El objetivo es aumentar el valor de su inversión a largo plazo, buscando al mismo tiempo la preservación del capital. En la gestión activa del fondo, el Gestor de Inversiones utiliza métodos cuantitativos, concretamente modelos internos que aprovechan la inteligencia artificial y técnicas estadísticas para pronosticar los rendimientos esperados y técnicas de optimización para la construcción de la cartera. Luego aplica estrategias neutrales respecto del mercado comprando valores que tienen perspectivas de crecimiento favorables (posiciones largas) y vendiendo aquellos de sectores similares que parecen estar sobrevaluados (posiciones cortas).