La hipoteca puente es el crédito que te permite comprar una nueva vivienda antes de vender la actual, facilitando el cambio de casa sin prisas ni presiones. También se la conoce como préstamo puente o crédito puente, y su gran ventaja es que unifica las dos hipotecas en un único préstamo con un periodo inicial de carencia.
- Permite financiar la compra de una nueva casa sin vender antes la anterior.
- Combina ambas hipotecas en un solo préstamo temporal.
- Ofrece un periodo de carencia en el que pagas solo intereses (o una cuota reducida).
- La ofrecen bancos como BBVA, Santander, Sabadell, CaixaBank o ING, entre otros, según tu perfil.
En esta guía te explicamos qué es una hipoteca puente, cómo funciona paso a paso, qué bancos la ofrecen, cuánto puedes pagar de cuota y cuándo te conviene para cambiar de casa.
¿Qué es una hipoteca puente?
Una hipoteca puente es un préstamo hipotecario que combina el saldo pendiente de la hipoteca de la vivienda actual con el financiamiento necesario para la nueva propiedad. En otras palabras, es la fórmula que utilizan los bancos para que puedas comprar una casa sin haber vendido todavía la que tienes.
Durante un periodo determinado, generalmente entre 6 meses y 5 años, el prestatario puede beneficiarse de condiciones especiales, como periodos de carencia en los que solo se pagan intereses, facilitando así la transición entre ambas viviendas. Cuando vendes la casa antigua, amortizas parte del préstamo y lo que queda se convierte en una hipoteca normal sobre la vivienda nueva.
Durante un periodo determinado, generalmente entre 6 meses y 5 años, el prestatario puede beneficiarse de condiciones especiales, como periodos de carencia en los que solo se pagan intereses, facilitando así la transición entre ambas viviendas. Cuando vendes la casa antigua, amortizas parte del préstamo y lo que queda se convierte en una hipoteca normal sobre la vivienda nueva.
¿Cómo funciona una hipoteca puente?
- Evaluación y tasación: El banco realiza una tasación de la vivienda actual y de la nueva para determinar el valor de ambas propiedades.
- Unificación de deudas: Se unifica el saldo pendiente de la hipoteca actual con la cantidad necesaria para la compra de la nueva vivienda en un solo préstamo.
- Periodo de carencia: Durante un tiempo establecido, que varía según la entidad financiera, el prestatario puede pagar solo los intereses del préstamo o una cuota reducida, lo que aligera la carga financiera mientras se busca vender la propiedad actual.
- Venta de la vivienda actual: Una vez vendida la primera vivienda, el importe obtenido se destina a amortizar parte del préstamo, quedando una hipoteca convencional sobre la nueva propiedad.
Préstamo puente, crédito puente e hipoteca puente: ¿son lo mismo?
Sí. En la práctica, préstamo puente, crédito puente e hipoteca puente se usan como sinónimos para referirse al mismo producto. El término técnicamente más preciso es hipoteca puente, porque se trata de un préstamo con garantía hipotecaria sobre las dos viviendas (la que vendes y la que compras). "Préstamo puente" o "crédito puente" son las formas más coloquiales de nombrarlo, pero el funcionamiento es idéntico.
Hipoteca puente para cambiar de casa: ¿cuándo interesa?
La hipoteca puente es, ante todo, una hipoteca para cambiar de casa. Está pensada para quien ya es propietario y quiere dar el salto a otra vivienda —más grande, mejor ubicada o adaptada a una nueva etapa vital— sin verse obligado a vender primero y quedarse sin techo o a malvender por prisa.
Te interesa especialmente si te encuentras en alguna de estas situaciones:
Te interesa especialmente si te encuentras en alguna de estas situaciones:
- Has encontrado la vivienda que quieres y no puedes esperar a vender la tuya para no perderla.
- Prefieres mudarte primero y vender tu casa antigua ya vacía, que suele facilitar y acelerar la venta.
- Quieres evitar la doble mudanza o un alquiler temporal entre la venta y la compra.
- Confías en vender tu vivienda actual a buen precio si dispones de unos meses de margen.
Tipos de carencia en una hipoteca puente
La carencia es el corazón de la hipoteca puente: es el periodo en el que tu cuota se aligera mientras vendes. Según la entidad, puedes encontrarte con tres modalidades:
- Carencia total: durante los primeros meses no pagas ni capital ni intereses. Es la más cómoda a corto plazo, pero también la que más encarece la operación, porque los intereses se acumulan.
- Carencia de capital (la más habitual): pagas solo los intereses del préstamo. La cuota baja de forma notable respecto a una cuota normal, pero no reduces deuda.
- Cuota especial reducida: abonas una cuota rebajada que combina una pequeña parte de capital con los intereses.
Cuanto más largo sea el plazo de carencia, más margen tendrás para vender, pero mayor será el coste total y el riesgo de acabar pagando dos viviendas si la venta se retrasa.
¿Cuánto dinero presta el banco y a qué interés?
En una hipoteca puente el banco no financia una vivienda, sino dos a la vez, por lo que analiza con lupa tu capacidad de pago. Como referencia general del mercado:
- Importe: lo habitual es que la financiación conjunta no supere el 80% del valor de tasación de las dos viviendas, y que la cuota (una vez termine la carencia) no comprometa más del 30-35% de tus ingresos.
- Tipo de interés: suele ser algo superior al de una hipoteca estándar, porque el banco asume más riesgo mientras tienes dos casas. Puede ser a tipo fijo o variable referenciado al euríbor, según la entidad y tu perfil.
- Comisiones: es frecuente que existan comisión de apertura y, en su caso, comisión por amortización anticipada al vender la vivienda; conviene revisarlas antes de firmar.
Ejemplo de cuota de una hipoteca puente
Veámoslo con un ejemplo orientativo. Supongamos que aún debes 60.000 € de tu hipoteca actual y compras una vivienda nueva de 250.000 €:
- Préstamo puente unificado: unos 310.000 € (deuda antigua + nueva compra).
- Fase de carencia (2 años, solo intereses): a un interés aproximado del 3%, pagarías en torno a 775 €/mes mientras vendes tu casa.
- Vendes tu vivienda antigua por 200.000 €: destinas ese importe a amortizar el préstamo.
- Resultado: quedan unos 110.000 € que se convierten en una hipoteca normal sobre la vivienda nueva, con su cuota de capital e intereses.
Es solo una simulación para entender la mecánica: las cifras reales dependen de los tipos vigentes, del plazo y de tu perfil. Antes de decidir, conviene usar un simulador de hipoteca puente y comparar con las mejores hipotecas del mercado.
Ventajas y desventajas de las hipotecas puente
Pros
- Flexibilidad temporal: Permite adquirir una nueva vivienda sin la necesidad inmediata de vender la actual, ofreciendo tiempo para encontrar un comprador adecuado.
- Facilidad financiera: Durante el periodo de carencia, las cuotas pueden ser más asequibles, ya que en muchos casos solo se abonan los intereses del préstamo.
- Oportunidad de negociación: Al no estar presionado por vender rápidamente, el propietario puede esperar una oferta que considere justa por su propiedad actual.
Contras
- Doble endeudamiento: Si la venta de la vivienda actual se retrasa más de lo previsto, el prestatario podría enfrentarse al pago de dos hipotecas simultáneamente, incrementando el riesgo financiero.
- Valor de venta inferior al esperado: Existe la posibilidad de que la vivienda se venda por un precio menor al estimado, lo que podría dejar una deuda mayor de la prevista.
- Costes adicionales: Este tipo de operaciones puede conllevar gastos adicionales, como comisiones de apertura, tasaciones y otros costes asociados.
Requisitos para solicitar una hipoteca puente
Los requisitos para solicitar este tipo de hipoteca pueden variar según la entidad financiera, sin embargo, generalmente incluyen:
- Perfil financiero sólido: Ingresos estables y una buena calificación crediticia.
- Equidad en la vivienda actual: Haber amortizado una parte significativa de la hipoteca actual.
- Bajo nivel de endeudamiento: Que la suma de tus deudas y la futura cuota no supere el 30-35% de tus ingresos.
- Probabilidad de venta: La entidad evaluará la viabilidad de vender la vivienda actual en un plazo razonable, valorando su ubicación y estado.
Bancos que ofrecen hipoteca puente en España 🔝
No todas las entidades comercializan la hipoteca puente como un producto "de catálogo": en muchos casos se estudia caso a caso. Aun así, estas son algunas de las mejores hipotecas del momento que puedes tomar como base para tu nueva vivienda una vez amortices con la venta:
Hipoteca fija Sabadell
Hipoteca Naranja fija ING
Hipoteca fija Unicaja 100% online
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Hipoteca puente BBVA
BBVA es una de las entidades que históricamente ha estudiado operaciones puente para clientes que cambian de vivienda. No suele publicar un tipo estándar para este producto: las condiciones se valoran en función de tu perfil, del importe pendiente de tu hipoteca actual y de la tasación de ambas casas. Conviene solicitar una simulación personalizada y comparar el interés que te ofrezcan con el de una hipoteca convencional.
Hipoteca puente Santander
Banco Santander también contempla soluciones para comprar antes de vender. Como en el resto de bancos, analiza caso a caso el nivel de endeudamiento, los ingresos y la facilidad de venta de la vivienda actual, y define en función de ello el plazo de carencia y el tipo aplicable. Puedes revisar el resto de su oferta en nuestro análisis de la hipoteca Santander.
Hipoteca puente ING
ING es conocida por su Hipoteca Naranja, con un precio personalizado para cada cliente. Aunque no comercializa siempre una hipoteca puente "de catálogo", puede estudiar la operación de cambio de vivienda según tu perfil. Su enfoque online y sin comisiones habituales la convierte en una opción a valorar cuando la nueva hipoteca (tras vender tu casa) sustituya a la puente.
Hipoteca puente CaixaBank (La Caixa)
CaixaBank es una de las entidades que con más frecuencia aparece asociada a la hipoteca puente en las búsquedas de los usuarios. Suele valorar este tipo de operaciones para clientes vinculados, ajustando el periodo de carencia al tiempo estimado de venta. Como siempre, las condiciones no son cerradas y dependen de la tasación conjunta y de tu capacidad de pago.
Hipoteca puente Sabadell
Banco Sabadell también figura entre los bancos que pueden estudiar una hipoteca puente. Su hipoteca fija está entre las más competitivas del mercado, por lo que puede ser una buena base para la hipoteca definitiva sobre tu nueva vivienda una vez amortices con la venta de la anterior.
Otros bancos que ofrecen hipoteca puente
Además de los anteriores, otras entidades pueden estudiar este tipo de financiación según el perfil del cliente:
- Ibercaja: analiza operaciones puente dentro de su oferta hipotecaria.
- Bankinter: valora la financiación de cambio de vivienda caso a caso.
- Unicaja: puede contemplar soluciones puente junto a su hipoteca fija y variable.
- Kutxabank: entidad que también aparece asociada a este producto en el norte de España.
- Abanca: estudia operaciones de compra antes de venta según solvencia.
En todos los casos, lo recomendable es comparar varias ofertas antes de decidir, porque las condiciones de una hipoteca puente se negocian de forma individual.
¿Cómo simular o calcular una hipoteca puente?
Antes de acudir al banco, merece la pena calcular tu hipoteca puente con un simulador para tener una idea realista de la cuota. Para simularla necesitarás estos datos:
- El capital pendiente de tu hipoteca actual.
- El precio de la vivienda nueva que quieres comprar.
- El valor estimado de venta de tu vivienda actual.
- El plazo de carencia que necesitas para vender.
- El tipo de interés (fijo o variable) y el plazo total del préstamo.
Con esos datos, un simulador de hipoteca puente te dará una estimación de la cuota durante la carencia y de la cuota una vez vendas y quede la hipoteca definitiva. Recuerda que es orientativo: la oferta final la fija cada banco. Si quieres afinar, en Rankia Hipotecas podemos ayudarte a calcularla y a negociar con las entidades, gratis.
Alternativas a la hipoteca puente
La hipoteca puente no es la única vía para cambiar de casa. Según tu situación, puede convenirte más alguna de estas alternativas:
- Vender primero y alquilar una temporada: eliminas el riesgo de doble hipoteca, aunque asumes una mudanza extra y el coste del alquiler intermedio.
- Pedir una hipoteca nueva sin cancelar la anterior: viable solo si tus ingresos permiten asumir las dos cuotas completas mientras vendes.
- Alquiler con opción a compra: útil si aún no tienes claro el cambio o necesitas tiempo para reunir la entrada.
- Comparar con una hipoteca estándar: revisa las mejores hipotecas fijas y las mejores hipotecas variables para tu vivienda definitiva.
¿Para quién es interesante una hipoteca puente?
Este tipo de financiación resulta especialmente útil para quienes desean mudarse sin prisas, aprovechando la oportunidad de comprar una nueva vivienda antes de vender la actual. La flexibilidad en los pagos y el periodo de carencia permiten gestionar mejor el cambio, evitando la presión de una venta apresurada.
Sin embargo, es fundamental analizar bien las condiciones, los plazos y los posibles riesgos. La hipoteca puente no es adecuada para todos los perfiles: quienes tengan estabilidad económica y capacidad para asumir dos préstamos durante un tiempo encontrarán en esta opción una herramienta valiosa para facilitar la transición entre viviendas.
Sin embargo, es fundamental analizar bien las condiciones, los plazos y los posibles riesgos. La hipoteca puente no es adecuada para todos los perfiles: quienes tengan estabilidad económica y capacidad para asumir dos préstamos durante un tiempo encontrarán en esta opción una herramienta valiosa para facilitar la transición entre viviendas.
Preguntas frecuentes sobre las hipotecas puente
Una hipoteca puente es un préstamo que te permite comprar una nueva vivienda sin haber vendido la anterior. El banco unifica ambas operaciones en una sola hipoteca temporal, normalmente con un periodo de carencia en el que solo pagas intereses hasta vender tu casa actual.
El plazo suele estar entre 6 meses y 5 años, dependiendo del banco. Durante este tiempo puedes vender sin prisas, aunque cuanto más se alargue, mayor será el riesgo financiero.
Si no consigues venderla en el plazo acordado, tendrás que empezar a pagar la cuota completa del préstamo, lo que puede suponer asumir dos hipotecas al mismo tiempo. Por eso es clave valorar bien el precio de venta desde el inicio.
El banco suele financiar un porcentaje del valor conjunto de ambas viviendas, teniendo en cuenta la deuda pendiente de tu hipoteca actual y tu capacidad de pago. No siempre cubre el 100%, por lo que es habitual necesitar cierto ahorro.
Los bancos suelen exigir ingresos estables, bajo nivel de endeudamiento y haber amortizado una parte importante de la hipoteca actual. También valoran que la vivienda que vas a vender tenga salida en el mercado.
Sí, puedes cancelarla anticipadamente cuando vendas tu vivienda, aunque es importante revisar si existen comisiones por amortización anticipada en tu contrato.
No todos los bancos la ofrecen de forma estándar, pero entidades como ING, Sabadell o Unicaja pueden estudiar este tipo de operaciones según el perfil del cliente. Lo habitual es que las condiciones se negocien caso a caso.
La hipoteca puente es una solución útil para comprar una nueva vivienda sin vender la actual, pero no está exenta de riesgos. Antes de contratarla, es clave analizar tu capacidad financiera, el plazo de venta y el precio real de tu vivienda. Bien planteada, puede darte flexibilidad; mal calculada, puede complicar tu situación económica.