Boadilla y el santander
Hoy en elconfidencial.com. Y no parecen novelas....
EL ABOGADO DEL SCH, LA ALCALDESA DE BOADILLA Y EL ARQUITECTO MUNICIPAL MAQUINARON DESDE EL AYUNTAMIENTO PARA ENGAÑAR A LOS EX PROPIETARIOS DE LOS TERRENOS DE LA `CIUDAD FINANCIERA´, SEGÚN UN `ARREPENTIDO´
La saga judicial que protagoniza la `Ciudad Financiera´ del SCH no conoce fin. Con las obras paralizadas en los tribunales, la aparición de nuevos datos en la causa que se sigue contra el arquitecto y redactor del plan urbanístico, Leopoldo Arnaiz, único imputado del caso, puede engordar sobremanera la lista de afectados por las diligencias de la Fiscalía del Tribunal Supremo de Justicia de Madrid.
Según la `confesión´ de un testigo de cargo que ha sido incorporada a la investigación, Banco Santander, Ayuntamiento de Boadilla y Leopoldo Arnaiz acordaron ubicar el campus financiero en el suelo de este municipio madrileño, la compra de determinados terrenos rústicos y la posterior recalificación. Para ello, el avance del Plan General de Ordenación Urbanística (PGOU) de Boadilla, a cargo de Arnaiz, seguiría manteniendo como rústico el suelo que comprase el banco, evitando así el encarecimiento de la operación.
Entre la información facilitada por el arrepentido, que reconoce haber participado como testaferro en la compra de fincas, figura una relación de reuniones a tres bandas celebradas a lo largo de 1998 y 1999. En estos encuentros, unas ocasiones en el Ayuntamiento de Boadilla -regido por la edil popular Nieves Fernández- y otras en el despacho profesional de Arnaiz, se fueron concretando detalles de la operación.
El testigo asegura en su declaración haber acudido a dichas reuniones en compañía de José Luis Contreras, asesor jurídico del Santander y apoderado de Centros de Equipamiento Zona Oeste, la instrumental utilizada por el banco para la compra de terrenos. La mecánica que empleó para las adquisiciones fue siempre la misma: ocultar a los propietarios de las fincas la identidad del comprador real, así como la futura recalificación a la que sería sometido el suelo.
“En las reuniones y sobre un plano catastral de la zona sur de Boadilla, se señalaban las parcelas de interés para la operación, y con un listado de propiedades, nos repartíamos el trabajo a realizar, consistente en contactar con el propietario y ofrecerle una posible compra de sus terrenos para una sociedad indeterminada que tenía interés en invertir en terreno rústico a muy largo plazo”, se recoge en la declaración notarial del arrepentido.
