Inversiones originales
Un hedge fund que invierte en relojes de colección dispone ya de 6 millones de euros
Lo crearon en 2010 dos franceses, ex gestores de la firma Carmignac
El hedge fund ‘Precious Time’ dispone a primeros de marzo de seis millones de euros para invertirlos en los relojes más caros del mundo, pues se trata del primer vehículo de inversión en el mercado de los relojes de lujo y colección.
El fondo fue creado el año pasado por dos ex gestores de la firma francesa Carmignac (Miriam Mascherin y su marido, Michel Tamisier) y pretende alcanzar entre 100 y 250 millones de euros de patrimonio con un objetivo de obtener un 15% de rentabilidad anual en los próximos años.
Precious Time se centrará en los relojes antiguos, preferentemente en los más buscados de la firma Patek Philippe. Los artículos de esta firma han batido las expectativas más optimistas en los últimos años. Por ejemplo, desde 2006, la casa de subastas británica Christie’s ha vendido 18 Patek Philippe por más de un millón de euros.
El fondo pretende adquirir los relojes a través de intermediarios, coleccionistas privados y subastas.
Precious Time quiere tener un 70% de su cartera en piezas antiguas y un 30% en piezas modernas. También, un 80% en colecciones y un 20% en piezas individuales. La mitad de las colecciones procederán de la marca Patek Philippe y el 305 de otras marcas de prestigio como Breguet, Rolex, Audemars Piguet, Lange & Söhne, Vacheron Constantin o Cartier.
Por último, en lo que respecta a los metales con los que estarán realizados, un 50% será de oro, un 35% de acero y un 15% de platino.
En el sector de los relojes de colección, la pieza más cara jamás vendida fue un Patek Philippe Supercomplication por el que se pagaron 11 millones de dólares en 1999, seguidos por un Patek Philippe de 1943 que alcanzó los 5,7 millones, el Zenith Pocket de Mahatma Ghandi, de 2,1 millones o el Longines de 1930 de Albert Einstein por el que se pagaron 596.000 dólares.
Mascherin explicó en The Wall Street Journal que “nos centraremos en grandes marcas, pero en pequeñas producciones y en series limitadas de 200 o 300 unidades”. “Este es sólo el comienzo de un ciclo de interés por los relojes”, concluye.