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En esta campaña electoral no se ha oído hablar mucho de economía, y casi todo el peso ha recaído en temas tributarios; hasta las injustamente demonizadas SICAVs han pasado desapercibidas (ya sabéis que en este tema no soy muy objetivo).

Aún así, la economía es la base en la que se fundamentan las decisiones políticas, no en vano consiste en recaudar unos recursos, en España principalmente vía impuestos, aunque AENA y la ONLAE también aportan algo (que el Estado se nutra de una empresa de juegos de azar es curioso, menos mal que no hay una empresa pública de prostitución)  y destinar estos recursos a gasto social e inversiones públicas: la sanidad, la educación, las pensiones o el ejército se nutren de fondos públicos previamente recaudados. 

Realmente falta una pata: como los ingresos no bastan hay que endeudarse, y con tipos de interés negativos hay barra libre, eso sí, como le dijo públicamente a un servidor el Dr. Lagarés "tranquilo chico, que la deuda no se paga, se refinancia"... realmente me dejó de todo menos tranquilo.

¿Qué hará el mercado?

Bueno, volviendo al tema que nos ocupa: cómo reaccionará la bolsa el lunes tras el resultado electoral.

Evidentemente nadie tiene la bola de cristal y menos ante un resultado tan poco predecible como el de las elecciones del domingo.. ¿alguien se cree las encuestas?. Aún así, puede ser útil ver el comportamiento del Ibex tras anteriores elecciones:

  • 1996 | Cambio de PSOE a PP: -5,19%.
  • 2000 | Se mantiene el PP: +0,21%.
  • 2004 | Cambio del PP al PSOE: -4,15%.
  • 2008 | Se mantiene el PSOE: -0,31%.
  • 2011 | Cambio de PSOE al PP: -3,48%.
  • 2015 | No hay Gobierno: -3,62%.
  • 2016 | Finalmente se forma Gobierno pero era algo que parecía muy difícil: -1,83%.

La conclusión que podemos extraer es fácil: al mercado, al menos en el corto plazo, no le gustan los cambios ni la incertidumbre. Seguramente para sorpresa de algunos, al mercado le da igual si gobierna derecha o izquierda, en los casos en los que ha habido cambio de Gobierno, independientemente del color, el Ibex ha reaccionado con fuertes descensos, sin embargo cuando se ha mantenido, tanto PP como PSOE, ha tenido un comportamiento plano.

Aparte de lo que es el primer día, que puede no pasar de una anécdota cara a inversores largoplacistas, sí podría ser más representativo ver qué tendencia toma el mercado una vez digerido el resultado:

Menos conclusiones aún se pueden extraer: el Ibex ha vivido movimientos muy similares con PSOE y con Partido Popular. Incluso se turnan en los dos burbujas: poco antes de la "punto com" el PP toma el control del Gobierno y es reelegido en la parte alta, con lo que "se come" también toda la caída. Lo mismo le ocurre al Partido Socialista que gana las elecciones en el comienzo de la burbuja inmobiliaria, es reelegido es la cumbre y bajo su mandato se produce toda la caída posterior. 

Entonces... qué hacemos?

Es difícil aventurarse, pero es muy probable que tras la jornada electoral no sea fácil la investidura de un nuevo gobierno y, por lo tanto, se genere incertidumbre. Esta situación no gusta a la economía ya que no se pueden paralizar decisiones al no saber las reglas de juego políticas que vendrán. Eso sí, casi todo el mundo prevé que se dé esta situación y el mercado puede haberlo descontado:

Cómo se aprecia en el gráfico, el Ibex en 2019, a pesar de su buen rendimiento lo hace peor que el resto de bolsas relevantes de la Zona Euro. Podría ser un simple ajuste, pero teniendo en cuenta que durante los últimos cuatro años este hueco se ha ido ampliando a pesar de los buenos múltiplos de las cotizadas en el selectivo y de los datos macro muy superiores a los del resto de miembros. A este descuento se puede añadir otro factor de incertidumbre: las advertencias de casas de análisis (no solo españolas) como JP Morgan y Bloomberg ante el peligro de una entrada en el Gobierno de Podemos que penalice a un sector con tanto peso en el Ibex como es el financiero.

Si este descuento es cierto, el Ibex se podría comportar de forma natural al día siguiente e incluso suba si el resultado “no es tan malo”. Claro, partimos de la desventaja que este artículo se escribe el día de reflexión y muchos usuarios lo leerán el lunes con el mercado abierto. Aún así, la opinión sería la misma pase lo que pase a corto plazo: hay que mantener las estrategias que tenga cada uno, ya sea por análisis técnico, por fundamental o por combinación de ambos.

Es posible que alguien siga nuestra operativa en Sidiclear y vea que, justo la semana anterior a las elecciones hemos hecho dos operaciones en bolsa española, es bueno explicarse en pos de la transparencia: por una parte hemos vendido Banco Santander (precisamente de un sector muy afectado), pero lo hemos hecho siguiendo nuestra estrategia; era una operación a corto plazo, comprando a 4,106 el 28 de marzo con objetivo 4,50; al llegar a él subimos stop a 4,46 (+8,52% descontando gastos) ejecutándose día 24. Por otra, hemos comprado el fondo Fidentiis Long-Short Iberia, fondo alternativo que actualmente tiene una exposición neta muy pequeña en bolsa española, así que poco influirá en él el resultado electoral.

La inversión en bolsa es una carrera de fondo, invertir en base a “ruidos” como éste puede generar alguna plusvalía a corto plazo, pero, a la larga, tener una estrategia sólida otorga resultados consistentes en el tiempo.

Luis García Langa
Aulafinanzas.com | Corredordefondos.com

 

 

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