Árima Real Estate es una SOCIMI en fase de transformación que muestra un fuerte crecimiento de ingresos pero aún no ha alcanzado la rentabilidad operativa ni de caja, lo que genera una tensión entre su valor contable y la ausencia de beneficios.
Valoración: barata
Para una SOCIMI de oficinas en fase de crecimiento sin beneficios, el múltiplo precio/valor contable (0,91×) es el indicador más fiable, ya que refleja el valor patrimonial de los activos inmobiliarios subyacentes. Los múltiplos de beneficios (PER, EV/EBITDA) son negativos y no informativos, y el DCF es negativo por la falta de flujos de caja positivos. El valor contable tangible (P/TBV 0,91×) confirma que la acción cotiza por debajo del patrimonio neto, lo que sugiere una valoración barata en términos de activos netos.
-
Salud financiera
fragil
-
Retorno sobre capital
bajo
-
Crecimiento
alto
Negocio
Árima Real Estate es una SOCIMI española centrada en el mercado de oficinas en Madrid, constituida en 2018. Su objetivo es convertirse en la SOCIMI de referencia en este segmento, gestionando una cartera de propiedades con un equipo directivo interno. La compañía aún no genera beneficios netos ni flujo de caja libre positivo, y su valoración se apoya principalmente en el valor contable de sus activos.
Análisis
La compañía presenta un crecimiento de ingresos del 127,73% y un crecimiento del EBITDA del 172,39%, lo que refleja una expansión significativa de su cartera de oficinas. Sin embargo, los márgenes operativo (-28,84%) y neto (-57,19%) son profundamente negativos, y el ROIC (-0,45%) y ROE (-1,86%) confirman que aún no se genera rentabilidad sobre el capital invertido. La ausencia de beneficios hace que los múltiplos de PER y EV/EBITDA sean negativos y no interpretables, mientras que el ratio precio/valor contable (0,91×) sugiere que el mercado valora la compañía ligeramente por debajo de su patrimonio neto. La deuda neta sobre EBITDA es negativa (-40,28×) debido al EBITDA negativo, pero la relación deuda/capital (0,73×) indica un apalancamiento moderado. La valoración por DCF arroja un valor intrínseco negativo (-157,08), lo que refleja la falta de flujos de caja positivos actuales. El consenso de analistas (1 analista) proyecta un BPA de 0,76 EUR para 2026, lo que apunta a una posible recuperación de la rentabilidad, pero la compañía aún no ha dado sorpresas positivas en resultados.
Fortalezas
-
Fuerte crecimiento de ingresos y EBITDA, reflejando la expansión de la cartera de oficinas.
Crecimiento de ingresos 127,73 %
-
Valor contable por acción superior al precio de mercado, lo que sugiere que los activos netos están infravalorados por el mercado.
Precio/Valor contable 0,91×
-
Bajo apalancamiento financiero, con una relación deuda/capital moderada.
Deuda/Capital 0,73×
Riesgos
-
La compañía aún no es rentable, con márgenes operativo y neto negativos, y flujo de caja libre negativo.
Margen neto -57,19 %
-
La ausencia de beneficios hace que los múltiplos de valoración tradicionales (PER, EV/EBITDA) no sean interpretables, generando incertidumbre.
PER TTM -56,62
-
El DCF arroja un valor intrínseco negativo, indicando que el modelo de negocio aún no genera valor para el accionista en términos de flujo de caja.
Valor DCF -157,08
Catalizadores
-
Publicación de resultados anuales 2025
31 de mar
-
Posible venta o arrendamiento de activos clave en Madrid