Manipulame:vecinos de Jun no fueron desalojados por los okupas
Por si alguien lo dudaba. Valiente hijo de p. el señor al cal d
GRANADA
Los vecinos de Jun no fueron desalojados por los okupas
Después que los pisos ocupados por diversas familias fueran deshauciados, se destapa que estas no desalojaron a nadie. De hecho las antiguas familias residentes en los tres edificios de Jun abandonaron los pisos por la rescinsión de los contratos que hicieron los propietarios de los inmuebles.
Los protagonistas del "caso Jun" admiten ahora que cundió el alarmismo
«Hemos tenido que presionar a quienes sufrían el delito para que denuncien»
EL mayor peligro de inventarse una historia es que al final puedes acabar creyéndotela. En Jun se han mezclado a grandes dosis la realidad y la ficción; dos líneas paralelas que se han rozado. Con la resaca todavía entre los maltrechos tabiques de los bloques cuatro, seis y ocho de la avenida de Granada, empiezan las reflexiones. «Entre todos le hemos hecho un flaco favor al pueblo», sostiene el alcalde junero, José Antonio Rodríguez Salas, que ahora sí se muestra meritosamente autocrítico.
Durante una semana, el "caso Jun" ha ocupado portadas de informativos de media España. Lo que sucede es que, en un principio, se sustentaba en una leyenda que tenía más de falacia que de cualquier otra cosa. Los medios de comunicación acudieron a Jun atraídos por un extraño caso de "okupas" que arrebataban las casas a los vecinos a punta de pistola y al grito de "viva la ley Trujillo". Cuando llegaron a Granada se encontraron otra cosa: Jun no es -afortunadamente- el lejano oeste. «Estoy seguro de que esto ha sido la espantada del elefante. Alguien se ha espantado por algo y, como los elefantes, ha pisoteado todo lo que ha encontrado por el camino y al final ya no se sabía que era lo bueno y lo malo», reflexiona Rodríguez Salas.
El alcalde insiste todavía en que 24 familias dejaron sus viviendas a la fuerza. «La cola llegaba desde mi despacho hasta la puerta», apunta. Pero, ¿qué se entiende por amenazas? «Cuando te dan golpes en la puerta todas las noche, cuando te pegan una patada a la puerta y te preguntan que cuándo te vas a ir yo entiendo que eso son amenazas», explica el alcalde de Jun.
Sin embargo, la Subdelegación del Gobierno insiste en que nadie ha denunciado sucesos de este tipo. «Ninguno, ninguno, ha dicho que se fue por amenazas. Decían que es que trabajaban de noche y no querían que sus mujeres se quedasen solas con los niños pequeños en el bloque », matiza el coronel Fernández Romera.
La Guardia Civil sólo reconoce que cinco inquilinos dejaron los edificios tras la irrupción "okupa", que se produjo en varias tandas, la primera el siete de octubre. De los cinco vecinos, sólo ha sido posible tomarle declaración a cuatro. Además, muchos de los inquilinos que decidieron irse -aseguran fuentes de la investigación- lo hicieron a finales de mes, tras rescindir el contrato con los dueños.
«Nadie ha denunciado amenazas, en absoluto allanamiento y ni mucho menos se ha comprobado la existencia de armas», agrega el subdelegado Antonio Cruz. Sin embargo, el alcalde sostiene que un hombre -sin identificar- «amartilló» una pistola con el «cañón desgastado» y le amenazó: «Si es necesario habrá que pegarle dos tiros», recrea ese instante Rodríguez Salas. «Hasta este instante, el arma no ha aparecido», defiende el delegado del Gobierno en Andalucía, Juan José López Garzón. Éste periódico si ha podido confirmar que la Policía Judicial del Instituto Armado investiga ahora otras amenazas de uno de los "okupas" al alcalde de Jun.
Pasada una semana de los extraños acontecimientos, la mayor incógnita que albergan las fuentes de la investigación es de dónde salieron las 17 familias "okupas". «La transmisión de que hay un bloque vacío, cerca de la capital, pudo hacer de llamada. Otra razón puede ser que hayan sido incentivados por alguien», interpreta Antonio Cruz.
Responsabilidades
El mismo día en el que se pro