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¿ Cuántas cosas vas a dejar para después de "Reyes"....del 2040?

Esta mañana cuando me levanté tenia un audio en mi whatsApp.


Era de un amigo de mi hijo.


Pensé que era el típico audio felicitándome el fin de año.



Pero no.


El audio de Guille es toda una declaración de intenciones:


"El año no se puede empezar de cualquier forma. Tu no puedes empezar y estructurar tu mentalidad del año en cualquier cosa. Como si esto fuera....Las cosas se trabajan desde el minuto 1, desde el segundo 1 ....Aqui se empiezan las cosas en el minuto uno y creyéndotelo de verdad....Tienes que empezar lo que te "come la cabeza, lo que no te deja dormir"....¿ Acaso hay un puerto donde llegar?...¿No es bonito el barco?"






Hay audios que se escuchan.



Y hay audios que te miran a los ojos.

Este era de los segundos.


Tres minutos y dieciséis segundos.


Pero tenía más verdad que muchos libros de autoayuda escritos con letra gorda y poca sangre.

Porque mientras lo escuchaba, me di cuenta de algo incómodo:


 La mayoría de la gente empieza el año como quien entra en un bar a ver qué hay.



 Sin pedir nada.

 Sin saber si tiene hambre.

 Sin elegir mesa.

Y luego pasa lo que pasa.

Que llegan a marzo cansados.


A junio frustrados.


Y a diciembre explicándose a sí mismos por qué este año tampoco.

El audio de Guille iba por otro lado.



No hablaba de objetivos.
No hablaba de propósitos.
No hablaba de listas bonitas.



Hablaba de empezar por lo que te quita el sueño.



Y ahí es donde duele.


Porque eso que te “come la cabeza” no suele ser cómodo.



No es lo que enseñas en Instagram.
No es lo que cuentas en las comidas familiares.
No es lo que te apetece escribir en una libreta nueva.



Es eso que sabes que tienes que enfrentar y llevas meses, o años, rodeándolo como un boxeador sin ganas de intercambiar golpes.


En el mundo de la inversión pasa.


Yo tengo amigos que llevan años pensando y leyendo sobre inversión y no se atreven ni a meter el dinero en un triste plazo fijo al 1%.


Lo tienen en cuenta "porque, ¿ y si me hace falta?"


Y en trading ya ni te digo. Pasa todos los días.


El que empieza el año diciendo “a ver si este año soy más disciplinado” sin tocar la causa real de su indisciplina.

El que se promete “operar menos” pero no quiere mirar de frente su miedo a quedarse atrás.

El que habla de sistema cuando el problema nunca fue técnico, sino mental.


Lo único que tengo que matizar es la frase del barco.

“¿Acaso hay un puerto donde llegar? ¿No es bonito el barco?”

Esa frase es peligrosa.


Porque suena bien.
Pero es una trampa elegante.

El barco es bonito, sí.


Pero si no sabes a qué puerto vas, cualquier tormenta te parece injusta y cualquier corriente te descoloca.

No se trata de tenerlo todo claro.



Se trata de no empezar el año anestesiado.


De no arrancar en punto muerto.
De no dejar que enero sea solo una continuación perezosa de diciembre.



El año no empieza cuando suena una campanada.
Empieza cuando decides no volver a mirar para otro lado.

Por eso este post no es para felicitarte el año.


Es para incomodarte lo justo.

Para que hoy, ahora, te hagas una sola pregunta y no la esquives:

¿Qué es eso que, si no empiezo desde el minuto uno, sé que dentro de doce meses me volverá a pesar igual?



Empieza por ahí.



No por lo bonito.
No por lo fácil.
Por lo que importa.



Y si este texto te ha removido un poco, compártelo.



No para quedar bien.
No por mi para tener mas likes o lo que sea.


Sino porque a alguien que conoces le vendría bien empezar el año de verdad.


Gracias Guille.


Gran lección


PD:  
 
"Madre no me riñas mas
Por salir de costalero"


(Paco Palacios "El Pali"-Este si que empezaba en el minuto 1"



 











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