Ganar con la bolsa a la baja

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Ganar con la bolsa a la baja
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Ganar con la bolsa a la baja

ARTÍCULO DE CARLOS SEGOVIA EN EL CONFIDENCIA.

http://www.elconfidencial.com/ocio/indice.asp?id=2347

Gane dinero cuando la Bolsa cae

@Eduardo Segovia

Sábado, 27 de mayo de 2006
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El desplome de la Bolsa en las últimas semanas ha sembrado el temor entre los inversores, a pesar de que el discurso mayoritario entre los analistas es que la caída no irá más lejos y que estamos ante una oportunidad de compra. Por culpa de este pánico, son muchos los que han decidido poner pies en polvorosa, liquidar sus posiciones y esperar un escenario más claro para volver a comprar.

Pero los inversores más agresivos no se conforman con estas medidas de protección, sino que también intentan aprovechar la caída para ganar dinero. Precisamente ésa, y no otra, es la filosofía de los fondos de gestión alternativa –ganar tanto si la Bolsa sube como si baja– y cuenta con una gran tradición en los países anglosajones. Aquí, como no podía ser de otra forma, cada vez hay más inversores que también quieren ganar a la baja: fondos de inversión, sicavs, grandes patrimonios y también pequeños inversores, es decir, particulares que, desde sus casas, con un portátil y un ratón, han convertido la especulación en Bolsa en su forma de vida. Son los llamados day traders.

Todos hemos aprendido tradicionalmente una única forma de operar en Bolsa: comprar, mantener a la espera de que el valor suba y vender para ganar la diferencia. Pero eso es sólo la mitad de la historia. Lo cierto es que los mercados tienen tendencias alcistas y bajistas, y se puede ganar en las dos.

En Estados Unidos está muy extendida esta cultura, hasta el punto de que los inversores se dividen en alcistas y bajistas, e incluso tienen un mote cada uno: los alcistas son los bulls (toros) y los bajistas son los bears (osos). Por ello, hay una gran facilidad en ese mercado para tomar posiciones bajistas, que también se conocen como posiciones cortas (las largas son las alcistas). En España, por culpa de nuestra falta de cultura financiera, operar a la baja es bastante más difícil, pero se puede hacer.

Básicamente, la idea consiste en hacer lo contrario que cuando se opera al alza: se vende primero, se espera a que baje y se compra después. El beneficio es la diferencia entre el precio de venta y el de compra. Es un concepto algo difícil de aceptar, porque la mayoría de la gente no concibe que se pueda vender algo que no se tiene para comprarlo después. Es la inversión cronológica de la típica operación alcista: vender alto y después comprar bajo.

Los instrumentos de los bajistas

La cuestión, claro está, es cómo se pueden vender títulos que no se poseen previamente. Y la respuesta es que, o bien se toman prestados de otro inversor (al que se le devuelven cuando se cierre la operación), o bien se utilizan instrumentos derivados. Las principales alternativas para ponerse bajista en España son las siguientes:

1. Casi todos los brokers, sobre todo online, permiten vender en corto (sin comprar antes los títulos), pero exigen que la posición se cierre en el mismo día, con lo cual es una opción sólo para los inversores más activos y agresivos.

2. Préstamo de títulos: tradicionalmente ha sido un monopolio de Bancoval, que exigía 30.000 euros de saldo y tiene unas condiciones bastante desfavorables. En teoría se pueden vender a crédito todos los valores del Ibex, pero en la práctica es difícil encontrar papel más allá de los cinco primeros. Ante esta situación, algunos brokers –principalmente Ibersecurities, Fibanc o SelfTrade– han buscado sistemas alternativos a Bancoval para poder operar a la baja, con una gran recepción por parte de sus clientes. Javier Añorga, director de marketing de SelfTrade, explica que en estos días su producto para ponerse bajista, Crediventa, “está funcionando a pleno rendimiento y se disparan las consultas, porque a la gente le cuesta entender la operativa y demanda información”.

#2

Re: Ganar con la bolsa a la baja

SIGUE ...

. Con futuros: los futuros son contratos para comprar o vender el subyacente (que puede ser un índice o una acción) en una fecha futura determinada. Para ponerse bajista no hay que esperar a esa fecha, sino sólo vender un futuro en cualquier momento y comprarlo más abajo; el futuro se mueve casi a la par que el subyacente. En España, sólo existen futuros sobre acciones para 11 valores: Altadis, Popular, BBVA, Endesa, Gas Natural, Iberdrola, Inditex, Repsol, Santander, Telefónica y Móviles. Además, los futuros permiten apalancarse, es decir, invertir por más dinero del que se pone realmente (se pone sólo un porcentaje como garantía). Por ello, la pérdida potencial es ilimitada si la operación sale mal. Si se opera con ellos, hay que ser muy estricto con la ejecución de los stops loss (cierre de las posiciones cuando las pérdidas superan un determinado nivel). Los futuros son el instrumento favorito de los inversores profesionales y su volumen de negocio se ha duplicado durante la caída.

4. Con opciones y warrants: son otro tipo de derivados. Se trata de productos baratos, con gran apalancamiento, pero más complicados de entender. Las opciones y warrants son una especie de seguro que da derecho a comprar (call) o a vender (put) un índice o una acción en el futuro, a cambio de una prima. Para ponerse bajista hay que utilizar los put. La diferencia con los futuros es que, si la operación sale mal (si el valor sube), lo máximo que se pierde es la prima (aunque normalmente la prima equivale al total de la inversión, es decir, a perderlo todo). Pero son muy peligrosos porque hay una verdadera jungla de precios de ejercicio –cada warrant tiene un precio al que se ejercita, mientras que los futuros no– y porque influyen cosas ajenas al movimiento del mercado, como el valor temporal o la volatilidad, muy difíciles de manejar por el inversor particular.

La diferencia es entre warrants y opciones es que los primeros son mucho más flexibles (hay muchos más valores, vencimientos y precios de ejercicio), pero es un mercado controlado por el emisor de cada warrant. Casi todos los brokers ofrecen estos productos a sus clientes particulares.

También hay inconvenientes

Por tanto, ponerse bajista es factible y suena muy atractivo, pero también tiene importantes inconvenientes. Los bajistas deben enfrentarse a la inmensa mayoría del mercado, que es alcista, y además a las empresas, los bancos de inversión y los medios de comunicación. En EEUU, mucha gente identifica bajista con antiamericano.

Luego está el problema de que ponerse bajista es oponerse al movimiento de largo plazo del mercado, que es alcista. Es como nadar contra la corriente. Aunque cuidado: eso es cierto solamente a largo plazo y, a veces, a muy largo plazo. El Ibex ha llegado a los 12.000 puntos, pero lleva seis años por debajo de los máximos históricos de 2000; y para qué hablar del Nikkei, que tendría que subir más del 100% para volver a unos máximos históricos que no se han vuelto a ver... desde 1989.

A cambio de enfrentarse a todo esto, los bajistas deben aceptar una rentabilidad potencial menor y un riesgo mayor, por definición, que el que asumen los alcistas. Teóricamente, no hay un techo para los beneficios potenciales de una posición alcista: Si compras un valor a 10 euros y sube a 20, ganas el 100%; y si sube a 30, el 200%. Pero las posiciones bajistas tienen una ganancia potencial del 100% como máximo, porque nada puede cotizar por debajo de cero. Lo contrario también es verdad: las pérdidas potenciales de los alcistas son limitadas -el 100%-, mientras que las de los bajistas son infinitas. Por eso, es imprescindible seguir de cerca el mercado y, de nuevo, trabajar con stop loss.

¿Merece la pena?

Entonces, ¿merece la pena ponerse bajista? Como todo, es bueno en su justa medida. Los fondos que sólo se ponen bajistas (en EEUU existen) han perdido una media del 2,3% anual en los 10 años entre 1995 y 2004. Pero los fondos siemprealcistas, los que todos co

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