El derrumbe de los ingresos ha dejado patas arriba las cuentas de las comunidades autónomas, que tuvieron que recurrir el pasado ejercicio de forma masiva al endeudamiento para tratar de evitar el colapso económico. En 2011, la deuda de las autonomías se disparó un 18% y superó los 140.000 millones con dos comunidades a la cabeza y muy distanciadas del resto: Cataluña, con 41.778 millones, y la Comunidad Valenciana, con 20.762.
Las dificultades para acceder a financiación a largo plazo y el progresivo deterioro de la calificación de su deuda obligó a las regiones a captar financiación a corto plazo 12 meses), fundamentalmente a través de emisiones de bonos dirigidos a particulares. Y ahora llega el duro trance de devolver el dinero que se les ha prestado. Una empresa que no parece muy sencilla, a raíz del gran volumen acumulado y de las persistentes dificultades para acceder al crédito. Las comunidades tienen que hacer frente este año a vencimientos de deuda por valor de 20.700 millones de euros, de los que la mitad (10.363) corresponden a Cataluña y una cuarta parte (5.555) a la Comunidad Valenciana.
Un buen ejemplo de la tarea titánica que les espera a las autonomías se producirá en mayo. Solo en ese mes afrontan el vencimiento de 2.755 millones en bonos para particulares emitidos el pasado ejercicio y ya hay comunidades que han logrado financiación, pero siempre a costa de elevar la rentabilidad que pagan. Andalucía ya ha cerrado una emisión de títulos a uno y dos años por un importe de 420 millones, por los que pagará una rentabilidad del 5% y del 5,5%. Por su parte, la Generalitat de Cataluña aún está inmersa en la operación para colocar este mes otros 2.150 millones para cubrir el vencimiento previsto para el 2 de mayo. El Ejecutivo catalán ofrece una rentabilidad del 4,5% por los títulos a un año y del 5% a dos años. Solo en el primer día de la emisión, iniciada el pasado lunes, logró compras por 200 millones (casi un 10% del total).
La que no se ha pronunciado al respecto ha sido la Comunidad Valenciana, que en mayo afronta vencimientos por valor de 470 millones. De momento, no hay confirmación de una nueva emisión de la Generalitat, que ya sufrió en su ultima tentativa (la tercera en año y medio) para colocar apenas la tercera parte de los 1.800 millones previstos a una rentabilidad del 5% anual a un año y del 5,5% anual a dos años.
Cataluña y la Comunidad Valenciana son las dos comunidades con mayor nivel de deuda en relación al PIB, con un 20,7% y un 19,9%. En tercer lugar figura Castilla-La Mancha, con un 18%. Esta última debe en términos absolutos 6.587 millones, de los que apenas 1.732 corresponden a emisiones de deuda y el resto (4.556, un 70% del total) a préstamos bancarios. El gran deterioro económico de esa región le ha cerrado las puertas de los mercados financieros y le ha obligado a refinanciar las deudas pendientes con la banca.