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Ganar más no es tener más (la dueña de Google acaba de recordárnoslo)

El 28 de octubre, Alphabet presentó el trimestre de mayores ventas de su historia. Al día siguiente, su acción tuvo la peor caída desde 2004. La explicación estaba en su propio informe de resultados: la caja. ¿Y la nuestra? ¿Crece al ritmo de nuestro sueldo?
El miércoles 28 de octubre, Alphabet, la dueña de Google, presentó el trimestre de mayores ventas de su historia, US$127.600 millones, un 25% más que un año antes. Su negocio en la nube creció un 103%. Su director ejecutivo, Sundar Pichai, anunció que la empresa ya vende a un ritmo de medio billón de dólares al año.

Al día siguiente, la acción cayó un 12,64 %. Fue su peor jornada desde que empezó a cotizar en bolsa, en 2004.

¿Cómo puede una empresa vender más que nunca y, veinticuatro horas después, recibir el peor castigo de su historia? La respuesta estaba en el informe de resultados que la propia Alphabet entregó ese día a la SEC, el regulador del mercado de valores de Estados Unidos, unas cuantas tablas más abajo de los titulares.

La caja

El trimestre en cuestión es el de julio a septiembre. En esos tres meses, Alphabet tuvo ventas récord, pero vender no es lo mismo que tener el dinero en la cuenta. Después de pagar lo que cuesta hacer funcionar el negocio, como sueldos, proveedores e impuestos, y descontar lo que sus clientes todavía no le habían pagado, la operación le dejó US$42.290 millones en efectivo. En el mismo periodo, la empresa gastó US$51.355 millones en compras de propiedades y equipos. La infraestructura que sostiene su apuesta por la inteligencia artificial. Lo que queda después de restar una cosa a la otra, lo que se conoce como flujo de caja libre, fue negativo: menos US$9.065 millones.

No se trata de un trimestre aislado, sino de una tendencia. En el último trimestre de 2025, ese flujo de caja libre fue de US$24.551 millones. En el primer trimestre de 2026 bajó a US$10.116 millones. En el segundo pasó a terreno negativo, con menos US$5.855 millones. Y en el tercero, el de las ventas récord, llegó a menos US$9.065 millones.

Ventas que suben y caja que baja. Al mismo tiempo y sin contradicción.

Construir cuesta antes de rendir. La pregunta es si se sabe qué se está construyendo y con qué se sostiene mientras tanto.


Quién cubre la diferencia

No voy a opinar sobre si la acción de Alphabet está cara o barata, ni sobre si su apuesta saldrá bien. Nadie lo sabe todavía, y no es el punto. Lo que me interesa es mucho más cercano: qué pasa cuando sale más dinero del que entra.

Alphabet lo resolvió como lo resolvería cualquiera, con lo que tenía y con dinero de otros. En ese mismo trimestre emitió deuda por US$28.700 millones y vendió acciones nuevas por unos US$12.400 millones. También dejó de recomprar sus propias acciones, algo en lo que un año antes había gastado US$11.504 millones. Y todo eso con un colchón enorme detrás: US$265.098 millones entre efectivo e inversiones de fácil liquidez.

Es decir, la empresa gasta más de lo que genera, sabe en qué lo gasta, tiene con qué cubrirlo y tiene quién le preste. Aun así, el mercado se inquietó. Ganar más, incluso muchísimo más, no le alcanzó para tranquilizar a nadie mientras la caja siguiera bajando.

Nosotros

Leído despacio, el informe de resultados de Alphabet se parece bastante a nuestro extracto bancario.

Para muchos profesionales que ganamos bien, el sueldo es nuestro titular récord. Sube con los años, con el ascenso, con el cambio de empresa. Y sin embargo, a veces, el último día del mes la cuenta se parece demasiado a la del año pasado. Es incómodo admitirlo, porque se supone que con más ingreso, eso ya no debería pasar, pero sigue pasando.

El salvavidas no se compra el día que uno se cae al agua. En una casa, se llama fondo de emergencia.


El flujo de caja de una casa es lo que entra menos lo que sale, en un mes cualquiera. No es el sueldo bruto ni el aumento que nos anunciaron, sino lo que queda. Y la pregunta que el mercado le hizo a Alphabet también nos la podemos hacer: ¿nuestro flujo de caja crece al mismo ritmo que nuestro sueldo?

Si la respuesta incomoda, aparecen otras dos preguntas, más finas. 1: Lo que sale de más, ¿está construyendo algo, como la infraestructura de Alphabet, o se fue acomodando, sin que lo decidiéramos, a un nivel de vida que creció junto con el ingreso? 2: Cuando un mes sale más de lo que entra, ¿quién, o cómo se, cubre la diferencia?

Alphabet tiene US$265.098 millones de colchón e inversionistas dispuestos a comprar su deuda. En una casa, el colchón se llama fondo de emergencia. Y la deuda casi siempre tiene forma de tarjeta de crédito.

No hay una respuesta única para nadie. Hay quienes gastan más de lo que entra durante un tiempo, a conciencia, porque están construyendo algo y tienen con qué sostenerlo. Y hay quienes terminan igual, gastando más de lo que entra, sin haberlo elegido. Desde fuera, los dos extractos se ven iguales. La diferencia está en saber cuál de los dos es el nuestro.

El miércoles, Alphabet tuvo el mejor trimestre de ventas de su historia. El jueves, su peor día en bolsa. Las dos cosas eran ciertas a la vez, y la explicación estaba en su informe de resultados: las ventas récord en una tabla, la caja en negativo en otra. Quizá nuestro sueldo y nuestra caja también estén contando dos historias distintas, y solo estemos leyendo el titular.

¿Tu flujo de caja crece al ritmo de tu sueldo? Te leo en comentarios.




Bibliografía:

Alphabet Inc. (2026) Alphabet Announces Third Quarter 2026 Results. Formulario 8-K, Anexo 99.1, 28 de octubre. Washington, DC: U.S. Securities and Exchange Commission. Disponible en: sec.gov.

Yahoo Finance (2026) Alphabet Inc. Class A (GOOGL): precios históricos diarios, agosto de 2004 a noviembre de 2026. Consultado el 4 de noviembre de 2026. Disponible en: finance.yahoo.com.
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