Hoy quiero contarte una de las cosas que aprendí cuando empecé en esto de la inversión y que la mayoría de los neófitos no entienden...o digamos, lo entienden a su manera.
Y lo voy a hacer con algo que me ha pasado esta mañana.
Ha sido alguien que vi esta mañana el que me lo ha recordado.
Te cuento.
Este amigo compró un piso en lo más alto de la burbuja previa al 2008.
Cómo será el precio que hipotecó (porque aún no lo ha pagado) que si lo vendiera hoy, todavía tendría que ponerle dinero a la hipoteca que tiene.
Ahora mismo lo tiene alquilado y él vive en un piso, digamos, familiar.
El alquiler le cubre la hipoteca y, por tamto, "no le cuesta nada".
No hace mucho que cambió de trabajo y ahora gana bastante más que lo que ganaba en su anterior trabajo.
Por eso, cuando le he preguntdo lo típico de "cómo va la cosa", me ha dicho:
"Necesito ganar mas dinero"
La cosa es que la zona dónde vive se ha convertido en una especie de subpoblación en dónde los inmigrantes han impuesto un poco "sus costumbres".
Y está un poco hasta los cojones de tanta falta de urbanidad.
(Vamos a dejarlo ahí por no ser duro en este tema.)
A lo que voy.
Quiere ganar más dinero para poder mudarse.
El principal problema es que al tener una hipoteca no le dan otra para comprar una segunda vivienda porque, según el banco, no hay "suficiente capacidad de reembolso".
Claro cuando me dice eso, pues le doy mi opinión.
La conversación ha sido algo así:
Mental: - Lo tienes fácil. Te coges un alquiler y ya está.
Amigo: - Claro pero entonces ese dinero lo tiro a la basura.
Mental: -No coño. Estás pagando un alquiler para vivir mejor.
Amigo: -Yo lo que quiero es comprar otro piso y asi no tirar el dinero.
Mental: -¿Qué te hace pensar que esta vez vas a hacer una buena inversión? Ya hiciste una en la que te equivocaste. Una en la que deberías de haberte salido de manera inmediata. Que le has perdido mas dinero del que vayas a poder recuperar en los próximos años. ¿Y vas a hipotecar tu bienestar por una inversión que no vale la pena?
A ver.
No se si te das cuenta de la película.
Pero esto es uno de los principales cánceres para alguien que quiere invertir.
Todos los manuales de inversión lo dicen: Cortar las pérdidas, alargar los beneficios.
Pero al final, esto pasa demasiado a menudo.
Pero seguimos haciendo justo lo contrario.
Y lo voy a hacer con algo que me ha pasado esta mañana.
Ha sido alguien que vi esta mañana el que me lo ha recordado.
Te cuento.
Este amigo compró un piso en lo más alto de la burbuja previa al 2008.
Cómo será el precio que hipotecó (porque aún no lo ha pagado) que si lo vendiera hoy, todavía tendría que ponerle dinero a la hipoteca que tiene.
Ahora mismo lo tiene alquilado y él vive en un piso, digamos, familiar.
El alquiler le cubre la hipoteca y, por tamto, "no le cuesta nada".
No hace mucho que cambió de trabajo y ahora gana bastante más que lo que ganaba en su anterior trabajo.
Por eso, cuando le he preguntdo lo típico de "cómo va la cosa", me ha dicho:
"Necesito ganar mas dinero"
La cosa es que la zona dónde vive se ha convertido en una especie de subpoblación en dónde los inmigrantes han impuesto un poco "sus costumbres".
Y está un poco hasta los cojones de tanta falta de urbanidad.
(Vamos a dejarlo ahí por no ser duro en este tema.)
A lo que voy.
Quiere ganar más dinero para poder mudarse.
El principal problema es que al tener una hipoteca no le dan otra para comprar una segunda vivienda porque, según el banco, no hay "suficiente capacidad de reembolso".
Claro cuando me dice eso, pues le doy mi opinión.
La conversación ha sido algo así:
Mental: - Lo tienes fácil. Te coges un alquiler y ya está.
Amigo: - Claro pero entonces ese dinero lo tiro a la basura.
Mental: -No coño. Estás pagando un alquiler para vivir mejor.
Amigo: -Yo lo que quiero es comprar otro piso y asi no tirar el dinero.
Mental: -¿Qué te hace pensar que esta vez vas a hacer una buena inversión? Ya hiciste una en la que te equivocaste. Una en la que deberías de haberte salido de manera inmediata. Que le has perdido mas dinero del que vayas a poder recuperar en los próximos años. ¿Y vas a hipotecar tu bienestar por una inversión que no vale la pena?
A ver.
No se si te das cuenta de la película.
Pero esto es uno de los principales cánceres para alguien que quiere invertir.
Todos los manuales de inversión lo dicen: Cortar las pérdidas, alargar los beneficios.
Pero al final, esto pasa demasiado a menudo.
Pero seguimos haciendo justo lo contrario.
Aguantamos posiciones perdedoras porque ya hemos invertido demasiado.
Porque “ya dolería vender ahora”.
Porque “si espero un poco más, igual se arregla”.
Porque “ya dolería vender ahora”.
Porque “si espero un poco más, igual se arregla”.
Y mientras tanto, la vida pasa.
Mi amigo no está atrapado por la hipoteca.
Está atrapado por una decisión pasada que se niega a dar por mala.
Está atrapado por una decisión pasada que se niega a dar por mala.
Eso es lo que no entienden muchos cuando empiezan a invertir.
Creen que invertir es tener razón.
Y no.
Invertir es saber salir cuando te has equivocado.
Creen que invertir es tener razón.
Y no.
Invertir es saber salir cuando te has equivocado.
El piso no le cuesta dinero, dice.
Pero le cuesta algo mucho más caro:
Tranquilidad, libertad, opciones.
Pero le cuesta algo mucho más caro:
Tranquilidad, libertad, opciones.
Está dispuesto a seguir viviendo donde no quiere solo para no aceptar que aquella compra fue un error.
Y esto, en bolsa, en trading o en inversiones, pasa todos los días.
Acciones que no vendes “porque ya han caído mucho”.
Criptos que mantienes “porque no voy a vender en pérdidas”.
Operaciones que no cierras “porque ahora no”.
Criptos que mantienes “porque no voy a vender en pérdidas”.
Operaciones que no cierras “porque ahora no”.
No es una decisión financiera.
Es ego disfrazado de paciencia.
Es ego disfrazado de paciencia.
Porque cortar una pérdida no te hace peor inversor.
Te hace libre.
Te hace libre.
Mientras hablábamos, me dice:
“Bueno… a ver si este año cambia la cosa”.
“Bueno… a ver si este año cambia la cosa”.
Ahí lo entendí todo.
No espera que cambie el mercado.
Ni el barrio.
Ni la inversión.
Ni el barrio.
Ni la inversión.
Espera no tener que decidir.
Y eso, amigo mío, es la peor estrategia que existe.
Porque en inversión, como en la vida, no decidir… ya es decidir.
A veces, la mejor ganancia es cerrar la puerta, aunque duela al hacerlo.
PD:
“Al lugar donde has sido feliz
no debieras tratar de volver…”
(Joaquin Sabina-Lleva 19 y 500 noches y sigue igual)