Es obvio que la envidia nacional en este caso, genera beneficios generales.
Al contarse de boca en boca, las revisiones de la hipoteca, con las rebajas de dinero, los que no gestionaron bien con el banco, solo encuentran apoyo en una ley de subrogación de hipotecas del año 1993, que obliga si el cliente es persistente, a que el fraude se minimice.
Es más obvio todavía que la liquidación de una hipoteca en un banco, conlleva numerosos gastos que son compensados, puesto que la mayor cultura financiera de la población, le lleva a comprender que los mayores gastos de la financiación son los del tipo de interés.
Bienaventurados los que rectifican a tiempo, porque de ellos es el reino de la economía.
Un saludo