Rankia España
blog Cambiando el mundo
Discusión de problemas y soluciones de actualidad económica mundial

La ideología faraónica del YO

Con la crisis de 2008 vimos caer el capitalismo por causa del desempleo, y con la crisis empezaron los movimientos oportunistas que aprovechando cualquier etiqueta, empezaron a crear sus feudos faraónicos donde la palabra "yo" es el centro de la ecuación, algo que se contrapone al "bien común".
 
Veamos algunas ideas para no ser manipulado por los faraones modernos.
 

ETIQUETAS

 
El nuevo faraón puede asumir cualquier etiqueta, porque la etiqueta es lo de menos, lo importante es la capacidad de servirse de los recursos ajenos.  ¿Ejemplos de etiquetas?  Presidente, munícipe, sacerdote, pastor, comunista, capitalista, izquierdista, chavista, banquero, empresario, el que te rescata, el que te salva, el que te ayuda, etc.  La etiqueta es cualquier nombre que de algo de influencia como tiquete para sacarle a otros, desplumarles y dejar sus arcas vacías.  Son lobos disfrazados de oveja.
 
Por supuesto, como acostumbras conectar las etiquetas con las personas, el oportunista se aprovecha de eso, porque mientras miras al oportunista de izquierdas, dejas de ver al oportunista de derechas, porque en lugar de ver al oportunista, viste la etiqueta, y quedaste distraido con ello.  Sólo deben de cambiar de etiqueta y de palabras y ya estás listo para que te vuelvan a trasquilar.
 
Por ejemplo, hay muchas maneras de llamar al acto de regalar el gobierno mucho dinero a un banquero fracasado.  Rescate bancario, rescatar un país (en realidad presta dinero a un país para que se lo regale a los bancos), compra de activos tóxicos (el banco central imprime dinero y le regala dinero al banco para rellenar los agujeros del fraude de Ponzi financiero), compra de activos problemáticos, compra de activos inmobiliarios, quantitative easing (imprimir dinero, pero no dicen que se lo van a regalar a los banqueros), estimular la economía (en realidad sólo estimulan las utilidades de un banco o empresa que debió reportar pérdidas o menores utilidades).  Y con cada cambio de nombre, te venden como algo nuevo, la idea de "regalaremos dinero a los incompetentes" que debieron quebrar bajo el sistema capitalista.
 

FALSAS IDEOLOGÍAS

 
Profeta en arameo no era el que veía el futuro, sino el que guía.  Alguien te puede guiar a la salida, o te puede guiar al matadero.  A los segundos les llamamos "falsos profetas" o "falsos guías" que usan palabras con connotación ideológica, las convierten en etiquetas, para aprovecharse de la ingenuidad de los que hablan esa jerga.
 
Por ejemplo, miras a Hugo Chávez, quien fue un sujeto que surge de la pobreza, que estudió mucha historia, pero nada de administración, y eso le hizo un gran pensador, pero un pésimo gerente logístico.  Entre sus ideas hay cosas muy valiosas que rescatar, pero nada más.  Y entre esas ideas valiosas estaba la primera etapa de empleo anticrisis, que no es realmente nada nuevo, porque Obama también lo aplicó, y otros antes también lo hicieron.  Pero esas ideas de la primera etapa, son eso, una primera etapa, que si un país se queda allí se queda varado a medio camino, como quien se queda a la mitad del Sahara.  Puede que atravesar el Sahara pueda tener un significado al llegar al otro lado, pero quedarse a medio camino a vivir, es otra cosa muy distinta.  Y ese es el pecado de los seguidores del chavismo.
 
Chávez se sostuvo con una estructura político-humana que la gente llamó "chavismo", sin distinguir la frontera entre ideas y personas/estructuras, y al final hubo un heredero de esa estructura llamado Maduro que usaba la etiqueta, y se dedicaron a proteger estructuras de poder, en lugar de empujar premisas para avanzar.  Dicho de otra manera, es como si vivieras al sur del Sahara en medio de la pobreza, te pintan una vida plena en Europa, te hacen atravesar el desierto, y en medio del desierto te levantan una tienda de campaña y te obligan a vivir allí, siempre bajo la etiqueta ideológica de que avanzas hacia Europa.  Como no es lo mismo atravesar que quedarse a vivir, las dificultades de permanecer allí por años hacen que los retos de vivir sean distintos.  Eso es lo que hizo el madurismo.
 
¿Por qué te obligarían a detenerte a medio camino en el desierto para vivir?  Porque el desierto no es como vivir en Europa.  Trata de someter a vejaciones indecibles a otra persona estando justo bajo la puerta de Alcalá, y seguro que si te ve un policía español, vas a tener problemas.  Pero en medio del desierto nadie te ve, y puedes tenerle como servidumbre forzada de manera vitalicia.  Eso es lo que hace el faraón moderno.
 
Entonces bajo el engaño ideológico empiezan el viaje, pero nunca llegan.  
 
Es algo así como cuando Rajoy abarataba el despido con la excusa de proteger empleos.  O cuando Zapatero endeudaba a España con el FMI para "estimular la economía" (en realidad estimuló ganancias en bancos extranjeros).  El resultado es que te prometen una recuperación que nunca llega, porque el interés nunca fue que llegaras, sólo usar etiquetas para que hagas tu parte del trato, y luego estés en posición de mayor desventaja.
 
Con el chavismo no ha sido distinto de lo ocurrido en España.
 
Se muere Chávez.  Chavez dijo que debían olvidarse del petróleo barato, y Maduro no siguió con ello.  Chávez hablaba de que el capitalismo no podía ofrecer el bienestar a la mayoría (lo cual tiene algo de cierto porque el capitalismo tiende a inclinarse a la decadencia del monopolio en el largo plazo) y en el régimen de Maduro crean un monopolio que no trae bienestar a la mayoría.  Si miras el gobierno de Chávez, ves que a pesar de sus pésimas habilidades gerenciales logró financiar sus ideas sosteniendo un petróleo caro, y empujó mejoras en indices de desarrollo humano.  ¿Qué ha hecho Maduro?  Parece más interesado en retener la silla, que en ganar el favor de sus votantes.  Y eso causa que Capriles obtenga lo que nunca obtuvo con Chávez, apoyo popular.  La experiencia de Maduro es como sindicalista, que es un rol que no se parece en nada a lo que era el sindicato en los EUA que buscaba reivindicaciones laborales para los americanos en los 1960 y 1970 frente a la injusticia laboral.  No, nada de eso.  Es un sindicalismo donde se trata de volverse faraón en un feudo cada vez más grande.
 
¿Cuáles son las ideas de Maduro?  Conservar la silla.  Punto.
 

EL PROBLEMA DE LOS FARAONES MODERNOS

 
Los faraones modernos tienen teocracias que usan la ideología en lugar de la religión.  Toman a seguidores ingenuos y les prometen que si cruzan el Sahara llegarán a Europa, pero nunca llegan.  Se quedarán en el desierto, sin siquiera un río Nilo para cultivar y comer.
 
A los faraones de la antiguedad le reconocemos la majestuosidad de sus construcciones, pero en su momento esas construcciones fueron simple derroche, porque los monumentos no ayudaban a crear medios de producción para generar mayor inclusión económica, pues no existía industria como el turismo, como para decir que promovía el empleo por medio de la artesanía local.  No.  Eran simples moumentos, derroche faraónico.  A esos faraones antiguos les perdonamos porque la ciencia económica no existía, y porque tampoco había algo así como un Tao Te Ching que pudiesen usar como referencia para la buena gobernanza, y además les concedemos la belleza de sus obras que hoy sí atrae turismo y da empleo a los que viven del turismo, siglos después.
 
Los faraones modernos, con la porquería de materiales modernos que no permiten construir edificios que duren milenios enteros (el concreto moderno es de peor calidad que el que usaban los romanos y cuando mucho una construcción muy bien hecha puede durar hasta 500 años cuando mucho) porque vivimos una era de obsolescencia programada, no van a heredar monumentos milenarios a nadie, ni tampoco entienden economía en tiempos donde la economía ya propone soluciones a los problemas, y en tiempos en que el Tao Te Ching es cosa antigua.
 
Pero ni Maduro, ni Rajoy, ni Zapatero, han de haberse leido el Tao Te Ching, y si lo han hecho no lo han aplicado, y si leyeron sobre economía es como si hubiesen leido tebeos y revistas de moda en el inodoro.
 
Inquieta mucho que haya quienes creyéndose de izquierdas, sigan al chavismo de Maduro, porque su obra va en contra de las ideas de Chávez, porque Maduro empuja monopolios, que son lo que construye lo que Chávez quiso destruir.  De esta manera Capriles es más chavista que Maduro, si hablamos de coherencia ideológica y no de etiquetas.
 
Cristina Fernández se apegó al guión ideológico de Chávez, pues ella es más gerente y ejecutora, pero no pensadora.  Y por supuesto estaba fascinada con Chávez y su ideología, y fue creyente, pero no se dio cuenta de que Chávez sólo había plasmado cóo llegar a la mitad del camino.  La otra mitad, que viene luego de ayudar a damnificados con ayudas, es reconstruir la economía con PYMEs, algo que Chávez nunca dijo porque no le alcanzó la vida.  Y por eso Argentina se quedó varada con la muerte de Chávez, distraida por la lucha contra los fondos buitre.
 
Argentina también es tierra de faraones.  No podemos incluir a Cristina entre los faraones, pero sí a algunos que estaban en estratos jerárquicos inferiores.  Y eso nos recuerda que en la guerra de Malvinas muchos soldados argentinos eran mendigos, porque los oficiales se dejaban la comida, como faraones.  Y esa misma cultura de mandos medios que convierten en adefesio la ideología y buena intención, hace que hoy Argentina sea un adefesio económico de faraones con privilegios, que igual que en Grecia, chupan de la teta del gasto social, para financiar sus extravagancias personales.
 
En Costa Rica sucede algo similar.  El sindicalismo pasó de una lucha por el bienestar de los trabajadores a convertirse en monopolios faraónicos que luchan para proteger beneficios que van contra el artículo 23 de los derechos humanos, que estipulan que a igual trabajo, igual paga.  Y esto hace que en promedio el empleado público gane 3 veces más que un empleado en la empresa privada.  Y por supuesto, no todos los empleados públicos ganan más que los privados, pues hay dos castas estatales: los interinos y los faraones con puesto "en propiedad".  Los interinos no tienen beneficios, no pueden aspirar a estabilidad laboral y pueden ser desplazados por un empleado en propiedad, no pueden aspirar a capacitaciones ni viajes pagados que los faraones sí pueden disfrutar, y pr supuesto muchos de los pluses salariales tampoco van a los interinos, que pueden estar ganando incluso menos que en la empresa privada.  Hace apenas 20 años había interinos que ganaban la mitad de un salario mínimo estipulado por la ley.  ¿Y los sindicatos?  Estaban preocupados por cobrar cuotas de afiliados, difundir rumores para mostrar al jerarca como el malvado villano para sí inclinar seguidores hacia sus propósitos faraónicos.
 
No se puede defender que un sindicalista defienda "derechos" (privilegios) cuando esos derechos violan los derechos humanos en lugar de favorecerlos.  Tampoco se puede defender que esos privilegios que empujan desigualdad social, sean financiados con dinero estatal, en un país en condiciones de déficit.  Pero Costa Rica es país de blandengues, y por ello los sindicalistas una parte del poder detrás del trono, de los faraones de larga data, donde lo único que hace falta es una dinastía imperial o un régimen feudal.
 
Es como si el gobierno por querer ser "conservador" mostrara aversión al riesgo de corto plazo, y con ello se expone a riesgos de largo plazo.  Como no quieren dar medicina amarga, para no molestar al paciente para que no haga mala cara, al final pueden molestar a la familia del paciente y meterse en líos cuando el paciente muere.  Así de absurdo es lo que están haciendo.  Tengo la impresión de que el gobierno no sabe cómo trasladar los riesgos de vuelta a los faraones.
 

RECONOCIENDO AL FARAON EN ESPAÑA

 
En España el banquero y el político son el Maduro español.  Y por eso es entendible que los españoles deban meditar muy bien a quién siguen.  las palabras se las lleva el viento.  Pero he aquí que por sus obras puedes ver quienes son.
 
El faraón sólo se preocupa por el YO.  Primero YO, segundo YO, y tercero YO, y si queda algo más, entonces YO.  a ideología es sólo una herramienta del faraón para alabar al dios YO y sacarle a sus seguidores la lana y dejarlos trasquilados.  Y ves que por lo general el faraón es amigo de empujar lo contrario de lo que la ideología indica, además de que te deja varado a medio camino en el desierto mientas te dice que avanza.
 
Los españoles tendrán que ser muy vigilantes para no seguir los pasos de Venezuela, Costa Rica, Argentina, e incluso seguir por el mismo camino por el que los faraones españoles ya les han llevado por 7 años.  El ciudadano español necesita usar el pensamiento crítico para no caer en las garras de los faraones modernos.  Al faraón moderno no le interesa si le reverencias, sino lo que puede sacarte, y usará artimañas para estafarte de manera reincidente.  Está en tí decidir si te conviertes en tonto útil, o por omisión, o si te portas de manera inteligente y piensas por tí mismo.
¿Te ha gustado el artículo?

Si quieres saber más y estar al día de mis reflexiones, suscríbete a mi blog y sé el primero en recibir las nuevas publicaciones en tu correo electrónico.

Autor del blog

Este sitio web usa cookies para analizar la navegación del usuario. Política de cookies.
Cerrar