En mi opinión, en este momento no hay precio de vivienda, no existe mercado, lo único que existe es la compra de oportunidad, la venta de quien necesita vender como sea, vamos la oportunidades que han existido toda la vida, aquellas que “los mortales” no teníamos acceso y de las que se aprovechaban unos pocos, ahora “estos pocos” no las quieren ni a precio de ganga, porque su negocio solo era “dar el pase” a algún incauto o no tan incauto, a precio más o menos de mercado o con un ligero descuento. Luego está lo de las promotoras que están aguantando lo pueden y más para no vender a precio de saldo, alquilan para ir pagando las hipotecas, intentan hacerlo con opción de compra para ver si alguno de los “inquilinos” se siente cómodo y compra la casa que ocupa, los bancos y cajas van refinanciando a las promotoras porque no se pueden permitir quedarse con viviendas que no quieren, y aún así se quedan bastantes, pero como el estado facilita crédito a los bancos, éstos también aguantan el stock para procurar recobrar las deudas que han compensado con las fincas que se adjudican.
Hombre, descuentos si que hay, si vas a una promotora, y si el descuento lo calculan sobre el precio que pretendían en primavera de 2008, que estaba hinchado de narices rebajar un 20% a mi juicio no es más que situar las viviendas a su precio de 2008, o sea caro, caro…...
Ahora bien poco a poco, todos estos que “aguantan” el aguante, valga la redundancia tiene in límite, llegará un punto que no podrán más y tendrán que hacer caja al precio que sea.
El viernes pasado comí con un tasador de una tasadora muy importante y le pregunté como tasaban a hora, y me dijo exactamente que no pueden tomar los precios de venta de lo poco que se vende por que esto lo consideran precios de oportunidad y de gente “pillada”, y que están tomando precios de finales de 2007 con descuentos, vamos que decir esto y nada es casi lo mismo.
Para terminar, oportunidades hoy por las hay y muchas, por ejemplo de personas que compraron su nueva vivienda sin vender la antigua, aquí si que hay donde rascar, pongamos un ejemplo, imaginemos que yo adquirí en 2001 un piso de 90 m2 en una localidad mediana en Catalunya, capital de comarca por 120.000 €, me compro en 2007 otra vivienda sin vender esta primera por 280.000 €, y de la vieja pretendo sacar 200.000 €, pero de momento hago una hipoteca de la nueva y mantengo la de la vieja a la que le queda todavía una deuda de 97.000 €, pero ahora las dos hipotecas me ahogan, es de suponer que si rebajo la pretensión de los 200.000 a 160 ó 170.000 €, pierdo mucho o no pierdo nada, depende de cómo me lo mire, si me lo miro desde el punto de vista de que conozco a un amigo que tiene un primo y le ha dicho que en esta zona por una parecida vendió una vivienda como la mía por 200.000 € si vendo a 160, es obvio que pierdo 40.000 €, pero si me lo miro como que la casa me costó 120.000 y ahora a los 7 años vendo por 160.000 € hago un negocio de narices, porque gano 40.000 €, es lo de botella medio llena o medio vacía, es la misma botella pero la visión es opuesta. De este tipo si que hay oportunidades es cuestión de “rascar”, y los intermediarios de entrada pretenden elevadas comisiones, pero como no hay ventas, éstas son del todo negociables.