Mucha gente ha sido cliente del Santander sin saberlo, gracias a los convenios que ese banco estableció con universidades, para la emisión de sus respectivas tarjetas universitarias.
También es posible (esto me ocurrió con el Sabadell) que tu comunidad de vecinos tenga la cuenta en el Santander y que tú en algún momento de tu vida hayas figurado como persona autorizada (por ostentar la presidencia o vicepresidencia de la comunidad). Esto hace que figures como cliente (antiguo o actual) sin comerlo ni beberlo.