Cuando Chacón defendía el derecho a decidir. Hay chata... chata!
Diari Ara:
Corría el año 1999. Carme Chacón era una joven militante socialista y profesora de derecho constitucional en la Universitat de Girona. Fue escogida regidora en Esplugues de Llobregat justo después de publicar a la revista *Teoría *y *Realidad Constitucional un trabajo en que comentaba la sentencia del Supremo canadiense del 1998 sobre la secesión del Quebec. Chacón llegaría los años siguientes, gracias a una carrera trepidante, a diputada, dirigente del PSOE y ministra de Vivienda y de Defensa. Chacón, que ahora critica con vehemencia el derecho a decidir y la declaración de soberanía y condiciona el PSC para votar no, el 1999 creía que la sentencia canadiense, que aconseja reformar la Constitución para dar cabida a la voluntad democrática de los *quebequesos expresada a las urnas, marcaba el camino.
El artículo, a medias con el profesor de derecho constitucional en Granada Agustín Díaz Robledo, afirmaba que la solución para el Quebec es "una *salomònica apelación al derecho" que permite "extraer conclusiones útiles para los estados compuestos y con problemas de integración territorial". Chacón decía que "los problemas políticos no siempre se resuelven con sentencias judiciales" (cosa muy diferente del que ya opinaba el 2010 cuando, con Felipe González, avalaba la sentencia del Constitucional que mutilaba el Estatuto). Poniéndolo en paralelo con la situación catalana y las posiciones duras del PSOE y el PP sorprende que dijera que "un Quebec poco razonable o un Canadá intransigente serían el decantador de la balanza en el juicio de la comunidad internacional".
A favor del referéndum
La cabe de filas del PSC en Madrid daba por buenas soluciones al margen del ordenamiento constitucional para la provincia francófona: "Se tiene que comprobar la voluntad de los *quebequesos con un referéndum de una pregunta clara y después de obtener el aval democrático se abriría una negociación en qué todo fuera negociable". Según Chacón "el sentido común y la razón política" obligarían. Todo esto ella ya no lo abona pero sí quién firmaba con ella. En el artículo reciente al País titulado "Una respuesta canadiense a la cuestión catalana",Díaz Robledo, ahora catedrático, decía antes del 25-N: "Ante una victoria soberanista que decidiera celebrar una consulta de autodeterminación, el más adecuado democráticamente sería seguir la vía canadiense y convocar un referéndum en Cataluña", concluía. Él no se ha movido. Chacón, sí.