Re: Me voy a Lisboa
Re: Me voy a Lisboa
Re: Me voy a Lisboa
Re: Me voy a Lisboa
¡Qué casualidad! Me encantan esas situaciones que ocurren en la vida esporádicamente y que quedan en nuestra mente y en nuestro corazón de una manera indeleble. Además luego siempre te acuerdas de la anécdota y la vuelves a revivir y a disfrutar.
Me ocurrió una divertidísima en Viena. Había quedado en la puerta del Hofburg con Karl, quien me tenía que pasar a buscar en coche para subir al Kahlenberg y luego al Reisenberg a cenar al restaurante Schloss Cobenzl, que por cierto, tiene unas vistas excepcionales de la ciudad.
Total, que al llegar al restaurante aparcamos el coche y en ese momento llegaba una limusine, de la que salió Josep Carreras... y logicamente, fue oír hablar en castellano y lanzarme a hablar con él. Encantador, como si nos conociésemos de toda la vida. Bueno, nos despedimos. Mira que la ciudad de Viena es grandecita, pues dos días después ¡¡nos lo volvimos a encontrar!!
Después de aquéllo, nunca más en la vida.
Un saludo
Si un amigo es de verdad, su amistad perdura en el tiempo y con la distancia.
Re: Me voy a Lisboa
Re: Me voy a Lisboa
No te lo querrás creer, pero mi marido me sigue poniendo muy nerviosa, ;-)
Al volante... ¡¡también!!: "¡Cuidao!", "pone 70", "¡frena!", "acelera" (ésto pocas veces), "¡¡rojo!!", "verdeeeeeeeee", "ahí te hubiese cabido", "Ahí tú no lo metes...". Y no voy a escribir la grosería que, a este punto, suelo contestarle...
Claro, y así luego, se mueven las columnas, ¿¿¡Cómo no se van a mover!??
Un saludo
Si un amigo es de verdad, su amistad perdura en el tiempo y con la distancia.