Es desesperante que después de toda una vida pagando, el primer parte por algo tan simple como una teja se convierta en una pesadilla de tres meses. Lo peor no es el daño en sí, sino ese silencio de "ya te llamaremos" que nunca llega; es una falta de respeto total al cliente y a su tiempo. Esto es lo que ocurre cuando eres un número más en una estructura tan grande donde nadie asume la responsabilidad directa del siniestro. Como mediador en MGS, precisamente mi trabajo es evitar este desamparo: ser yo quien dé la cara y se pelee con la compañía para que tú no tengas que estar mendigando soluciones ni escalando quejas a la DGS. Si te cansas de que te ignoren y quieres comparar tus pólizas para tener a alguien que de verdad responda y te defienda sin compromiso, cuenta conmigo para lo que necesites.