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Paraguay: cae Ueno Bank, destituyen al presidente y millones de clientes quedan afectados. ¿Qué está pasando?
Buenas a todos.
No sé si habéis seguido lo que está ocurriendo estos últimos días en Paraguay, pero me parece un caso bastante interesante para debatir aquí, especialmente por las implicaciones que puede tener para la confianza en el sistema bancario.
Todo comenzó con Ueno Bank, un banco digital que había crecido muchísimo en los últimos años hasta alcanzar cerca de 3 millones de clientes.
El pasado 3 de noviembre, el Banco Central del Paraguay inició su procedimiento de resolución tras detectar que su índice de solvencia había caído por debajo del 50 % del mínimo exigido.
A partir de ahí, la situación se complicó bastante.
Muchísimos clientes se encontraron sin acceso a sus cuentas, comenzaron las protestas y salieron a la luz las importantes cantidades de fondos públicos que administraba la entidad.
La crisis terminó llegando hasta el Gobierno. Santiago Peña, presidente de Paraguay, presentó su renuncia y finalmente fue destituido el 6 de noviembre mediante un juicio político. Su vicepresidente, Pedro Alliana, asumió la presidencia.
Y no estamos hablando únicamente de un problema bancario.
El guaraní también ha sufrido una fuerte depreciación. Reuters informó de una caída cercana al 5 % frente al dólar en una sola jornada, mientras los bonos soberanos paraguayos registraban pérdidas.
Lo que más me llama la atención es la rapidez con la que un problema de solvencia bancaria ha terminado convirtiéndose en una crisis económica, institucional y política.
Eso sí, hay un aspecto importante. Paraguay dispone de un Fondo de Garantía de Depósitos que cubre hasta 228.300.000 guaraníes por depositante y entidad. El Banco Central ya ha comenzado a devolver fondos a los clientes afectados, aunque el proceso continúa.
Y aquí es donde me gustaría abrir el debate.
¿Creéis que el verdadero problema ha sido la gestión del banco, los controles del supervisor o una combinación de ambos?
¿Hasta qué punto puede afectar un episodio así a la confianza de los inversores extranjeros en Paraguay?
Y, sobre todo, ¿somos realmente conscientes del riesgo de concentrar nuestros ahorros en una sola entidad, por muy grande, moderna o aparentemente solvente que parezca?
Creo que es un caso que merece seguir de cerca, también desde España.
Os dejo algunas fuentes para quien quiera profundizar:
- Banco Central del Paraguay: resolución de Ueno Bank
- Reuters: crisis bancaria y política en Paraguay
- Banco Central: garantía de depósitos y pagos
¿Qué opináis de todo esto?