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Consigues tu primer trabajo, empiezas a apartar un poco de cada sueldo con vistas a que algún día podrás independizarte, ir a vivir a tu propia casa. Vas consiguiendo mejorar de trabajo, de sueldo, abres una cuenta vivienda y por fin te lanzas y te compras el piso. Bueno, de momento, un proyecto de piso, sólo está sobre el plano, antes tendrán que construirlo, y entretanto firmas letras para los dos próximos años, luego ya firmarás la hipoteca para los siguientes treinta. Vaya, una cosa con otra, en cuarenta años te pagas un piso.

No será gran cosa, un piso pequeño en las afueras, justo donde termina la ciudad, quién se compra hoy algo en el centro. Pero tiene la ventaja de que enfrente tienes el campo, vistas a la naturaleza, todavía de color verde si vives en el Norte de España; hay paz y tranquilidad.

Has tenido suerte, la promoción se acaba sin problemas, firmas escrituras de compra e hipoteca, te entregan las llaves y te mudas, ¡qué ilusión, ya tienes tu piso, tu sueño, tu nido! Te instalas, compras muebles, lo pones bonito (estilo minimalista, que con los recibos de la hipoteca no da para muchos lujos).

A los dos años empiezan a levantar el terreno enfrente de tu casa, van apareciendo un montón de palas y camiones y levantan un largo terraplén. Preguntas a unos y otros, y te enteras de que se trata del acceso a la nueva autovía ¡a sólo quince metros de la ventana de tu dormitorio! Empiezas a revisar expedientes, a mirar boletines, resulta que no hay ni estudio de impacto ambiental, en la época en que se aprobó el proyecto no estaba desarrollada la normativa sobre evaluación ambiental y la administración y la empresa pasaban de meterse en esos berenjenales. Total, quién se lo va a impugnar, una nueva infraestructura es el progreso, el futuro, el siglo XXI, no hay más que ventajas para todos. (Una alternativa tan fantasiosa como ésta es que sí haya EIA, pero considere el impacto del ruido como un "impacto compatible", ya que su impacto para los vecinos se ve compensado con la mejora de las comunicaciones, con lo que su bienestar no sufre -quien redactó el EIA no vive al lado de la autopista, obviamente).

Aguantas dos años y medio el ruido de las palas y camiones, cada día más estresado y durmiendo peor, pensando que ya acabará cuando se inaugure la autovía. Tararí que te ví. La autovía se inaugura sin medidas de protección contra el ruido. Te han colocado debajo de tu ventana un vial de acceso a la autovía, por el que circula a diario el grueso de los coches que entran y salen de la autovía a tu zona de la ciudad, varios miles de vehículos, sin ninguna protección.

Empiezas a presentar quejas en la delegación de Demarcación de Carreteras. Consigues que pongan unas medidas de reducción de la velocidad, se supone que a menor velocidad menos ruido; pero te ponen ¡bandas sonoras! ¡MÁS RUIDO TODAVÍA! Más quejas, cambian las bandas por otras de goma, algo menos de ruido, pero dejan las huellas de las anteriores, la muesca en el asfalto, que siguen haciendo ruido. Y también lo hacen los coches que pasan las bandas de goma a toda velocidad (todo terrenos, vehículos con ruedas grandes en general) y los que las esquivan por la noche a 100 km/h. Insistes ante la demarcación: que pongan semáforos con radar que se ponen en rojo cuando se circula a más de 50 km/h, que pongan pantallas contra el ruido. Contestación: el servicio de mantenimiento no tiene presupuesto para eso, cuesta mucho.

Ciervo en Yelloswstone N.P.¿Cómo es posible que se pueda construir una autovía y sus accesos sin medidas de protección contra el ruido? ¿Es que la Administración que adjudica la obra y la empresa concesionaria no saben que hay una legislación sobre ruidos que hay que cumplir? ¿No saben que el ruido afecta a la salud de las personas? El coste de las medidas contra el ruido no corresponde a mantenimiento de la carretera, va dentro de su construcción: igual que se ponen medidas de seguridad contra accidentes, hay que adoptar medidas de salubridad respecto a las personas cuya vida se va a ver afectada por esa carretera. Es de sentido común. Es de responsabilidad social (eso de que hablan tanto las empresas pero ninguna cumple). Es de ley.

Así que, al final, contactas con alguna de las asociaciones y plataformas creadas por las víctimas del ruido en sus múltiples manifestaciones, con sus abogados especializados, y te embarcas en una lucha larga y difícil en los tribunales, que acabarán dándote la razón porque es de sentido común y de ley.

Efectivamente, hay una legislación que administraciones y constructoras deben cumplir y que, si no lo hacen, los tribunales les hacen cumplir. No en vano, se ha reconocido que el ruido excesivo constituye una violación de derechos fundamentales: derecho a la inviolabilidad del domicilio, a la vida privada y familiar, y el Estado Español ya fue condenado en 1994 por el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas por no proteger frente al ruido a un ciudadano. Desde entonces, se han sucedido los pronunciamientos de juzgados y tribunales de todos los órdenes estimando demandas y denuncias por ruidos excesivos que no son atajados por las autoridades competentes. ¿Curiosamente?, éstas siempre optan por proteger al industrial, comerciante o constructor ruidoso y abusivo que al vecino cuyos derechos ampara la Ley.

Antes de autorizar una nueva autopista, un nuevo polígono industrial o fábrica aislada, un nuevo aeropuerto... hay que tratarlo con todos los vecinos (algo que es obligado por imponerlo el Convenio de Aarhus, las directivas que lo han incorporado a la normativa europea y la Ley 27/2006, que regula los derechos de acceso a la información, de participación pública y de acceso a la justicia en materia de medio ambiente, considerar las molestias que les va a causar y adoptar las medidas necesarias para minimizarlas. Esto no supone detener el progreso, sino todo lo contrario: el progreso debe tender siempre hacia la mejor calidad de vida, a mejorar el bienestar de TODOS, sin que algunos tengan que sacrificar sus vidas por el resto.




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Equo Va
  1. #3
    Anonimo

    El descanso es un derecho fundamental y, por tanto, debe protegerse.
    Los presupuestos de infraestructuras de las Administraciones Públicas son muy altos, suelen estar muy "inflados" para comisiones y favores varios y deben salvaguardar los derechos de los ciudadanos.
    Por supuesto que las infraestructuras deben tener prioridad, pero sin que eso signifique privar a ciudadanos de sus derechos, aunque todos los contribuyentes tengamos que compensar a esos ciudadanos con una solución.
    Si el promotor sabía que se iba a producir la construcción de una autovía junto a las viviendas y no avisó, fehacientemente, de ello al comprador, éste tiene derecho a indemnización. Me consta que hay sentencias en esa línea.

  2. #2
    Consumerista

    Kretan, a los vecinos hay que escucharlos en todo caso porque es a ellos, a sus vidas, a quienes va a afectar el proyecto. Y por eso hay una normativa internacional, europea y española que lo ordena expresamente. Que ordena no sólo escucharlos, sino que tengan una participación real y efectiva desde el momento inicial del proyecto, cuando todavía no hay ninguna decisión tomada y pueden influir de manera real en la definición del proyecto y su aprobación final o no.

    Obviamente, si la infraestructura se va a hacer, no va a haber acuerdo en cuanto a por dónde debe ir: todos van a querer que vaya lo más lejos posible de su casa. Pero se escucha a unos y otros para determinar lo que menos inconvenientes tenga. Otra cosa es la intervención de los políticos, en particular PP y Psoe, que no actúan con criterios objetivos sino por apoyar a sus partidarios o por pura demagogia. Pero eso no es participación social, esos ya intervienen en la decisión final en razón del éxito que hayan tenido en las últimas elecciones.

    En cuanto a la sensibilidad de los ingenieros, el que tú la tengas no lo hace criterio general. Pero incluso aunque así fuera, insisto en que la obra, pública o privada, que vaya a tener impacto medioambiental (no me refiero a que vaya a afectar a la vida de unos gorriones o de unas salamandras, sino al medio en que habitamos todos los seres vivos, en primer lugar las personas) debe ser sometida a debate público.

    Precisamente porque debe ser opinión generalizada entre ingenieros, otros técnicos y políticos lo que tú dices, esa normativa sobre participación pública (y también la relativa a los estudios de impacto ambiental) se toma como un trámite reglamentario pero que hay que evitar que moleste más de la cuenta. Y por eso, porque se incumple su sentido, los afectados pueden lograr anular muchos proyectos si actúan a tiempo.

    En cuanto al caso concreto, el nuevo edificio se construyó en zona urbana, la autovía vino después. El doble acristalamiento ya lo tienen las viviendas desde que fueron construidas, pero no sirve de mucho cuando el volumen del ruido es muy elevado. De hecho, la gente de la zona de movida en Oviedo ha empezado a poner doble ventana de doble acristalamiento, pero en este caso la estructura del edificio no admite la doble ventana. Además, si Demarcación de carreteras dice que no tiene dinero para poner un semáforo, tampoco lo tendría para cambiar las ventanas a todo el edificio (ya lo había sugerido el técnico, y descartado por esa razón).

    En cualquier caso, traía este caso como ejemplo de un problema generalizado y que no se tiene en cuenta cuando se diseña cualquier nueva infraestructura: no todo son beneficios, hay muchos tipos de impactos negativos, éste es uno de ellos, otros son los caminos que se cortan, las fincas rústicas que pierden sus comunicaciones y tienen que dar grandes rodeos para poder comunicarse; los arroyos y manantiales que pierden su salida natural; las servidumbres a todo lo largo de la autopista, en que no se puede ni poner un toldo sobre el porche (también es un caso real que he tratado: justo al límite de la zona de servidumbre y en un tramo en que la calzada va en zanja, a un nivel bastante por debajo del de la casa no permitieron cubrir un porche con una estructura desmontable); los pasos de animales silvestres...

  3. #1
    Kretan

    En vez de echar la culpa a la obra pública se le podría echar a la privada, el constructor de esas viviendas bien debía saber (y callarse) que la autovía iba a pasar por allí en caso que el proyecto fuera tan antiguo. Pero mejor echarle la culpa a la obra pública.

    Estoy de acuerdo en que se pueden tomar medidas para mitigar el ruido, unas simples pantallas acústicas o pagar, a costa de la administración, dobles vidrios para la vivienda, con costes más que asumibles por la obra pública.

    Pero no hagamos demagogia de ello, es imposible acordar nada entre todos, cuantos más actores intervienen en un acuerdo peor acaba siendo para todos. Por poner un ejemplo las obras del AVE en Barcelona mismo, el paso al lado de la sagrada familia, tras discutirse durante años y años con todo el mundo al final nadie está contento. Los que lo aprobaron (PP?) ahora son los que lo rechazan y los que no lo querían son ahora los que no ven otra solución.

    La obra pública tendría que dejarse en manos de los ingenieros que pensamos en el bien común y el mínimo de los costes y las menores molestias (estamos sensibilizados, al menos en mi caso) y no en manos de vecinos, políticos y otro tipo de entidades que al fin y al cabo lo que quieren cada uno es barrer para su casa y obra pública SI pero que no me moleste A MI. Cuando esto suceda y se deje el intervencionismo actual (todo el mundo se cree que puede opinar de la obra pública pero seguro que a un médico no le dices donde cortar para hacerte una operación de apendicitis) y las ganas de contentar a todo el mundo tendremos una obra pública de mayor calidad y dirigida por los profesionales que nos dedicamos a ello y que, seguro, tenemos una visión más global que las partidistas de asociaciones, vecinos y políticos.

    un saludo!

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