Como Luis Candelas.
La forma de ganar rapido mucho dinero a base de quitárselo a los demás, está alcanzado una nueva dimensión, gracias a la globalización de los mercados y el tamaño de los poderes económicos.
De esta forma ya no hace falta echarse a un camino con un trabuco, como Luis Candelas, basta con pertenecer a un grupo profesional con mucha pasta y pocos escrúpulos.
A continuación se convence a los incautos de que ciertos valores subirán mucho en bolsa y que otros bajarán estrepitosamente.
Para ello, como tenemos mucho dinero, pagamos a los periodistas, a los analistos, a las casas de valores y a quien haga falta, para que creen el clima previo, incluso no hace falta pagar se utiliza favores mutuos a los tontos útiles etc.
Y después, con el oficio y el potencial economico, compramos o vendemos acciones para hacer que la hipotética subida/bajada parezca real, a lo que contribuye el manipuleo del sistema de las acciones prestadas.
Una vez todo orquestado, Vendemos mientras los incautos compran o compramos cuando venden presa del panico introducido para ello.
Los españolitos medios, que se dejan aconsejar por el Director del Banco, por la tele, por su vecino, etc., entran como moscas a la miel, quedan atrapados sin remisión y son exprimidos hasta el aburrimiento o abandono.
Mientras que los artífices de toda esta mentira se ríen a carcajadas, pues compraron o vendieron sabiendo perfectamente lo que iba a pasar con su información preparada.
Esto es así y el que no lo crea que observe con detenimiento el comportamiento de ciertos valores.
Una auténtica vergüenza que la CNMV debería perseguir.
Pero después de los robos de Terra (fusión por absorción) y sobre todo de Tafisa (opa de exclusión a precio irrisorio) y donde algunos minoritarios se asocian para defenderse porque nadie los ampara.
Hay otros ejemplos con alguna variación como Criteria pero siempre ganan los mismos a costa de los de siempre.
Tengan cuidado, aqui lo de Criteria se dijo ampliamente por foreros muy prestisiosos pero cuenta mas lo que diga el pichicomas de turno del banco.
Un autentico arte de engañar si no fuera por los cadaveres que deja en el camino.