Luego hay otro goteo de impuestos y tasas que vienen también de la mano de Sánchez, como la tasa de basuras, otro dineral todos los años y un ecosistema de normativas que se realizan a propósito en contra de la ciudadanía, como la nueva normativa de ascensores, que impone nuevas cargas pecuaniarias sobre los propietarios de pisos, las comunidades de propietarios, que deben apoquinar un dineral para cumplir con nueva burrocracia, instalar elementos nuevos etc etc.. un sacacuartos más.
Al final del año, solamente los 2 sacacuartos mencionados pueden ser, tirando por lo bajo, 400 euros por persona. Otro clavo más en el ataúd fiscal suciata.