Lo que hoy voy a escribir perfectamente podría ser una entonación de un mea culpa colectivo. Un sentir diferente a lo que hasta ahora parecía darse en el mercado. Un sentimiento de pesar debido a lo que todos estamos viendo. Una reflexión de lo que todos hoy por hoy estamos sufriendo.
A lo que me refiero no es ni más ni menos que a la exagerada especulación a la que las materias básicas como puedan ser los alimentos o el crudo se están viendo sometidas.
No es ningún secreto el hecho de que el precio del crudo y otras materias primas se ha visto inflado precisamente por lo que acabo de comentar, la pura especulación.
Podemos definir la especulación como el hecho de comprar o vender un activo con la única intención de obtener de la transacción un plusvalía inmediata. Sin querer obtener con la misma un eriquecimiento que no sea otro que el económico, sin mirar en muchos casos el efecto que esto pueda tener en el precio del mismo y sin querer sacar del mismo el beneficio que el propio activo en sí por su valor intrínseco nos pueda dar.
Y esto es exactamente lo que hemos estado viendo en estos sectores. La burbuja de las materias primas, la del crudo...no sabemos que será lo siguiente. Lo que sí sabemos es que tarde o temprano cualquier objeto que pueda ser objeto de transacción será inflado en su valor si de esta manera alguien puede sacar un provecho económico.
Y es aquí donde ahora podemos hacernos todos la siguiente pregunta ¿Está bien, en su sentido más ético posible, que un bien de primera necesidad o de uso indispensable pueda ser objeto de especulación haciendolo cotizar en un mercado cuya única función es la compra venta con fines especulativos?
Claro está, todo no es especulación. La función original de los futuros sobre este tipo de bienes era la cobertura de estos productos. Pero ¿no podríamos limitar entonces la entrada a estos mercados a personas que no tuvierán otro interés que no fuera la mera cobertura?
Esto no es ni más ni menos una consecuencia del mal uso de nuestro libre albedrío y la perversión de la democratización del mercado.
Creo que mucho mejor nos iría. No sólo a nosotros. Sino también al curso de economía.
Según los datos que se manejan el precio actual del crudo está inflado en un 40% por la pura especulación. Entre los principales causantes, esos maravillosos hedge funds a los que tanto debemos. Pero a los que no tenemos quitar un ápice de culpa en todo este asunto.
¿Podremos especular dentro de poco con la energía eléctrica?, si así fuera deberíamos empezar a ver las velas como algo más que un elemento decorativo.
Los mayas creen que cíclicamente se van sucediendo civilizaciones que una tras otra van siendo destruídas para dar comienzo de nuevo a otra civilización que tendrá que empezar de nuevo.
¿Estaremos a punto de destruir nuestro sistema económico teniendo que volver a los orígenes? Warren Buffet cree que los productos derivados son armas de destrucción masiva. ¿Serán estas las armas que hagan cambiar el sistema que hoy todos conocemos?
La crisis vivida este verano, que a día de hoy sigue dando coletazos, y Dios sabe donde parará ha sido ocasionada por productos derivados CDOs y sus compañeros. Bancos de primera linea están quebrando por esto. Ya hemos visto lo que puede pasar.
¿Veremos algo más?
Confieso, opero con crudo. Un dato, los mayas dicen que el mundo que hoy conocemos terminará en el 2012. Quien tenga oídos que oiga.
A lo que me refiero no es ni más ni menos que a la exagerada especulación a la que las materias básicas como puedan ser los alimentos o el crudo se están viendo sometidas.
No es ningún secreto el hecho de que el precio del crudo y otras materias primas se ha visto inflado precisamente por lo que acabo de comentar, la pura especulación.
Podemos definir la especulación como el hecho de comprar o vender un activo con la única intención de obtener de la transacción un plusvalía inmediata. Sin querer obtener con la misma un eriquecimiento que no sea otro que el económico, sin mirar en muchos casos el efecto que esto pueda tener en el precio del mismo y sin querer sacar del mismo el beneficio que el propio activo en sí por su valor intrínseco nos pueda dar.
Y esto es exactamente lo que hemos estado viendo en estos sectores. La burbuja de las materias primas, la del crudo...no sabemos que será lo siguiente. Lo que sí sabemos es que tarde o temprano cualquier objeto que pueda ser objeto de transacción será inflado en su valor si de esta manera alguien puede sacar un provecho económico.
Y es aquí donde ahora podemos hacernos todos la siguiente pregunta ¿Está bien, en su sentido más ético posible, que un bien de primera necesidad o de uso indispensable pueda ser objeto de especulación haciendolo cotizar en un mercado cuya única función es la compra venta con fines especulativos?
Claro está, todo no es especulación. La función original de los futuros sobre este tipo de bienes era la cobertura de estos productos. Pero ¿no podríamos limitar entonces la entrada a estos mercados a personas que no tuvierán otro interés que no fuera la mera cobertura?
Esto no es ni más ni menos una consecuencia del mal uso de nuestro libre albedrío y la perversión de la democratización del mercado.
Creo que mucho mejor nos iría. No sólo a nosotros. Sino también al curso de economía.
Según los datos que se manejan el precio actual del crudo está inflado en un 40% por la pura especulación. Entre los principales causantes, esos maravillosos hedge funds a los que tanto debemos. Pero a los que no tenemos quitar un ápice de culpa en todo este asunto.
¿Podremos especular dentro de poco con la energía eléctrica?, si así fuera deberíamos empezar a ver las velas como algo más que un elemento decorativo.
Los mayas creen que cíclicamente se van sucediendo civilizaciones que una tras otra van siendo destruídas para dar comienzo de nuevo a otra civilización que tendrá que empezar de nuevo.
¿Estaremos a punto de destruir nuestro sistema económico teniendo que volver a los orígenes? Warren Buffet cree que los productos derivados son armas de destrucción masiva. ¿Serán estas las armas que hagan cambiar el sistema que hoy todos conocemos?
La crisis vivida este verano, que a día de hoy sigue dando coletazos, y Dios sabe donde parará ha sido ocasionada por productos derivados CDOs y sus compañeros. Bancos de primera linea están quebrando por esto. Ya hemos visto lo que puede pasar.
¿Veremos algo más?
Confieso, opero con crudo. Un dato, los mayas dicen que el mundo que hoy conocemos terminará en el 2012. Quien tenga oídos que oiga.