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Bonos para ganar en la depresión (YTD +23,5%)

La Cartera Permanente es una estrategia de inversión poco conocida, pero que en las últimas cuatro décadas ha conseguido una rentabilidad similar a la de la inversión pura en renta variable (acciones) con mucha menos volatilidad. Basada en la inversión pasiva, en la diversificación real de activos y en la neutralidad en cuanto a las expectativas sobre el futuro, el secreto de su éxito es contar en todo momento con los activos que podamos necesitar algún día, permitiéndonos proteger siempre nuestros ahorros más preciados mientras crecen de forma sostenida.

Para refrescarte la memoria o conocer más sobre la estrategia, te remito a los anteriores artículos publicados en Rankia:

  1. Cómo invertir en un mundo incierto
  2. Una estrategia simple, segura, estable y rentable
  3. Renta variable para la prosperidad
  4. Oro en la Cartera Permanente

Estos activos que podemos necesitar algún día tienen un comportamiento especialmente bueno en cada uno de los principales estados predominantes de la economía, de forma que sus ganancias normalmente compensan de sobra las pérdidas del resto de activos. Pero lejos de ser una composición compleja, solo necesitamos cuatro activos, que se corresponden con los estados económicos de la prosperidad (renta variable), la inflación (oro), la recesión por escasez de dinero (renta fija de corto plazo) y la deflación/depresión (renta fija de largo plazo).

Qué es la deflación/depresión
 

Deflación y depresión son dos caras de una misma moneda. Nuevamente nos remitimos a la RAE que define deflación como "descenso del nivel de precios debido, generalmente, a una fase de depresión económica o a otras causas", mientras que en su tercera acepción de depresión la define como "período de baja actividad económica general, caracterizado por desempleo masivo, deflación, decreciente uso de recursos y bajo nivel de inversiones". Realmente no hay una definición universalmente aceptada para la depresión, algunos economistas la definen en base a cierto nivel de caída del PIB o a una determinada duración de la recesión, pero puestos a elegir definiciones arbitrarias me quedo con la de Ronald Reagan: "Recesión es cuando tu vecino se queda sin empleo, depresión es cuando lo pierdes tú".

Lo que está claro es que la depresión es el peor estado posible de la economía, desempleo masivo y quiebras empresariales son la norma en este clima económico, en el que la actividad económica y el consumo se desploman, se reduce la producción y la inversión, el crédito y la circulación del dinero, que se refugia en los pocos activos seguros que quedan, sin importar su baja o nula rentabilidad.

Este clima económico es muy poco habitual, dados los esfuerzos que realizan los gobiernos (a través de sus bancos centrales) para tratar de evitarlo cuando sus riesgos empiezan a asomar, siendo el ejemplo más claro la Gran Depresión sufrida en los años 30 del siglo pasado. Sin embargo, no son pocos los que opinan que desde el 2008 estamos inmersos en otra depresión, particularmente en Europa, y así lo recordaba el Washington Post hace solo unos días. Como veremos enseguida, no van muy desencaminados.

Bonos para ganar en la depresión


Como decíamos antes, ante la depresión el dinero deja de circular y se refugia en los activos considerados libres de riesgo, sea cual sea su precio. El problema es que activos libres de riesgo hay pocos y, cuando su demanda aumenta, su precio lo hace en igual o mayor proporción. Siendo estrictos, libre de riesgo no hay ningún activo, pero si lo que tenemos son dólares y queremos meterlos en el sitio más seguro posible este son los bonos del gobierno federal (estadounidense), mientras que si lo que guardamos son euros hoy por hoy el consenso es que lo más seguro son los bonos gubernamentales alemanes (y es por ello que la "prima de riesgo" se define como la diferencia con los tipos de interés del bono alemán).

Para hacerte una idea de cómo se comportan los bonos ante las depresiones, a continuación puedes ver un gráfico del yield (tipo de interés) del bono estadounidense a 10 años desde hace más de dos siglos. Recuerda que menor tipo de interés implica mayor precio de los bonos (es decir, que suben), y que evidentemente no solo las depresiones hacen que su precio suba (que el yield baje), ya que el tipo de interés a largo plazo depende principalmente de la inflación prevista (de ahí que ante la deflación, los bonos suban).

No vale cualquier bono


Hemos dicho que los bonos más seguros posible son los del gobierno estadonidense en el caso de que ahorremos dólares, o los del gobierno alemán en el caso de que nuestro ahorro sea en euros. Pero para el buen funcionamiento de la Cartera Permanente no solo necesitamos los bonos de la máxima calidad crediticia posible, un requisito indispensable es que sean de una duración muy elevada, típicamente los que vencen a 30 años.

Este requisito choca con la creencia popular de que los bonos de muy largo plazo no tienen una relación de rentabilidad/riesgo adecuada, ya que su volatilidad es muy elevada y el interés que pagan es poco mayor al de los bonos de menor duración. Sin embargo, esta volatilidad elevada es justo lo que necesitamos para contrarrestar los otros activos también muy volátiles de la Cartera Permanente (renta variable y oro), dando lugar a un mágico cóctel en el que la volatilidad total de la cartera se minimiza enormemente:

Tanto Estados Unidos como Alemania emiten cada cierto tiempo nuevos bonos de vencimiento mayor de 30 años. Lo ideal para formar nuestra Cartera Permanente es comprar el de vencimiento más largo disponible, manteniéndolo en cartera no más de 5 o 10 años, ya que con una madurez menor de 20 años su volatilidad sería insuficiente para tirar de la cartera cuando fuera necesario.

Qué y dónde comprarlo


Si nuestra Cartera Permanente es en dólares podemos comprar los bonos directamente en Treasury Direct o bien utilizar un ETF como el iShares 20+ Year Treasury Bond (TLT), que tiene un vencimiento medio de 27 años y unos costes de solo el 0,15%. El ETF es más cómodo, porque puedes comprarlo desde cualquier broker y mantiene automáticamente su duración (no tienes que venderlo a los 5 o 10 años para volver a comprarlo), pero siempre es más seguro que sea el Tesoro quien custodie los bonos a tu nombre.

Para la Cartera Permanente en euros el tema se complica un poco más, ya que no puedes comprar ni custodiar los bonos directamente en el Tesoro alemán, y no existe un fondo o ETF ideal. Empezando por lo segundo, el único fondo/ETF que puede valernos es el iShares eb.rexx Government Germany 10.5+yr UCITS (EXX6), aunque su vencimiento medio de solo 20,5 años se queda un poco justo. Puedes comprarlo con cualquier broker que opere en el mercado de Frankfurt (creo que cualquier broker español) e insisto en que ningún otro fondo o ETF de renta fija de largo plazo nos sirve (ya sea porque su duración es insuficiente o porque incluye deuda de países de menor calidad crediticia, cuyos precios probablemente bajarán ante una depresión). Actualización: Existe otro ETF que también nos sirve, el Deka Deutsche Boerse EUROGOV Germany 10+ UCITS ETF (ISIN DE000ETFL219, Ticker EL4V), de características similares al iShares.

Pero la mejor opción disponible actualmente para la Cartera Permanente en euros es comprar directamente el bono, aunque tenga que ser a través de un broker. Para el caso de empezar ahora la cartera, el bono elegido sería el último emitido que vence el 15 de agosto de 2046 y cuyo ISIN es el DE0001102341. Cualquier broker español que opere con renta fija internacional puede ser utilizado para comprarlo, aunque sus costes son elevados, tanto los explícitos (comisión de compra-venta y custodia) como los implícitos (horquilla de compra-venta inflada). La mejor alternativa sin duda es usar un broker alemán, por ejemplo Flatex, del que hay buena información en Rankia.

Los números


Un post sin cifras no es nada, y ya que he hecho la "trampa" de meter una en el titular para llamar tu atención vamos allá con ellas. No sé si en Europa estaremos o no en una gran depresión como decía el Washington Post, pero es un hecho que desde 2008 uno de los activos que mejor se ha comportado ha sido los bonos alemanes de largo plazo. Teniendo en cuenta los datos de la Cartera Permanente, de 2008 a 2013 la rentabilidad acumulada de los bonos es del +67,25% (+57,68% el ETF EXX6), frente al 53,5% del oro (tampoco nada mal, teniendo en cuenta el crash del año pasado) y el -10% de la renta variable (índice MSCI EMU).

Pero este año 2014 los bonos también están dando la campanada y a día de hoy el bono de mayor duración que había disponible a 31 de diciembre de 2013 (el DE0001135481 con vencimiento en 2044) lleva acumulada una ganacia anual del +23,5% (sumando revalorización y cupón), o del +17,12% en el caso del ETF EXX6. Y no olvides que hablamos de un año en el que nadie apostaba por los bonos alemanes, con tipos de interés ridiculamente bajos y en el que "todo el mundo sabía" que el tapering era inminente. Por contra, ya sabes cómo le está yendo a la bolsa (-0,7% el MSCI EMU), pero eso no ha impedido que la rentabilidad anual de la Cartera Permanente en euros se acerque ya casi al 9%.

Seguramente estarás pensando, "Vale sí, han subido mucho los bonos, pero pagando un interés del 1,8% NO PUEDEN subir más." Lo cierto es que sí pueden subir más, con tan solo llegar a los niveles actuales del bono japonés (1,67%) o incluso del suizo (1,1%). Técnicamente no hay límite inferior para los tipos de interés (¿tipos negativos para bonos a 30 años? ¿por qué no?) y, si sumamos una interesante característica de los bonos llamada convexidad, tenemos que con tipos de interés bajos pequeños cambios implican cambios cada vez más grandes en el precio del bono.

Por supuesto esto no implica una recomendación de compra aislada, ni una invitación a especular con estos bonos (muchos lo hacen, igual que con la bolsa), simplemente digo que sigue teniendo sentido tenerlos en la Cartera Permanente, sea cual sea su precio, porque estemos o no en depresión, las cosas siempre pueden ir a peor.

  1. #1

    Darío Corral

    Felicidades por el post.

    En mi caso especulo con CFDS, estoy desde hace un tiempo en largo en bono aleman a 10 años y bonos americanos a 30 años. Son de las operaciones que mayor rentabilidad me está dando por el momento.

    El riesgo es mayor por el apalancamiento y contrapartida (Y más en un mercado OTC).

    Un saludo

  2. #2

    Perdigon01

    Qué alegría volver a saber de la cartera permenente... Te echábamos de menos.

  3. #3

    Bizkaitarra

    La pega de ese ETF (para la cartera en euros) es que reparte dividendos. Eso he entendido de la información de ishares en la web.

  4. #4

    Brownehead

    en respuesta a Bizkaitarra
    Ver mensaje de Bizkaitarra

    Efectivamente reparte "dividendos", al igual que el bono que también paga intereses. Desgraciadamente no existe otra opción de acumulación que cumpla los requisitos.

  5. #5

    Solrac

    Un gran post, muy recomendable para abrir cerebros acostumbrados a otras áreas del conocimiento.

    Enhorabuena.

  6. #6

    Brownehead

    en respuesta a Solrac
    Ver mensaje de Solrac

    Gracias Solrac!
    La verdad es que los bonos de muy largo plazo son unos grandes incomprendidos y su función única en una cartera bien diversificada muy poco aprovechada.

    Por otro lado, cuando escribí el post parecía imposible que bajara más el yield de 30 años, y ya vamos por el 1,30%! ¿De nuevo imposible que siga bajando? Pues en Suiza ya está en el 0,74%...

  7. #7

    Juaninvest

    Es mi primer año con la cartera permanente y me surge una duda de cara a la declaracion de hacienda, en mi casos tengo un ETF de Bonos alemanes (iShares eb.rexx).
    ¿Puedo solicitar la devolucion de la doble imposición de los dividendo cobrados?
    El banco en el que estoy es Español (Selfbank), veo que me aplican una retencion en España pero no se si tambien ha habido una retencion en Alemania antes.

    Gracias.

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