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La Ley que todo trader profesional tiene en cuenta

“Esto es una montaña rusa emocional. Un día euforia, al día siguiente depresión”

Esta es una de las cosas que se dicen muchos de los que aún están en parvulitos de trading.


Es la cara B de lo de ayer.


No les culpo.



Yo también estuve ahí. ¿ Qué te crees ? 



Y tardé en darme cuenta que,cuando empecé a jugar a póquer, me pasaba lo mismo.


Y lo solucioné empleando la Ley de la Retrocesión.


Deja que te cuente.


Los primeros torneos que jugué en vivo fueron un desastre. No lograba nunca entrar en premios.


Un día estaba de copas con amigos (de tardeo cuando nadie iba de tardeo como ahora) y a uno se le ocurre irse a jugar el torneo que organiza los jueves el Casino de Sevilla.


“Venga, vamos a echarlo. Juguemos a las putas cartas" (esta frase es de una peli)


Así que, con el puntillo, nos fuimos a echar el torneo que era de 100  euros con recompras.


Si se te iba la cabeza te podías pulir perfectamente 1.000 pavos.


Hay dos máximas que yo siempre he seguido cuando voy al casino:


  1. No ir bebido
  2. Sólo llevar el dinero que estaba dispuesto a perder. Ni tarjetas ni nada.


En ese momento, subí a mi casa, cogí 150 pavos (para la cena) y dejé todo lo demás en casa.


Ir con 100 pavos a ese torneo era como tirarlos.


Yo sólo quería tomarme uno de los magníficos " especiales” del Casino. (Qué bueno que estaban los cabrones).


El caso es que el torneo me la sudaba.


Yo solo quería mi sándwich especial.


Y empecé a jugar bastante más abierto de lo que lo suelo hacer.


No sé cómo, inconscientemente, empecé a conectar de algún modo con el juego. 


Parecía que le veía  las cartas a todo el mundo.



Me importaba un carajo el torneo.


(Quédate con esta frase)


Yo solo quería mi especial con una cerveza grande.


Y por eso, precisamente, salió mi mejor juego.


Todos los faroles me salían bien.


No pagué ni una Fanta (es decir, no pagué ninguna jugada en la que iba perdiendo).


Cuando estábamos a punto de entrar en la mesa final, pagué una mano increíble con As alto para ganar. No tenía ni pareja.


Le pillé el farol de puta madre.

Y llegó la mesa final.


En ese descanso, ya se me había pasado el puntillo.


Y algo cambió.

Joder era mi primiera final en un torneo en vivo.


Había como 10k para el primero. (En aquel momento aún no vivía de esto)


Ahí empezó a importarme el torneo.


En la mesa final de habló de pactar.


(Esto es que se suma el dinero en premios entre los que quedan y  se reparte dejando algo para el ganador)


Yo era como el tercero en fichas.

En aquel momento no sabía nada de ICM (esto es un concepto para saber qué valor monetario tienen tus fichas)


Total, que eran como 3.000 euros y pacté.


Error garrafal.


Yo tenía asegurados como 900.


Y en la mesa nada más que había veteranos del chirivito.


Pero me importó el torneo y aseguré los 3000.


La primera mano me dieron ases.


Cómo se dejó una cantidad simbólica al primero, fue toda la mesa Allin.


Y los perdí….


Dice Mark Masson que mientras más persigas el sentirte bien todo el tiempo, más insatisfecho estarás; pues perseguir algo sólo refuerza el hecho de que careces de ello. 


Mientras más desesperado estés por hacerte rico, más pobre y más indigno te sentirás, independientemente de cuánto dinero poseas en realidad. 


Hablas con aspirantes a traders y se le ven muy preocupados por todo.


Si quieres ganar dinero en esto, no debes pensar nunca en términos monetarios.


Si te importa demasiado ganar dinero, malo.


Porque así sólo vas a reforzar tu carencia de ello.


Debes pensar en términos de si cumple o no cumple tu ventaja.


Y si te preocupas sólo por esto (y tienes una buena ventaja) te irá bien.


Si cada vez que haces una operación, vas corriendo a ver el PNL….síntoma de problemas.

Si cuando el precio va hacia tu objetivo, vas verde  y te entra miedo de que se te vuelva en contra, malo.


Si estas en una operación negativa y con la esperanza de recuperar, empiezas a promediar, peor.



La emoción tiene que salir de la ecuación . 


Y no se trata de operar como un robot.


Las emociones pueden aparecer en algun momento como síntoma de que algo no va bien.


Pero no puede aparecer cada jodida operación.


Por eso, debes operar importandote un carajo el resultado.



Mientras menos te importe, mejor te irá.



Está es la Ley de la Retrocesión.


Haz con ella lo que creas conveniente….



 PD : La frase es de la película Rounders. Tiene otra mítica que mañana te la cuento….






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