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Cómo saber cuándo vender una acción

 Cómo saber cuándo vender una acción (como si fuera un helado que se derrite) 

Imagina que estás paseando en agosto y te compras un helado enorme. 

Al principio está perfecto. Pero si esperas demasiado… se derrite. 

En bolsa pasa lo mismo. 

El problema no es comprar bien. El verdadero arte está en saber cuándo empezar a darle el mordisco antes de que el mercado te lo tire al suelo. 

Cuando el mercado empieza a “derretirse” 

Una acción no cae de golpe. Primero gotea. 

Señales habituales: 

- Se rompe la tendencia. 

- La tesis original cambia. 

- La euforia es excesiva. 

- Las valoraciones descuentan un futuro perfecto.

Microsoft año 2026, puede ser el final de la cascada?


Ahí no siempre hay que vender todo. Pero sí revisar, ajustar, gestionar. 

Y aquí es donde entra algo que muchos infravaloran: la gestión activa y profesional de la cartera. 

Porque detectar esos cambios a tiempo no es cuestión de intuición, sino de método. 

Una supervisión constante permite optimizar entradas, salidas y ponderaciones sin caer en impulsos emocionales. 

(Precisamente ahí es donde yo trabajo con mis clientes, ayudándoles a gestionar esos momentos críticos del mercado). 

Corea del Sur vs Nasdaq: el efecto “me voy donde más sube” 

Muchos inversores se están moviendo hacia mercados que suben en vertical, como el mercado de Corea del Sur. 

¿Por qué? Porque sube rápido. 

Pero mientras tanto, parece que abandonan mercados más estructurales como el Nasdaq, que ha demostrado durante décadas un crecimiento sólido, constante y basado en innovación real. 

¿Tiene sentido abandonar un mercado estructuralmente fuerte por perseguir subidas más agresivas y recientes? 

Mi respuesta es clara: no. 

Los flujos de capital suelen ir detrás del rendimiento reciente. Pero la inversión inteligente mira la calidad, la estabilidad y el largo plazo. 

El Nasdaq puede tener volatilidad, sí. Pero su base empresarial y tecnológica lo convierte en uno de los mercados más sólidos a medio y largo plazo. 

Además , en el mercado tecnológico se pueden encontrar fondos de inversión que son auténticas joyas.
Léase: Polar Capital Global Technology , con una rentabilidad ya del +16% en 2026 , un año en que el NASDAQ está plano!

Cambiar estabilidad por euforia suele ser una decisión emocional, no estratégica. 

La clave no es vender por miedo, sino por criterio 

No se trata de salir porque algo cae un 5%. Ni de entrar en lo que más sube esta semana. 

Se trata de: 

- Evaluar estructura. 

- Analizar valoración Vs Perspectivas futuras (no resultados pasados) 

- Revisar tesis. 

- Gestionar riesgo. 

Porque en bolsa, como con el helado: 

No gana quien persigue el sabor más llamativo. 

Gana quien sabe cuándo disfrutarlo… y cuándo es momento de dejar de sostenerlo. 



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