ACTUALIDAD ECONÓMICA, 22.4.2004, pg.67.
JOSÉ LUIS DE MORA, CFA director de desarrolo corporativo del Banco santander.
Durante los próximos meses puede producirse una desaleración de la economía y de los resultados empresariales.
SI SE PRODUCE DESACELERACIÓN
Desde esta columna he defendido el campo de la inversión conservadora dada la situación macroeconómica mundial: deflación de precios producida por un boom de la inversión en Asía, junto a un fuerte crecimiento de la deuda del consumidor norteamericano soportado por tipos de interés excepcionalmente bajos y por rebajas fiscales, no es la mejor combinación para un crecimiento sostenido durante los próximos años. Mi visión es que habrá una desaceleración de la economía y de los resultados empresariales en los próximos doce meses. Esto si los desequilibrios macro que están forzando una caída del dólar y un precio de los bonos norteamericanos excepcionalmente alto no genera graves inestabilidades financieras.
También desde aquí he comentado el peligro de estar muy apalancado en acciones muy apalancadas a una recuperación del ciclo económico por el riesgo que consecuentemente comportan en un escenario macro como el descrito. El mercado de renta variable está empezando a enfocarse menos en las acciones muy apalancadas al ciclo económico y más en el tipo de acciones que estábamos recomendando desde aquí: alto dividendo, bajo PER y relativa poca volatilidad de los beneficios. En un escenario de tipos muy bajos -2% en Europa-, existen en Europa muchas compañías cuya rentabilidad por dividendo excede el 3% e incluso el 4% con PER relativamente bajos. El ejemplo más a mano son las compañías eléctricas.
El atractivo de estas compañías es obvio en cuanto el mercado empiece a pensar que la economía se puede desacelerar: la exposición a un ciclo económico es menor, si los tipos bajan, como parece en Europa, el dividendo de estas compañías es aún más valioso y un PER bajo protege frente a la volatilidad en el mercado. Las compañías eléctricas tienen un dividendo del 4,4% en Europa y parecen una inversión ideal, relativo al precio del dinero, en un momento en que parece que el ciclo económico no acaba de despegar. Además, es un sector en el que hay fuerzas que empujan a una consolidación europea, lo que le hará más atractivo en el medio plazo.