docetrece
22/02/26 21:01
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Carteras de fondos de inversión Rankianos para el 2025: análisis, opiniones y consultas
Preguntas cuáles puedan ser dichos indicios. Diría que los que están en la mente de todos nosotros. Atiendo principalmente, como he venido compartiendo aquí, a la valoración, al comportamiento de la curva de tipos de interés y a la consistencia interna en la subida de los índices (o más bien a la falta de ella). Poniendo el foco fundamentalmente en la bolsa estadounidense, que es en mi opinión el “mercado director” (si cae fuertemente la bolsa estadounidense, vamos todos detrás) y de la que disponemos de más datos analíticos. Actualmente la valoración es extrema, con el CAPE (en torno a 40) en máximos de los últimos 20 años (tomo esta referencia móvil en atención a los que dicen que la norma puede haberse ido moviendo al alza con respecto a la media histórica) y en el 3% superior de toda su historia (sólo superado mínimamente en el pico de la burbuja puntocom). Y la ratio Precio/Ventas (en torno a 3,4) en máximos históricos, claramente por encima del valor alcanzado en dicho pico (ratio que en combinación con el CAPE me parece importante porque nos dice que estamos pagando precios muy altos en una situación de márgenes también muy altos, con lo que una contracción de los márgenes – nada descartable dadas las enormes inversiones que se están haciendo en IA – puede tener efectos devastadores en las cotizaciones). La curva de tipos ciertamente se ha enderezado tras pasar un par de años invertida. Tampoco es que esté muy claramente empinada, pero estimo que podemos dar por terminada sin consecuencias esta señal de alerta. En cuanto a la consistencia o dispersión interna en el avance del S&P 500, atiendo, entre otras, a cosas como el número de compañías que cotizan por encima de su media de 200 sesiones, que hizo su último máximo en marzo-abril de 2024 con el S&P 500 continuando su avance casi un año más y que a día de hoy aun no ha superado su máximo de recuperación de agosto del año pasado. Es como ver los árboles a comienzos de otoño, que se les van cayendo paulatinamente las hojas de forma casi imperceptible al principio hasta que un buen día aparecen desnudos. O el apenas seguido índice Value Line Geometric que, como he comentado anteriormente aquí, debido a su amplitud (unas 1.600-1.700 compañías) y al hecho de que se calcule utilizando la media geométrica (que, como sabemos, penaliza la dispersión), me parece particularmente apropiado para indagar en este aspecto. Hizo su último máximo en noviembre de 2021 y a día de hoy apenas supera su máximo (más bajo) de noviembre de 2024, anterior a la caída culminada a primeros de abril de 2025. Ahora bien, como he comentado aquí otras veces, que se me active una “señal de alerta” no provoca automáticamente que reduzca o cierre mi exposición a bolsa en ese momento. La alerta puede tardar (o no) bastante tiempo en materializarse y entre tanto los índices seguir subiendo. O puede incluso quedar finalmente en nada. Lo que hace es establecer un marco o telón de fondo que condiciona cómo reaccionaré cuando se inicie una caída bursátil, si es que se inicia. No trato de predecir ni anticiparme (que generalmente resulta mal), sino reaccionar. Y reacciono de forma diferente en un caso o en otro. Sin señal de alerta no hago nada; con señal de alerta reduzco el nivel de inversión en bolsa. Como decía, la actual situación de alerta se está prolongando mucho. Hubo un conato de caída en el primer trimestre del año pasado en el que reduje bastante la exposición, pero finalmente quedó en nada y volví a ir escalando a medida que fui acumulando beneficios (“piramidar” lo llaman). Actualmente, como habrás visto, tengo en fondos de renta variable aproximadamente un 63% de la cartera base e igualmente en torno a un 63% de la cartera total (sumando cartera base, oro y cartera móvil). El S&P 500 y con él el MSCI World vienen “cresteando” en los últimos meses, así que de momento no paso de ahí. La actual composición de aproximadamente 60% RV / 20% Oro / 20% RF me parece apropiada para mí en el momento presente, contando con que tengo mi pensión (que me cubre holgadamente mis gastos corrientes), una abundante reserva para imprevistos o extraordinarios y que no preveo necesitar recurrir a la cartera de inversión. Nota final: naturalmente nada me salvará de una caída súbita y profunda; no hay santo grial. Un saludo