créeme, ya la pone en el 1%.
El patrón sí importa. Pero el contexto manda.
Muchos traders leen “patrones” y se vuelven cazadores de velas japonesas como si fueran Pokémons.
Error.
Linda entiende que un patrón sin contexto es decoración gráfica.
Ella espera:
- Exhaustión.
- Sobreextensión.
- Condición emocional del mercado.
No dispara por capricho. Dispara cuando el mercado está vulnerable.
Porque el trading, según ella, no va de adivinar.
Va de detectar cuándo el otro lado está cansado.
Va de detectar cuándo el otro lado está cansado.
Y si no hay oportunidad clara, no hay trade.
Sí, has leído bien: no hacer nada también es una decisión profesional.
Sí, has leído bien: no hacer nada también es una decisión profesional.
A muchos "bebés del trading" eso les hace "ponerse malitos". Y se tienen que tenen que metar Dalsy en cantidades industriales...
El ego: ese pequeño incendio interno
Uno de los puntos más afilados de su capítulo es su desprecio elegante por el ego.
Linda no necesita tener razón.
Necesita ejecutar bien.
Necesita ejecutar bien.
Dice algo que duele:
"Muchos traders mantienen posiciones perdedoras porque no quieren admitir que estaban equivocados"
"Muchos traders mantienen posiciones perdedoras porque no quieren admitir que estaban equivocados"
No es análisis.
Es orgullo con gráficos.
Ella corta rápido. Sin drama. Sin novela interna.
Es orgullo con gráficos.
Ella corta rápido. Sin drama. Sin novela interna.
Si el mercado invalida la idea, fuera.
La operación no era tu identidad.
Era una hipótesis.
Era una hipótesis.
Si se rompe, se descarta.
Fin.
El mercado no te debe nada
Otra joya incómoda:
El mercado no es justo.
No es lógico.
No tiene obligación de recompensar tu esfuerzo.
No es lógico.
No tiene obligación de recompensar tu esfuerzo.
Puedes analizar perfecto y perder.
Puedes hacer todo “bien” y salir en break even.
Y eso es normal.
Linda no romantiza el trading. Lo trata como un negocio probabilístico. Frío. Estadístico. Repetitivo.
Mientras otros buscan “el gran trade”, ella busca consistencia aburrida.
Spoiler: la consistencia aburrida paga facturas.
La ventaja no es el sistema. Es la ejecución.
Muchos creen que su edge está en el setup secreto.
Ella lo deja claro:
"Dos traders pueden usar el mismo patrón y tener resultados opuestos."
"Dos traders pueden usar el mismo patrón y tener resultados opuestos."
¿Por qué?
Porque uno:
- duda
- mueve stops
- sobreopera
- se venga del mercado
Y el otro ejecuta como un cirujano.
La diferencia no está en el gráfico.
Está en la cabeza.
Está en la cabeza.
Y esa parte no se descarga en ningún PDF.
La gran lección de Linda Bradford Raschke
Si Bill Lipschutz nos enseñó que el riesgo es el idioma del mercado, Linda nos recuerda algo más crudo:
El mercado castiga la impulsividad y recompensa la paciencia.
No gana el más brillante.
No gana el que más opera.
No gana el que más sabe de macro.
No gana el que más opera.
No gana el que más sabe de macro.
Gana el que:
- espera
- ejecuta
- corta pérdidas
- repite
Sin épica.
Sin postureo.
Sin necesidad de contarle a nadie lo listo que es.
Traducción para el trader "bebé"
Si Linda entrara hoy a Twitter financiero probablemente diría:
“Menos hilos motivacionales y más disciplina.”
Porque el trading no necesita carisma.
Necesita autocontrol.
Necesita autocontrol.
Y eso, curiosamente, no suele viralizarse.
PD:
“You’ve got to know when to hold ’em,
know when to fold ’em.”
PD:
“You’ve got to know when to hold ’em,
know when to fold ’em.”
(Kenny Rogers-Trader intradía y intranoche)